La AP-7, cortada durante días entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia por riesgo de derrumbe

La A-2 vive hasta 18 kilómetros de colas en la primera mañana de corte

Retenciones en la A-2 entre Cornellà y Martorell
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HelidaLa AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia, en dirección sur, quedará cortada durante "unos días" ante el riesgo de que el muro de contención que cayó sobre el tren de la R4 pueda acabar cediendo por completo. A primera hora de la mañana, el Servei Català de Trànsit ya había cortado 1,5 kilómetros del carril derecho en dirección Tarragona como medida de precaución, pero finalmente ante la inestabilidad del terreno se ha optado por ampliar el corte a los tres carriles en esta vía que atraviesa Catalunya de norte a sur. Sin embargo, la medida ha tenido consecuencias en la movilidad de muchos usuarios. En concreto, la A-2, vía en la que se está redirigiendo gran parte del tráfico que suele circular por la AP-7, acumula hasta 18 kilómetros de retenciones entre Cornellà de Llobregat y Martorell en sentido Barcelona debido al corte, según ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT).

El director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, ha indicado que el corte se ha acordado en coordinación con el ministerio de Transportes, propietario de la autopista, y estará vigente "unos días", sin concretar nada más, a la espera de que el jueves haya un segundo peritaje del terreno y se pueda afinar más el calendario. Por su parte, los Mossos d'Esquadra indicaron que la restricción durará "el tiempo que haga falta". Como vías alternativas se recomienda la C-32, que elimina el peaje hasta que se reanude el servicio de Cercanías, la A-2, la N-340 y la C-15. Asimismo, se cerró el acceso hacia el sur de Gelida.

En las próximas horas se espera que se empiecen las labores de recuperación del convoy accidentado, justo encima del trazado de la autopista ya pocos metros de uno de los puentes en los que la vía de tren cruza la AP-7.

A raíz del accidente, el muro de contención de la AP-7 que se encuentra justo encima de la vía ferroviaria ha caído y se apoya sobre el tren accidentado. El jefe de intervención de los Bomberos de la Generalitat, Guillem Amorós, había advertido este mediodía de que "habrá que estar alerta" por si el terreno en torno al muro aguanta una vez se retire el convoy, ya que en los primeros análisis oculares de los técnicos se han apreciado "indicios de posible inestabilidad".

Finalmente, horas después, se ha optado por cortar la carretera unos nueve kilómetros, entre el antiguo peaje de Martorell y la salida de Sant Sadurní d'Anoia. A partir de ese punto, los vehículos podrán acceder a la autopista para continuar hacia el sur, ya sin restricciones. Además, el corte del tramo permitirá también que los equipos técnicos puedan instalar una grúa de gran tonelaje para los trabajos de retirada del tren. Los tres carriles en dirección Girona siguen abiertos.

Mossos en la AP-7, cortada en sentido sur desde Martorell hasta Sant Sadurní d'Anoia

Los Mossos d'Esquadra se han quedado la investigación del caso, bajo la tutela de un juzgado de Vilafranca del Penedès. En declaraciones a los periodistas desde el lugar del accidente este mediodía, el jefe de la comisaría de la policía catalana en Sant Sadurní d'Anoia, Eduard Barca, ha explicado que "llevará tiempo" determinar las causas exactas del accidente. Sin embargo, admitió que la hipótesis más probable es que la lluvia que ha caído en los últimos días en la zona hiciera caer el muro de contención sobre la vía del tren.

El talud es un muro de hormigón de una anchura de unos 50 centímetros. Es propiedad del ministerio de Puente y se gestiona a través de la dirección general de Carreteres. Personal de este organismo también se ha desplazado al lugar del accidente con los técnicos de Adif y los Mossos para analizar las condiciones del muro y recoger pruebas e indicios que servirán para encajar el puzle de la investigación. Una de las piezas será conocer si Carreteres había realizado un mantenimiento oportuno del muro y si puede haber responsabilidades.

Interrogantes y respuestas

A partir de ahí, se abren algunos interrogantes que la investigación tratará de resolver. Atendidos los heridos –ya todos a salvo– y levantado el cadáver del joven maquinista, ahora la prioridad es asegurar la zona para poder avanzar en los trabajos de retirada del convoy y llevar a cabo la investigación, en la que será clave la caja negra del tren, así como el testimonio de los viajeros afectados. El problema es que quizá haya que esperar unos días, porque los que están más graves son los que viajaban en el primer vagón, que recibió el mayor impacto.

Entre las preguntas a responder está también si el muro cayó sobre el tren o si ya había caído sobre la vía antes de que el convoy pasara. Pese a la prudencia de los Mossos, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado en declaraciones a TVE que el convoy de Cercanías no chocó contra la pared ni contra los restos en la vía, sino que "el muro cayó parcialmente sobre la cabina" en el momento en que el tren pasaba. Por eso, el ministro ha remarcado que la posibilidad del maquinista de evitar el accidente fue "nula". En una comparecencia en Madrid, Puente aseguró que la "sensación" de los técnicos es que el muro "en parte cae frente a la cabina y en parte sobre ella, al paso" del convoy.

Puente también ha recordado que en el momento del impacto había una limitación de velocidad de máximo 60 km/h en ese tramo por obras, cuando normalmente los trenes pueden pasar a 140 km/h. "Si la velocidad no hubiera sido de 60 km/h pudo haber una mayor desgracia, porque el golpe se habría transmitido al resto del vehículo y habría producido muchas víctimas", dijo tras lamentar la muerte del joven maquinista en formación.

Desde Gelida, los Mossos han admitido que "la hipótesis más probable" es que los aguaceros de los últimos días hubieran provocado un desprendimiento que hubiera hecho ceder el muro, pero han remarcado que hay que esperar a la investigación.

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