Desprendimiento en la R2: el corte de Rodalies se alargará como mínimo hasta la semana que viene mientras tapan el agujero
Los operarios han empezado a rellenar el socavón con hormigón y con la grúa accidentada dentro
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BarcelonaAl día siguiente del derrumbe de las obras de la R2 entre Barcelona y Montcada, que provocó un gran susto y engulló una grúa de grandes dimensiones, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha admitido que tardarán "días" en rellenar el socavón con hormigón, pero que, "si todo va bien", se podría recuperar la circulación de trenes la semana que viene. Aun así, el secretario ha pedido prudencia y ha reconocido que se podrá dar una fecha más concreta de la recuperación del servicio a partir del sábado.
Esta mañana, el concejal del distrito de Nou Barris de Barcelona, Xavier Marcé, ha explicado que el derrumbe podría haber sido provocado por la presencia de aguas freáticas en la zona. Santano, sin embargo, ha asegurado que es demasiado pronto para tener ninguna hipótesis. "Se están analizando las causas del socavón, por lo tanto, sería imprudente y prematuro avanzar ninguna hipótesis. Es evidente que el terreno no se ha comportado como esperábamos, pero no se puede avanzar nada. Ninguna de las especulaciones que se han hecho tienen fundamento", ha insistido el secretario de Transportes.
Pizarra, arena, grava y agua
A estas alturas los geólogos también prefieren ser prudentes, pero avanzan algunas de las características del terreno y de las posibles causas. "Estamos hablando de una zona un poco compleja, donde hay pizarras, que es un material que geotécnicamente no es de gran calidad, con planos que pueden resbalar, sujetos a pequeñas fallas y menos resistentes", explica Joan Martínez, doctor en ingeniería de los terrenos y vicepresidente del Colegio de Geólogos de Cataluña. "Por encima de esta pizarra está el lecho del Besòs, que es básicamente arena y grava saturadas de agua", continúa.
Este geólogo confirma, pues, que en el subsuelo de Vallbona hay mucha agua y esto hace difícil prever cómo reaccionará el terreno: "Habría que hacer un sondeo a cada metro y esto no es viable, ni técnica ni económicamente", asegura. Por su parte, el catedrático de geología estructural de la Universidad de Barcelona (UB), Josep Anton Muñoz, explica que cuando se producen socavones de este tipo, normalmente se debe "o bien a que la roca es muy débil y con la perforación se mueve; o bien a algún problema con las aguas subterráneas". Martínez, sin embargo, añade otro factor, el humano: "Antes de actuar, sobre el papel, se hacen muchos cálculos, pero después se tiene que ejecutar, y llegan las constructoras y los contratistas. Si el problema es que ha cedido una pared del pozo, no se puede descartar que haya habido un error en la construcción", valora.
Según Adif, ahora las tareas se centran en estabilizar el agujero llenándolo de hormigón, una práctica habitual en este tipo de incidentes. Esta vez, sin embargo, se hará sin retirar la grúa que cayó dentro. El secretario de Estado ha dicho que la máquina quedará enterrada porque moverla "generaría nuevos riesgos innecesarios". De hecho, ya se está llenando el agujero con mortero con la grúa dentro.
Santano también se ha esforzado en remarcar que no hay ninguna vivienda donde se hayan detectado daños y que están haciendo todas las auscultaciones necesarias para detectar cualquier posible movimiento. También han iniciado una campaña informativa para mantener a los vecinos al día de la evolución de los trabajos.
Cambios en la circulación ferroviaria
Aunque el derrumbe no provocó heridos, el socavón sí que ha tenido un impacto directo sobre la circulación. Se ha cortado de manera preventiva y de momento sine die la circulación ferroviaria entre Montcada i Reixac y Sant Andreu. Esto afecta a tres líneas: la R2, la R2 Nord y la R11, para las cuales Renfe ha organizado un operativo alternativo para garantizar la movilidad.
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Así, a partir de este jueves, la R2 Nord y la R2 solo ofrecen servicio entre Maçanet-Massanes y Montcada i Reixac. En este punto, los pasajeros pueden hacer un transbordo, de unos cinco minutos a pie, para ir hacia la R4 en dirección a Martorell-Vilafranca-Sant Vicenç de Calders. Esta línea, la R4, ofrecerá servicio entre Montcada i Reixac, Manresa y Barcelona Sants. Por el contrario, la R2 Nord y R2 con destino al aeropuerto y a Castelldefels comienzan su recorrido en la estación de Sant Andreu.
A su vez, la R11 ofrecerá el servicio ferroviario habitual entre Cervera de la Marenda/Portbou y Granollers Centre. A partir de aquí habrá servicio alternativo por carretera, que será directo entre Granollers Centre y Sant Andreu Comtal, con horarios coordinados con las salidas y llegadas de los trenes. Además, estos pasajeros también podrán optar por los trenes de la R2 Nord y la R2 entre Sant Andreu y Montcada.
Finalmente, los viajeros de Girona y Figueres se encaminarán a los servicios Avant en Barcelona Sants. Renfe ha explicado que refuerza este servicio, con más plazas entre Figueres-Vilafant, Girona y Barcelona Sants. También se pondrá más personal de información.
A pesar de los planes alternativos, la afectación a los pasajeros ha sido evidente este jueves y las quejas por las incidencias entre los usuarios de la R2, R2 Nord y R11 no se han hecho esperar. De hecho, en la estación de Granollers, los viajeros se mostraban poco sorprendidos por las incidencias. “Es el pan de cada día”, se quejaba un pasajero. “Nunca se sabe con Renfe”, añadía otra usuaria, que calculaba llegar dos horas tarde al trabajo.