Tribunales

"Te quedarás toda la noche detenido": condenados una policía y su marido que fingía serlo por humillaciones en una discoteca

El hombre tocó a una chica esa misma noche, pero ninguno de los procesados entrará en prisión

Una discoteca en una imagen de archivo
05/06/2026
3 min

BarcelonaAntes de que llegaran a juzgarlo, el hombre confesó que se hizo pasar por policía para humillar a otros hombres y realizar tocamientos a una chica en una discoteca de Barcelona. Su pareja en aquel momento, agente de la Guardia Urbana, admite que lo encubrió y que también participó en las humillaciones. Sus confesiones les han permitido cerrar un pacto con la Fiscalía y evitar el juicio que se debía celebrar este miércoles y en el que él se exponía a nueve años de prisión y ella a tres. Finalmente, la condena es de dos años y medio para él y de dos para ella, según el escrito de conformidad que ha consultado el ARA. El acuerdo con la acusación incluye que no tendrán que entrar en prisión para cumplir estas condenas a condición de que no reincidan.

Fue la noche del 15 de marzo de 2023. La agente y su marido —ahora exmarido— entraban en la discoteca City Hall, un local en la Rambla de Catalunya de Barcelona tocando a la ronda Universidad, y nada más llegar ella se presentó al encargado de seguridad de la sala diciéndole que era policía, y que le avisara si tenía algún problema. Durante la noche su marido también se hizo pasar por policía mostrando una placa falsa de "policía local". Primero ordenó al vigilante de seguridad de la sala que apartara a dos chicos para registrarlos y les hizo vaciar los bolsillos, descalzarse y quitarse los calcetines para cachearlos. Mientras tanto la mujer revisaba los documentos de los chicos, que no habían cometido ningún delito.

Esa misma noche el hombre realizó tocamientos a una chica que bailaba en la discoteca, y los repitió incluso cuando ella ya se lo había recriminado y se había cambiado de sitio para evitarlo. Cuando el novio de la chica intervino, el acusado pidió a un vigilante que lo echara del local. El trabajador lo hizo creyendo que se lo pedía un policía. El procesado echó al cliente cogiéndolo del cuello y lo empujó contra una pared.

La agente lo ayudó

Cuando ya estaban en la calle, la mujer, agente de la Guardia Urbana, vio cómo su marido retenía a un cliente de la discoteca que no había cometido ninguna infracción. La mujer ha admitido que no solo no intervino para ayudar al chico que estaba retenido sin motivo, sino que además ayudó a su marido pidiendo al chico que se identificara.

Delante de ella, el falso policía ordenó al joven que se vaciara los bolsillos y se pusiera contra la pared para registrarlo. En ese momento, el joven pidió al procesado que le enseñara la placa y le dijo que llamaría a la policía. El acusado, continuando con la humillación, le dijo: "Llámalos, te quedarás toda la noche, te garantizo que las 72 horas [el máximo tiempo de detención en comisaría] te las pasarás", y pidió a la mujer que mostrara su placa.

Por estos hechos, el hombre ha aceptado una condena de dos años y medio por un delito de usurpación de funciones públicas, por el trato degradante a los clientes de la discoteca y por agresión sexual. También indemnizará con 2.000 euros a la chica a la que hizo tocamientos y, conjuntamente con la otra procesada, con 500 euros a los otros clientes a quienes humillaron.

La mujer, que está suspendida como agente cautelarmente por un expediente disciplinario, ahora acepta una condena de dos años de prisión por haber encubierto al hombre y haber participado en el trato degradante a los clientes.

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