El Gobierno quiere pedir el traspaso de los trenes Avant para hacer una red catalana de alta velocidad
El caos en Rodalies de principios de año ha disparado la demanda de este tipo de trenes en el día a día
BarcelonaCuando a principios de año estalló la gran crisis de Cercanías –después del accidente mortal de Gelida y de los numerosos desperfectos causados por dos temporales– muchos usuarios buscaron una alternativa para evitar las incidencias del servicio convencional. Los que pudieron, dieron el salto a los trenes Avant: son más caros, pero también más rápidos, ya que circulan entre ciudades por la red de alta velocidad con tarifas reguladas, y acumulan muchos menos retrasos. Para muchos viajeros, llegar puntuales al trabajo, a una visita médica o a la universidad ya se ha convertido en una prioridad que pesa más que el coste del billete.
La demanda de los Avant, que también están operados por Renfe, ya hacía dos años que crecía de manera sostenida, pero la crisis ferroviaria de este año ha acabado de desbordar todas las previsiones. Conseguir un billete en los trenes de primera hora de la mañana o en los últimos servicios de la tarde es, desde hace meses, casi imposible. "O compras con tres o cuatro semanas de antelación o ya no encuentras", explicaba este invierno a el ARA Kevin Bruque, usuario de Lleida y portavoz de la plataforma Usuarios Avant Catalunya. La situación se repite también en los corredores de Tarragona y Girona.
Es por eso que ahora el Govern se plantea formalmente pedir el traspaso de los Avant y crear una red catalana interna de alta velocidad. La idea no es nueva y tampoco surge de la Generalitat: el sindicato CCOO la presentó por primera vez hace cinco años y, en noviembre pasado, volvió a ponerla sobre la mesa como una "alternativa real". Esta vez tanto Renfe como la Generalitat recogieron la propuesta y valoraron, en diferentes reuniones con sus promotores, la posibilidad de llevarla adelante.
Alta velocidad para la clase trabajadora
Esta propuesta estratégica quiere reaprovechar cinco trenes que hacían el servicio Avlo, la marca de bajo coste de los AVE, entre Barcelona y Madrid –un servicio que se dejó de ofrecer el año pasado– y pasarlos a la red Avant. ¿El motivo? "Se trata de trenes de la serie 106, que son prácticamente el doble de largos que los que hay ahora en la red Avant, y por tanto también tienen prácticamente el doble de plazas", resume el secretario de Movilidad e Infraestructuras de CCOO, Alberto Puivecino, el artífice de la propuesta que ahora ha entrado en los planes de la Generalitat.
Concretamente, Puivecino detalla que los trenes propuestos tienen 581 plazas, mientras que los actuales solo llegan a las 238. El informe también propone más paradas y frecuencias con la creación de dos líneas: una de Figueres-Vilafant hasta Lleida (pasando por Girona, Barcelona y Tarragona) y otra de Figueres-Vilafant hasta Tortosa (que recorrería de norte a sur todo el territorio).
"Utilizando muy pocos recursos más conseguiríamos ofrecer muchas más plazas", insiste Puivecino. De hecho, el informe estima que se pasaría de las 10.324 plazas actuales a tener entre 30.000 y 40.000, en función del modelo de tren que se utilice. "Hay que acercar la alta velocidad a la clase trabajadora, porque la alta velocidad la hemos pagado entre todos y ahora solo se canaliza a los servicios comerciales de las operadoras. Reclamamos que se devuelva a la clase trabajadora, como servicio público", defiende Puivecino.
Madrid tiene la última palabra
La idea ha seducido a los técnicos de Territorio y se ha incorporado (aunque con otro nombre) a los documentos técnicos y proyectos de la Generalitat. "Nos parece una idea muy interesante", admitió a finales de junio el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, durante la presentación del plan de servicios ferroviarios de Cataluña.
Solo hay un problema, que la competencia de los servicios Avant es estatal. Después de diversas reuniones con los artífices de la propuesta y también con Renfe, el Govern ha decidido incorporar la propuesta como propia al Plan Nacional de la Industria y al plan de servicios ferroviarios, para desbloquear este punto. Precisamente, este último documento especifica que la Generalitat quiere pedir el traspaso de los servicios Avant que tienen inicio y final dentro de Cataluña –para esquivar el problema de las competencias–, con la intención de crear las dos nuevas líneas. El proyecto, como el plan de servicios, también tiene fecha: 2040. Falta por ver si Madrid accederá a la petición.