Los médicos 'zombies' salen a la calle: "He pasado entre cinco y seis años de mi vida sólo haciendo guardias"
Médicos de Catalunya avisa de que están en conversaciones con docentes y campesinos para una posible manifestación el próximo mes
BarcelonaEn Travessera de les Corts, donde se ubica la conselleria de Salud, este viernes por la mañana hay ambiente de Carnaval. El atrezzo de la convocatoria son batas de médico, algunas caretas y maquillajes y carteles reivindicativos, pero lejos de ser una jornada de ocio, cientos de médicos se han reunido con un objetivo claro. Con clamores como "Convenio médico, ¡ya!", la protesta convocada por Médicos de Catalunya reclama un convenio propio que regule exclusivamente las condiciones laborales médicas. Jordi Aparicio, médico de Terrassa, que ha explicado que hoy ha salido a la calle después de tiempo de exigir mejoras en el sector. "Pedimos poder atender mejor a nuestros pacientes, porque no sólo hay que fijarse en las retribuciones, sino en la calidad asistencial", señaló.
La reivindicación se enmarca en el paro de cinco días convocado por el comité de huelga de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), en el que se han integrado organizaciones autonómicas como el sindicato catalán. En este sentido, el ministerio de Sanidad y los sindicatos laborales firmaron hace dos semanas un nuevo estatuto marco para regular las condiciones laborales de los profesionales sanitarios en España, y que llevaba 22 años sin actualizarse. Sin embargo, la nueva norma no satisface a las organizaciones que representan a los médicos y ya llevan meses protestando con paros y manifestaciones.
Según el departamento de Salut, el seguimiento de la huelga de este viernes fue del 7,2% por la mañana, mientras que el sindicato mayoritario cifra el porcentaje de paro en un 45% en la atención primaria y en un 29% en los hospitales del sistema público y concertado (Siscat). El secretario general de Médicos de Cataluña, Xavier Lleonart, ha dado las gracias al colectivo por concentrarse en un contexto excepcional: "Lo que pase ahora marcará la situación de los próximos años y debemos luchar por la población que nos amamos". Además, ha anunciado que se está trabajando para salir a las calles el próximo mes con otros sectores que han protagonizado reivindicaciones en las últimas semanas. "Haremos piña con maestros, bomberos y campesinos", anticipó Lleonart.
En cuanto al dato de la movilización, la Guardia Urbana indica que había aproximadamente un millar de manifestantes. Esta vez, en el octavo parón del colectivo sanitario en la calle, Metges de Catalunya ha querido hacer una reivindicación irónica. Así, con la voluntad sarcástica de visibilizar por qué el colectivo sanitario es lo que "mejor vive", ha organizado los Carnavales de los privilegios y ha dividido a los médicos en cinco comparsas, "una por cada uno de los problemas que sufre el sector", según ha remarcado la organización. Éstos son las guardias de 24 horas, la sobrecarga de trabajo, el derecho a la conciliación, la jornada laboral y la falta de profesionales.
Por ejemplo, Aparicio se ha adherido a la comparsa de la sobrecarga para denunciar el aumento de tareas en la atención primaria. "Antes de la pandemia la atención sólo era presencial, mientras que ahora se suma también la telemática", ha remarcado el médico, asegurando que "es imposible y dificulta la conciliación". Una cuestión con la que ha coincidido Ia Jaumà, médica de familia del Área Básica de Banyoles, que ha protestado en la misma comparsa: "Hemos normalizado ir insertando visitas en el mismo tramo horario y debemos saber decir lo suficiente".
Bajo el lema "No es vocación, es explotación" y con caretas de zombi puestas, la primera comparsa de médicos, contra las guardias de 24 horas, ha salido de la conselleria cortando la Travessera de les Corts con el baile de la canciónThrillerde Michael Jackson, como metáfora reivindicativa del cansancio del sector. Uno de los profesionales que ha protestado en este sentido ha sido Pablo Velasco, médico de intensivos en Granollers, quien ha evidenciado el desgaste profesional. "Si hago una memoria de toda mi experiencia laboral, he pasado entre cinco y seis años de mi vida sólo haciendo guardias y eso afecta a la conciliación familiar", lamentó.
"Nos vemos abocados a la protesta"
De hecho, la conciliación ha sido otra de las grandes protestas en la jornada de esta mañana. Así lo ha concretado Sergio Morello desde este tramo de la manifestación con el lema "Vivir así es morir de vocación". En este sentido, expuso que es un momento en el que faltan médicos y las horas de trabajo incrementan. "Para nosotros es importante que el trabajo no sea el peso total de nuestra vida, no puede absorberlo todo como un agujero negro", argumenta.
A toque de silbato, los médicos han proseguido la marcha lenta por la Gran Vía Carlos III y la avenida Diagonal, en un recorrido circular para terminar de nuevo frente al departamento de Salut. A pesar de la división por comparsas, muchos de los participantes coincidieron en que han ido cambiando de unos clamores a otros. Es el caso de Paula y Daniela, que empezaron al de la sobrecarga y acabaron al de las jornadas de 24 horas. "Nos habríamos adherido a todas porque van muy relacionadas entre sí", detallaron, y añadieron que "en muchos trabajos el descanso se valora más".
Una vez que los médicos han llegado de nuevo a la conselleria de Salud, aún divididos en las cinco comparsas, "los reyes de la rúa de Carnaval" han aplaudido la convocatoria a partir de manifiestos para explicar cada una de las reivindicaciones. "Privilegio no es trabajar más que el resto del personal sanitario", remarcaron, añadiendo que "lo que está en riesgo es la salud de todos".
Asimismo, el colectivo de médicos ha recordado que continuarán saliendo a la calle los golpes que haga falta. "Nos gustaría no tener que estar aquí, pero nos vemos abocados", ha reconocido Jaumà. Además de la huelga de esta semana, los sindicatos autonómicos y el CESM han convocado paros de cinco días cada mes, con la previsión de que se alarguen hasta junio, para forzar cambios.