La infección que más se escapa de los antibióticos se triplica en Cataluña
Un estudio alerta de un incremento del 236% de la incidencia de la gonorrea en Cataluña desde el año 2019
BarcelonaEl aumento sin pausa de las infecciones sexuales en Cataluña en los últimos años ha hecho que por primera vez se hayan diagnosticado más de 40.000 casos en un año. No es un incremento aislado: estos contagios son un problema de salud pública en toda Europa que las autoridades sanitarias atribuyen a un cambio de paradigma de las conductas sexuales, especialmente de los más jóvenes, que utilizan menos el preservativo, tienen más parejas sexuales y tienen más conductas que se consideran de riesgo. Una de las infecciones que preocupan especialmente es la gonorrea, que según un estudio se ha triplicado en los últimos años en Cataluña: la incidencia de la enfermedad ha aumentado un 236% desde el año 2019, hasta llegar a los 152,7 casos por cada 100.000 habitantes en el período 2022-2023.
La investigación, publicada en la revista European Journal of Clinical Microbiology & Infectious Diseases, alerta también de una resistencia creciente a los fármacos. Aunque la gonorrea se puede tratar con antibióticos, la eclosión acelerada de casos hace crecer el riesgo de que en un futuro no haya tratamientos disponibles. La capacidad de las bacterias de escabullirse de estos medicamentos se incrementa cuanto más se exponen al fármaco. Por lo tanto, si aumentan los contagios por vía sexual, más personas necesitarán el antibiótico y habrá más riesgo de desarrollar resistencia a él.
El análisis de las muestras catalanas evidencia niveles elevados de resistencia a diversos antibióticos, especialmente a la ciprofloxacina, que ya no se considera adecuada como tratamiento porque siete de cada diez casos analizados son resistentes a ella. En la misma dirección van la tetraciclina, que ya no es eficaz en casi la mitad de los casos de gonorrea, y la azitromicina, que falla en uno de cada cinco casos. Los resultados obtenidos con este último antibiótico preocupan especialmente a los autores, ya que las guías clínicas lo incluyen como parte de la terapia, precisamente, para los casos resistentes.
Diagnóstico y prevención
El estudio también identifica una probabilidad más elevada de resistencia en adultos de 25 años o más y en infecciones extragenitales, como por ejemplo cuando se detecta en el ano. Por todo ello, los autores insisten en que hay que hacer un diagnóstico adecuado que incluya todas las localizaciones posibles de la infección. También insisten en reforzar las medidas de prevención de la infección y concienciar a la ciudadanía para un diagnóstico precoz con el objetivo de frenar la propagación de cepas resistentes.
La gonorrea es una infección de transmisión sexual frecuente que si no se trata con rapidez puede dar lugar a complicaciones graves, especialmente en las mujeres, ya que puede aumentar el riesgo de embarazo ectópico e infertilidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la gonorrea es un patógeno prioritario para la comunidad científica tanto por su rápida expansión como porque es capaz de esquivar los efectos antibióticos del tratamiento de primera línea.
El año pasado la prestigiosa revista científica The Lancet recordaba en un contundente editorial que la resistencia a los antimicrobianos se considera uno de los principales retos para la salud a escala mundial. "La aparición de diferentes formas de resistencia a la N. gonorrhoeae a menudo va seguida de una rápida propagación de la enfermedad y, de hecho, la prevalencia de la gonorrea ha aumentado en los últimos cinco años. Lo que estamos viendo [con la gonorrea] se podría extender fácilmente a otras bacterias", advertía.