Salud

Descartado el caso sospechoso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Cataluña

Un hombre de 84 años ha muerto esta semana en Madrid tras infectarse con la enfermedad

Un pasillo del Hospital Clínico de Barcelona en una imagen de archivo.
11/07/2026 - 17:34 h.
3 min

BarcelonaEl departamento de Salud ha informado este sábado por la tarde que el caso sospechoso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, hospitalizado en la unidad de alto tratamiento y aislamiento del Hospital Clínic de Barcelona, ha resultado negativo a las pruebas realizadas. Se trata de una persona que estuvo por el norte de España, una zona donde hay presencia de las garrapatas que transmiten la enfermedad, y presentaba un cuadro clínico compatible, lo que hizo sospechar a los profesionales sanitarios, que activaron el protocolo pertinente. Una vez descartado el caso, ahora el paciente seguirá en estudio en el hospital para aclarar su diagnóstico. Desde Salud remarcan que el episodio no representa ningún peligro para la población.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) es una enfermedad que se transmite a través de las garrapatas y que en España se detectó por primera vez en estos animales en el año 2010. No fue hasta 2016, sin embargo, que se detectaron los primeros casos en humanos. En Cataluña ha habido otros casos sospechosos, pero hasta ahora no se ha confirmado ninguno. Este año en Europa solo se ha detectado un caso, un hombre de 84 años que se infectó en Salamanca y que el viernes falleció en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde estaba en aislamiento.

Ya se han identificado los contactos del hombre para hacerles seguimiento, que consiste en vigilar periódicamente su temperatura corporal y comunicar a su epidemiólogo de referencia cualquier cambio en su estado de salud. La enfermedad no tiene tratamiento específico ni vacunas para su prevención. Se trata de una enfermedad grave de declaración obligatoria y de importancia para la salud pública y que necesita un manejo y aislamiento en unidades especializadas como la del Hospital Clínic.

El gran grueso de las personas cursan la enfermedad asintomática y, en caso de desarrollar síntomas, la mayoría de los cuadros clínicos son leves. En algunos casos, sin embargo, la enfermedad se agrava, con una tasa de mortalidad que puede llegar a ser del 30%. El ECDC explica que el riesgo de contraer la enfermedad entre las personas que viven en zonas del Estado donde se sabe que el virus está presente es bajo. Ahora bien, advierte que el riesgo aumenta cuando se llevan a cabo actividades que pueden comportar una exposición a las garrapatas, como por ejemplo excursiones al aire libre.

Síntomas repentinos

Después de la picadura de garrapata, la fase de incubación es generalmente de uno a tres días, pero puede llegar hasta la semana y media. Una vez se produce la infección, los síntomas comienzan de manera súbita, en forma de fiebre, dolor muscular, mareo, dolor de garganta, dolor de cabeza e irritación de los ojos, entre otros. También puede haber náuseas, vómitos y diarrea, seguido de cambios bruscos de humor y confusión. Puesto que no hay un tratamiento disponible, las terapias de soporte pueden mejorar el pronóstico, siempre que se administren precozmente.

Los expertos advierten que con el cambio climático, que favorece la proliferación de las garrapatas, estas enfermedades cada vez serán más frecuentes. En Cataluña la población de garrapatas está aumentando, por lo cual, en caso de hacer actividades al aire libre, es importante ponerse ropa de manga larga y evitar el calzado abierto, utilizar repelente y, en la medida de lo posible, no caminar por zonas de vegetación espesa. Al volver de la excursión hay que examinar las mascotas y el equipamiento y también el cuerpo para detectar posibles animales o picaduras. Según la consejería de Salud, las picaduras no acostumbran a ser dolorosas y las garrapatas adheridas pueden pasar desapercibidas, por lo cual insisten en que se revise bien todo el cuerpo.

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