Dos socavones en las vías de Rodalies y retrasos en diversas líneas por las lluvias torrenciales
El aguacero del miércoles por la tarde ha arrastrado el balasto de debajo de las vías en una zona próxima al socavón del julio pasado
BarcelonaEl efecto de las lluvias torrenciales de este miércoles por la noche han vuelto a evidenciar las debilidades de la red ferroviaria. Un corte de circulación ha afectado prácticamente durante todo el día a las líneas R2, R2 Norte y R11, entre Barcelona (Sant Andreu) y Granollers Centre. ¿El motivo? La lluvia ha hecho aparecer dos nuevos agujeros en el terreno de las vías, muy cerca del punto donde el pasado julio un socavón de grandes dimensiones engulló una grúa de las obras de Rodalies, a la altura de Vallbona. La circulación se ha reanudado esta tarde poco antes de las cinco y media, y los trenes recuperarán progresivamente sus horarios de paso habitual, según ha informado Renfe. Por ahora, se mantiene el servicio alternativo con autobús.
A causa del temporal del miércoles por la noche, un movimiento de piedras había provocado un agujero que ha afectado a las dos vías ferroviarias. Según los portavoces de la gestora de infraestructuras, las fuertes lluvias han arrastrado el balasto (las piedras que hay bajo las vías) y otros materiales. Adif ha reparado las vías con hormigón a primera hora de la tarde, y las ha puesto a disposición de Renfe. A las dos del mediodía, Adif ha confirmado que ya había abierto una de las dos vías. Media hora más tarde, a las dos y media, han añadido que se abría también la segunda. Antes de volver a cargar pasajeros se han realizado marchas en blanco (sin viajeros) y comprobaciones de circulación y de seguridad habituales en estos casos.
En los primeros momentos de la reanudación del servicio ha habido ratos de confusión, dado que los convoyes ferroviarios convivían todavía con los autobuses que Renfe ha habilitado durante la mañana. Por ejemplo, un grupo de personas que ya había subido a uno de los trenes ha tenido que bajar después de que les avisaran de que todavía no funcionaba, y se les ha dirigido hacia los autobuses. Cuando ya estaban allí, sin embargo, una persona de Renfe ha avisado de que el convoy sí que funcionaba, y se ha vuelto a hacer bajar a los usuarios del bus para dirigirlos nuevamente hacia los vagones. En estos primeros momentos de la reanudación, los usuarios vivían retrasos de hasta media hora en el servicio.
Aparte de este nuevo incidente, la red arrastra otros problemas como retrasos y limitaciones de velocidad derivados de las lluvias. A estas alturas todavía se mantienen las velocidades bajas "puntuales", en puntos como el de la R4, donde además también se ha producido un nuevo robo de cobre, entre Castellbisbal y Molins de Rei. Todo ello ha hecho que los retrasos se mantuvieran en unos 30 minutos de media durante toda la mañana.
La operadora Renfe también ha explicado que la tormenta ha inundado de madrugada las fosas del taller de Sant Andreu Comtal, que se utiliza como base de mantenimiento de los trenes regionales. Renfe ha explicado que los técnicos trabajan desde primera hora para vaciar el agua acumulada, revisar los posibles daños y recuperar la normalidad "y evitar así la afectación en el servicio de media distancia los próximos días".