La LGTBI-fobia todavía no se multa a pesar de la existencia de leyes
El colectivo denuncia trabas para alquilar pisos y el rechazo de familias a los hijos
BarcelonaCada día en Cataluña se notifica una agresión contra el colectivo LGTBIQ+. En 2025 el Observatorio contra la LGTBI-fobia recibió hasta 353 incidencias, la cifra más alta desde que se hace registro y un 11% más que el año anterior. A pesar de que se observa un leve descenso, la calle continúa siendo de largo el espacio donde las personas sufren más agresiones (una de cada cuatro), seguida del ámbito laboral (que crece hasta el 15%), el ocio nocturno (10,8%) y el transporte público (5%).
Desde la entidad alertan que ninguna de las leyes específicas para el colectivo ha desplegado su régimen sancionador: la ley 13/2025 de los derechos de las personas LGBTI y erradicación de la LGBTI-fobia, y la 19/2020 de igualdad de trato continúan todavía sin reglamentos, y este hecho supone que las "denuncias administrativas se eternizan o quedan bloqueadas por falta de agilidad". En este aspecto de agilizar las denuncias, el Observatorio reclama ser reconocido como parte interesada en estos procedimientos para garantizar la asistencia jurídica de las víctimas.
En esta fotografía, que se ha publicado este viernes coincidiendo con la celebración del Orgullo, el Observatorio hace 38 recomendaciones urgentes para, como mínimo, reducir la discriminación. La entidad pone el foco en garantizar el acceso a la vivienda y en intentar acabar con el rechazo de familias hacia miembros que no se declaran heteronormativos y que se ven abocados a malvivir en la calle o en una infravivienda. Así, se habla de hasta qué punto los discursos de odio impactan entre el colectivo, sobre todo los más jóvenes y las personas trans, que topan con barreras para alquilar un piso porque se les veta a causa de su condición.
En el informe se detalla cómo propietarios llenos de prejuicios descartan alquilar pisos o habitaciones a parejas del mismo sexo o personas trans. Con todo, las incidencias relacionadas con la vivienda se han reducido a la mínima expresión y representan el 0,6% (habían supuesto el 10%), pero a la vez sí que hay un incremento de los problemas de convivencia con familias que reniegan de la condición sexual de los hijos. Para contrarrestar estas situaciones, desde el Observatorio se reclama un parque de vivienda pública específico para los jóvenes LGTBI+ en situación de vulnerabilidad que quieran emanciparse, así como el establecimiento de protocolos contra la discriminación en el mercado de alquiler.
Más mediación vecinal
Desde el Observatorio también apuestan por aumentar la mediación vecinal para resolver los conflictos, insultos o el acoso que muchas personas sufren dentro de la comunidad donde residen y, en el ámbito del transporte, formar al personal de la red de transporte para que sepan actuar ante una agresión o discriminación que se produzca en un metro o autobús y también hagan un curso sobre diversidad y tratamiento adecuado. De la misma manera, en las recomendaciones también está la de que los agentes de policía también hagan este tipo de cursos como una manera de luchar contra la infradenuncia de discriminaciones y ataques.
El 2025 fue el tercer año consecutivo en que el Observatorio recibió más de 300 incidencias. Por primera vez, el tipo de discriminación más habitual han sido las muestras de odio y exaltación (24,9%), tanto en el ámbito digital y las redes sociales como en lo que respecta a ataques vandálicos en la calle. Además, se ha apuntado una relación directa entre este crecimiento y la normalización de los discursos de odio. Las agresiones físicas, algunas en grupo, han sido el segundo tipo de discriminación (21,2%), seguidas del acoso (17,8%) laboral, educativo y vecinal.