Tribunales

Sitiadora o víctima: comienza el juicio por la demanda de Eduard Pujol

El senador de Junts asegura que fue su "muerte civil", mientras que la mujer dice sentirse "despreciada"

Eduard Pujol.
14/01/2026
3 min

BarcelonaMiembros de la plana mayor de Junts per Catalunya han desfilado este miércoles por la Ciudad de la Justicia. La cita estaba relacionada directamente con un caso que sacudió el partido hace cinco años: la formación suspendió de militancia a su diputado Eduard Pujol por dos supuestos casos de acoso sexual que afloraron. Ninguna de las dos mujeres acabó interponiendo una denuncia formal y Pujol respondió denunciándolas a ellas. Con el paso de los meses, el partido le restituyó y ahora Pujol es senador de los junteros. En paralelo, una de sus acusadoras, concejala de la formación, le pidió perdón y la causa judicial no fue a más. El caso de la segunda denunciante sí ha llegado a juicio, y ha comenzado en la Ciudad de la Justicia. La mujer está acusada de injurias y acoso y este miércoles ha declarado, junto al propio Pujol y algunos miembros destacados de Junts como Albert Batet o Jordi Sànchez.

El relato del denunciante y la acusada ha coincidido en el inicio de la cronología de los hechos: empezaron a hablar en agosto del 2018 por las redes sociales aunque ya se conocían de Vilafranca del Penedès. Las conversaciones derivaron en encuentros presenciales, que a su vez derivaron en relaciones sexuales. Pujol ha asegurado que la mujer quería "más encuentros", que se mostró "muy insistente" y quería que la relación fuera a más. A su vez, la acusada ha dicho que él era "el insistente", con "tormentas de mensajes" y que al final sólo quería quedar para practicar sexo. Narró que se sintió "despreciada" por esta situación y que se encontró en una relación "desigual". También ha hablado de abuso de poder. "Entraba, abría la puerta y practicábamos sexo, tanto si me gustaba como si no", ha explicado. También criticó que las conversaciones, que Eduard Pujol ha aportado a la causa, eran sólo sexuales. Se han leído varios mensajes al respecto.

En cambio, Pujol ha explicado que la "insistencia ahogante" fue de la mujer. A partir de 2019, continuó el senador, comenzó su "infierno, un túnel del terror". Insistió en que él intentó terminar la relación más de una vez, pero que en ese momento comenzó lo que denuncia como acoso: acusa a la mujer de hacer varias publicaciones en las redes sociales, tildándolo de "violador", entre otros muchos insultos. También ha explicado que mientras se hacían estas publicaciones la mujer le fue amenazando en privado. Concretamente, ha dicho que le avisaba antes de las publicaciones y le chantajeaba. La acusada aseguró que las publicaciones no eran suyas. Con todo, Pujol ha añadido que intentó mediar con ella, sin suerte, mediante una amiga de ella, que también ha declarado en el juicio –y ha dicho que recordaba pocas cosas– y un amigo suyo. La defensa de la acusada le preguntó por qué no desaparecieron los mensajes de contenido sexual durante este periodo y Pujol apuntó que era una forma de intentar arreglar las cosas.

El proceso interno

Con el paso de los meses, la acusada ha explicado que recibió un mensaje de la concejala que también denunció a Pujol por acoso –en ese momento aún no lo había hecho–. La concejala le recomendó ir a ver a Aurora Madaula, entonces diputada de Junts, para hablar del comportamiento de Eduard Pujol. En la reunión también estaba la concejala denunciante, que ha confirmado el encuentro en sede judicial. La investigada ha dicho que mantuvo una reunión de poco más de cinco minutos con Madaula, explicándole qué había pasado con Pujol. Ha dicho que en ningún momento le atribuyó una conducta delictiva concreta, sino que narró cómo se sentía permanentemente sexualizada. Después, la mujer no supo más. La siguiente escena la ha descrito Pujol: Albert Batet, líder parlamentario de Junts, le citó y le recomendó dejar el acta de diputado después de que hubieran aflorado dos casos de acoso. "Fue mi muerte civil", ha asegurado Pujol, y ha incidido en que en ningún momento le dieron ningún documento oficial sobre las denuncias.

Albert Batet ha admitido en la sala que Madaula le comunicó que se trataba de delitos muy graves. Madaula también envió a Jordi Sánchez, entonces secretario general de Junts, una carta exponiendo los hechos y Sánchez ha declarado que fue en ese momento cuando tomó la decisión de apartarle. En este sentido, Batet ha reconocido que el partido no tenía ningún protocolo para hacerle frente.

Previsiblemente, este miércoles debía empezar y terminar el juicio, pero se ha alargado más de la cuenta y las conclusiones finales de los abogados se harán en una nueva sesión el próximo día 5 de febrero.

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