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Las farmacias se quedan sin tratamiento hormonal para las mujeres menopáusicas y las personas trans

El problema afecta sobre todo a las formulaciones transdérmicas, las más utilizadas porque son más naturales y comportan menos efectos secundarios

Imagen de archivo de la rebotica de una farmacia.
12/09/2026 - 20:01 h.
4 min

Barcelona“Nos hemos quedado sin el estradiol que tanto necesitamos para funcionar a diario y no pasa nada”, se lamentaba recientemente Pino Bethencourt en LinkedIn. Esta coach explicaba, con temor y también rabia, algunos de los efectos que podría sufrir de no conseguir el tratamiento hormonal que tenía prescrito para tratar los numerosos y debilitantes síntomas que padecía vinculados a la menopausia.

“Si no recibo mi dosis, entraré en un agotamiento total [...], mi metabolismo se desajustará completamente [...], tendré sofocos y me despertaré empapada de sudor por la noche. Eso si duermo, porque el insomnio es otro síntoma típico de la menopausia. Y los temibles altibajos de humor, depresiones y enfermedades mentales”.

Lejos de ser excepcional, su caso pone cara a un problema que afecta a miles de mujeres menopáusicas y trans en Cataluña y en España desde hace meses: el desabastecimiento en las farmacias de los tratamientos transdérmicos con estradiol.

Desde finales de 2025, encontrar Lenzetto, uno de los preparados en forma de espray más utilizados, es una odisea a la que ahora se han sumado los parches de Evopad y otros tratamientos de estradiol no financiados por el sistema sanitario, como Bijuva, Oestraclin o Estraderm. La situación, para muchas mujeres, es desesperante.

“Primero fue Lenzetto”, explica Elisa Llurba, directora del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Sant Pau. "Las mujeres nos explicaban que tenían que ir a varias farmacias a buscarlo, incluso fuera de su municipio. Ahora vemos el mismo problema con los parches, especialmente el Evopad, y también con la progesterona”, alerta.

“Los farmacéuticos nos estamos volviendo locos buscando alternativas, porque las mujeres llegan a las farmacias muy inquietas porque no quieren discontinuar un tratamiento que les está yendo bien”, señala Mercè Barau, vocal de oficina de farmacia del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona.

El 16 de marzo la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) declaró oficialmente el desabastecimiento de Lenzetto, financiado por el sistema sanitario español e indicado para mujeres menopáusicas y trans. Las redes de farmacias que monitorizan los estocs de miles de establecimientos ya lo señalaban como uno de los que tiene más notificaciones por falta, y Barcelona era una de las provincias más afectadas del Estado.

Las razones del desabastecimiento son diversas. Para empezar, según alega Gedeon Richter, la compañía que lo fabrica, la demanda ha aumentado exponencialmente en poco tiempo y las previsiones de fabricación se han quedado cortas. Durante años, la terapia hormonal se asoció al cáncer de endometrio y de mama y se redujo su prescripción, pero la evidencia científica posterior ha demostrado su seguridad y beneficios para la salud cardiovascular y ósea, y también indicios de protección ante las demencias. Es por eso que ahora, apunta Llurba, se prescribe mucho más que hace unos años. Aunque no hay un registro que permita saber cuántas mujeres siguen terapia hormonal, un estudio reciente apuntaba a un 9,2%. Y a esto se suma la prescripción de este fármaco a mujeres trans, y personas no binarias e intersexo.

Otro de los motivos del desabastecimiento de Lenzetto podría tener que ver con los precios a los que se vendía en el Estado. El mercado farmacéutico español está estrictamente regulado, con precios fijados por el gobierno, y establecía un precio de venta más bajo que en el resto de Europa, lo que podría haber hecho que la farmacéutica, ante problemas de producción, hubiera priorizado distribuirlo a países con márgenes más altos de beneficio. Aunque para paliar esta situación, en abril el ministerio de salud aceptó subir el precio de venta para garantizar su suministro, de momento esto no ha hecho reaparecer el producto en las farmacias. Gedeon Richter ha anunciado en un comunicado que espera recuperar los stocks con normalidad a finales de año.

La falta de Lenzetto ha provocado que se agotaran el resto de opciones terapéuticas transdérmicas financiadas por el servicio de salud español, como constata en un comunicado la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), que afirma que están trabajando para recuperar opciones terapéuticas lo antes posible.

Más allá de la menopausia

Aunque no hay una cifra oficial de mujeres en menopausia, a principios de 2026 había en Cataluña, según datos de Idescat, aproximadamente 1,22 millones de mujeres de entre 45 y 64 años. No todas necesitan terapia hormonal: solo aquellas a quienes la transición provoca síntomas que deterioran su calidad de vida, como sudoraciones, sequedad vaginal e insomnio. La terapia hormonal también tiene beneficios, sobre todo sobre la salud ósea y cardiovascular. Dejar el tratamiento de golpe no provoca, en general, una situación médica aguda ni un síndrome de abstinencia, pero los síntomas por los cuales la paciente estaba tratada pueden reaparecer inmediatamente.

Los tratamientos hormonales se pueden administrar por vía oral o transdérmica, en formato de parches, geles o espráis. Esta última vía se prioriza porque evita el paso del medicamento por el hígado y reduce el riesgo de trombosis.

En la Unidad Trànsit del Instituto Catalán de la Salud en Barcelona, Anna Payaró, comadrona y coordinadora de este servicio, explica que cada año atienden a unas 1000 personas nuevas, muchas de las cuales toman preparados hormonales como parte de su proceso de transición.

"Estas personas no es que se queden sin medicamento, porque hay otras alternativas, como el preparado oral. El problema es que se quedan sin la vía transdérmica, que en determinadas personas es la más segura, y pasar a la vía oral puede implicar riesgos que precisamente se querían evitar", señala Payaró.

Otras alternativas disponibles no tienen las mismas condiciones de financiación y esto hace que el problema deje de ser solo farmacológico. “Una mujer con capacidad económica puede comprar una alternativa no financiada, mientras que para otra el coste puede ser una barrera”, plantea Llurba, para quien “no deberíamos llegar a una situación en la que el acceso al tratamiento adecuado en la menopausia dependa de la capacidad económica de cada mujer”, considera.

Mientras dura el desabastecimiento, una de las opciones es la formulación magistral, sugiere Barau: ir a la farmacia para que prepare una alternativa. Si el Servicio Catalán de la Salud y la AEMPS lo admiten, podría ser financiada, señala esta farmacéutica. “El problema no está con la materia prima”, explica Barau. “No hay falta de estradiol”.

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