Preocupación por si el muro del accidente en Gelida puede afectar también a la AP-7
Los Mossos sitúan a la lluvia como la principal hipótesis tras el siniestro mortal
BarcelonaAl día siguiente del accidente de un tren de la R4 en la que murió un maquinista en formación, todavía hay más preguntas que respuestas sobre las causas del siniestro. Los Mossos d'Esquadra han quedado la investigación del caso. En declaraciones a los periodistas desde el lugar del accidente, el jefe de la comisaría de la policía catalana en Sant Sadurní d'Anoia, Eduard Barca, ha explicado que "llevará tiempo" determinar las causas exactas del accidente. Sin embargo, admitió que la hipótesis más probable es que la lluvia que ha caído en los últimos días en la zona hiciera caer el muro de contención sobre la vía. Hay preocupación también por si el muro puede acabar afectando también a la AP-7.
A partir de ahí, se abren algunos interrogantes que la investigación tratará de resolver. Atendidos los heridos —ya todos a salvo— y levantado el cadáver del joven maquinista, ahora la prioridad es asegurar la zona para poder avanzar en los trabajos de retirada del convoy y llevar a cabo la investigación, en la que será clave la caja negra del tren. Entre las preguntas a responder se encuentran también si el muro cayó sobre el tren, o si ya había caído sobre la vía antes de que llegara el convoy.
Pese a la prudencia de los Mossos, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado en declaraciones a TVE que el convoy de Cercanías no chocó contra la pared ni contra los restos en la vía, sino que "el muro cayó parcialmente sobre la cabina" en el momento en que pasaba el tren. Por ello, el ministro remarcó que la posibilidad del maquinista de evitar el accidente fue "nula", y constató que es una desgracia "que tiene que ver con las condiciones meteorológicas" y que no hubo ningún fallo en los sistemas de seguridad y de detección de objetos en la vía.
Puente ha recordado que en el momento del impacto había una limitación de velocidad de máximo 60 km/h en ese tramo por obras, cuando normalmente los trenes pueden pasar a 140 km/h. "Si la velocidad no hubiera sido de 60 km/h pudo haber una mayor desgracia, porque el golpe se habría transmitido al resto del vehículo y habría producido muchas víctimas", ha dicho.
Desde Gelida, los Mossos han admitido que "la hipótesis más probable" es que los aguaceros de los últimos días hubieran provocado un desprendimiento que hubiera hecho ceder el muro, pero ha remarcado que hay que esperar a la investigación. Explicó además que se está intentando comprobar de quién es propiedad el muro que cedió —si de Adif o Acesa, que gestiona la AP-7— para saber si se había hecho un mantenimiento oportuno y si puede haber responsabilidades. Barca ha subrayado además que una vez se retire el tren habrá que ver si el muro aguanta, ya que han visto indicios de "posible inestabilidad".
Esta es, de hecho, una de las principales preocupaciones ahora mismo. El muro está actualmente apoyado sobre el tren, y temen que al retirar el convoy pueda caer por completo y causar desperfectos en la AP-7, que pasa justo por encima. Por ello, se mantiene cortado el carril derecho durante 1,5 kilómetros para realizar labores de estabilización del terreno y evitar una posible afectación, pero Barca ha subrayado que los carriles abiertos son considerados aptos para el tráfico. La consejera de Interior, Núria Parlon, ha detallado que la idea es retirar el tren desde la misma autopista, y que esto puede provocar cortes de circulación.
Contexto de lluvia propicio
La principal hipótesis es que el muro ha cedido por la lluvia, que no ha dado tregua estos últimos cinco días consecutivos en ningún rincón de Catalunya. Tampoco en Gelida. En este municipio del Alt Penedès se calcula que durante los últimos cinco días se han acumulado cerca de 90 l/m²; un dato que coincide con el registrado en la estación meteorológica oficial del Meteocat ubicada en Sant Sadurní.
No es ni mucho menos una cantidad de agua excepcional, aunque sorprende por ser en enero, un mes que suele ser bastante seco en nuestro país. Tampoco ha llovido de forma torrencial, sino que en general la lluvia ha ido cayendo sin dañar esta zona. Pero llueve sobre mojado, y cinco días consecutivos de lluvia han humedecido aún más un terreno que empieza a estar muy saturado de agua tras encadenar varios episodios consecutivos de lluvia en las últimas semanas.
Este contexto es propicio para los desprendimientos de tierras o deslizamientos, tal y como se cree que puede haber ocurrido en el accidente de tren en Gelida, ocurrido en uno de los días más álgidos del temporal.