Cerrado el 'supermercado' de la marihuana: cae la empresa que abastecía a los grandes cárteles en Cataluña
Los Mossos y la Guardia Civil detienen a cuatro hombres y desarticulan un entramado que movía millones de euros
BarcelonaSi querían una plantación de marihuana, ellos facilitaban todo el material necesario. La iluminación, la ventilación, los sistemas de riego, la fertilización... Incluso lo llevaban allá donde hiciera falta. Funcionaban como un supermercado de cannabis. Aparentemente, vendían productos de grow shop, pensados para el consumo propio, pero en la realidad, según ha podido contrastar una investigación de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil, abastecían plantaciones controladas por grandes cárteles de la marihuana. Se trata de personas de nacionalidad española que han ido apareciendo en muchas investigaciones de los últimos años contra clanes albaneses de cannabis –si bien ninguno de ellos tenía antecedentes– y, finalmente, la policía ha podido atar cuál era el rol que tenían: facilitaban la infraestructura y el blanqueo de capitales.
La investigación arranca en el año 2023, aunque la empresa en cuestión ha estado activa desde 2018. El 21 de abril pasado se hicieron 13 registros en domicilios y naves industriales, 12 de los cuales en la demarcación de Tarragona, y cuatro hombres quedaron detenidos. Desde entonces, se ha decretado el cese de las actividades de las empresas y el bloqueo de sus cuentas bancarias y de su patrimonio, valorado en unos 800.000 euros. "Estamos intentando hacer de muro de contención. La marihuana no solo son las plantaciones, hay un ingente volumen económico detrás. Si no frenamos la infiltración de estas organizaciones en el tejido económico, costará revertir parte del narcotráfico", ha afirmado el subinspector Marc Bayón, de la DIC de los Mossos de Tarragona.
Este entramado empresarial al servicio del narcotráfico tenía una doble operativa: por un lado, tenía empresas legales con poca actividad y, por otro, facilitaba las plantaciones de marihuana a los grupos criminales. Lo hacían ocultando las direcciones finales y usando intermediarios para evitar ser relacionados con los clanes de la droga. Tenían las persianas siempre bajadas y sus vecinos de polígono no notaron ninguna actividad extraña. Estas segundas ventas a los cárteles de la marihuana se hacían en efectivo y sin factura. De hecho, la policía ha acreditado la existencia de una doble contabilidad.
80 millones de euros blanqueados
El capital paralelo –unos 13 millones de euros– se almacenaba, se contabilizaba internamente y se redistribuía entre el mismo entramado de empresas para hacer frente a pagos a proveedores y gastos personales, así como se introducía progresivamente en el circuito económico legal. Durante el período investigado, las cuentas bancarias vinculadas a los principales responsables registraron movimientos de capital por un valor superior a los 80 millones de euros, mientras que la actividad declarada legalmente no llegaba a los 15 millones.
La organización fue creciendo hasta el punto de que llegó a tener una filial en Alemania. De hecho, los Mossos se atreven a decir que están ante la "punta del iceberg" de este entramado. Por ello, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. La policía también cree que el grupo criminal incluso facilitaba el blanqueo de capitales a los cárteles albaneses de la marihuana. "Hemos atacado un nodo que suministraba seis organizaciones criminales que han plantado mucha marihuana en el litoral mediterráneo. Es un golpe que supera el centenar de plantaciones desmanteladas", ha ejemplificado Bayon, que ha hecho valer la tarea de intentar atacar a los grupos criminales por sus estructuras económicas.