Sucesos

Una vez hecho desde dentro: resuelto el misterioso robo de la caja fuerte de Núria

La policía acusa a un cocinero y un camarero del hotel de cometer cinco robos con fuerza y ​​aún busca a otras dos personas

26/02/2026

BarcelonaSe comienza a resolver el misterioso robo del Valle de Núria. El 9 de febrero cuatro encapuchados forzaron las puertas de las instalaciones de esa estación de esquí e intentaron llevarse dinero en efectivo de las cajas. Sobre todo de una caja fuerte que pesaba más de cien kilogramos y que se llevaron en trineo por las vías del cremallera. Por el momento, los Mossos d'Esquadra han detenido a dos de los implicados: son dos hombres, de 28 y 52 años, que trabajaban en el hotel de Núria. Uno era cocinero y el otro camarero. Ambos dormían en el hotel y aprovecharon el momento de oscuridad y silencio para, presuntamente, cometer el robo con otras dos personas. En las cámaras aparecen otros dos encapuchados que, de momento, los Mossos no saben quiénes son. Los arrestados no serían del Ripollès, sino que se habrían desplazado a Núria solo para trabajar, y los Mossos los detuvieron este miércoles en la misma estación, donde seguían trabajando.

De hecho, según ha podido saber el ARA, las cámaras de seguridad han sido clave para pillar a los supuestos ladrones. Un elemento importante es que el cocinero camina cojeando y en las cámaras se veía cómo uno de los encapuchados caminaba igual. El cocinero llevaba más tiempo trabajando en el hotel, pero el camarero empezó a trabajar sólo tres días antes del atraco. En su caso, compartía una habitación con otro empleado que no ha podido verificar que esa noche permaneciera allí toda la madrugada. El argumento de este empleado también es sorprendente: comentó que tiene problemas en los pies y que a menudo le huelen mal, y por eso se acuesta en otro espacio.

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Sea como fuere, de madrugada los cuatro encapuchados accedieron a cinco estancias del recinto hotelero del santuario. En primer lugar, los ladrones entraron en la zona de recepción y un despacho de administración forzando al bombín de la puerta. El objetivo era la caja fuerte, que pesaba más de cien kilos, y pusieron en marcha un plan para abrirla. Pusieron un colchón de una cama de bebé debajo de la caja fuerte y consiguieron arrastrarla hasta la puerta de emergencia. Una vez en el exterior, dejaron el colchón y pusieron el blindado sobre un trineo de nieve. Éste fue el transporte que utilizaron para llegar hasta las vías del cremallera, de noche y con todo el paisaje nevado. Cabe recordar que en el Valle de Núria sólo se puede llegar en tren, a bordo del cremallera.

De hecho, los ladrones consiguieron avanzar por las vías del tren hasta 500 metros, y acabaron tirando al vacío el trineo y la caja fuerte, que quedó abierta. Sobre la investigación policial planeaba una pregunta, y era si la caja fuerte se había abierto por el impacto de la caída o la habían logrado abrir los ladrones. Por último, la policía concluyó que la forzaron con una radial y un pico. ¿Por qué se fueron hasta las vías del cremallera? Para no hacer ruido con la radial y no despertar a los clientes del hotel.

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En el interior de la caja, sin embargo, encontraron un botín escaso: 150 euros en efectivo. De hecho, todo apunta a que mientras dos ladrones se ocuparon de la caja, los otros dos siguieron robando por dentro del hotel. Los Mossos lo saben porque en el camino hacia el cremallera solo estaban las huellas de dos personas distintas.

Sin suerte

Dentro de las instalaciones del hotel, los ladrones forzaron otras puertas, robando, por ejemplo, una chaqueta. También llegaron hasta las cajas registradoras del hotel, pero no había dinero. Lo intentaron de nuevo con las cajas registradoras de una de las cafeterías del hotel, pero también estaban vacías.

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Uno de los otros robos se produjo dentro del espacio dedicado a organizar actividades lúdicas para los niños y sus familias. Los autores forzaron una de las puertas y una vez dentro cogieron un trineo grande y una chaqueta. El último y quinto robo tuvo lugar en la casita de alquiler de trineos de nieve. De ahí los ladrones sí pudieron sustraer 200 euros de dentro de una caja registradora y unos 1.000 euros en efectivo de un sobre. En total, el botín conseguido no alcanza los 1.500 euros.

La investigación ha determinado que había hasta cuatro personas implicadas en los robos que conocían perfectamente las instalaciones, ya que hicieron un recorrido lógico y estudiado desde la primera hasta la última estancia donde entraron a robar, cuyo objetivo principal era la caja fuerte. Los detenidos, uno de ellos con antecedentes -el cocinero-, pasarán este jueves a disposición judicial ante el juzgado en funciones de guardia de Ripoll.