La legislatura en el Estado

La rebelión interna impulsa a los antisionistas de Vox

El clan de Ortega Smith utiliza los excesos del gobierno de Netanyahu para cargar contra Abascal

La concejala madrileña Carla Toscano, junto al también concejal Javier Ortega Smith.
03/03/2026
4 min

BarcelonaLa defensa que hace Santiago Abascal del gobierno de Benjamin Netanyahu es incuestionable, hasta el punto de que el primer ministro de Israel ha llegado a recibir una delegación de Vox para agradecerles personalmente el apoyo. La extrema derecha española hace bandera de su islamofobia y no ha dudado en tomar partido en el conflicto en Palestina. Pero hay un grupo de críticos dentro de Vox que, también en esto, discrepa de la cúpula. Son precisamente algunos de los que han sido expulsados recientemente del partido y otros que se marcharon meses atrás. El núcleo díscolo de Madrid, comandado por Javier Ortega Smith está poniendo en el punto de mira a Israel y al "lobby sionista". A más de Ortega, la concejal madrileña Carla Toscano, exdirigentes como el exvicepresidente castellano-leonés Juan García-Gallardo, el exjefe de lista por Pontevedra Antonio Budiño, la exdiputada catalana Isabel Lázaro o el exdiputado en el Congreso Víctor Sánchez del Real, son algunas de las caras visibles.

Este pasado fin de semana, Toscano ha vuelto a hacerse eco de una noticia de la Agencia Efe que relata una realidad de Cisjordania, donde las calles del pueblo "completamente cristiano" de Taybeh quedan "vacías" porque "los colonos israelíes los aterrorizan casi cada día y gran parte de sus 1.200 habitantes solo piensa en irse". Así, Toscano remachó en X: "Los católicos no podemos dejar de condenar este acoso incesante por parte del Estado de Israel que sufren nuestros hermanos". No fue un tuit espontáneo y solitario, ya que el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, controlado por Ortega Smith, hizo una replicación en su perfil oficial.

Curiosamente, García-Gallardo, que ha exhibido sintonía con los purgadores, reaccionó a la misma noticia con contundencia: "De esto, por supuesto, tampoco dirá nada Abascal. Está muy ocupado salvando España y Occidente con medidas de peso, aprobadas con el PP, como prohibir el burka en dependencias municipales de ciudades donde es prácticamente imposible ver uno, como Burgos", espetó el mismo día. El caso es que el castellano-leonés recibió el apoyo de Budiño y Lázaro, mientras que Toscano también lo recibió del exdiputado y "afiliado número 7" de Vox Víctor González y de algún cargo local como David Sierra, concejal de Gallegos de Altamiros.

El 13 de enero, cuando tanques israelíes dispararon proyectiles al ejército español en Líbano –sin dejar heridos–, varias voces, como el mismo García-Gallardo, reclamaron a Abascal que condenase "los excesos del gobierno de Netanyahu". También subieron el tono Sánchez del Real, que dijo que los responsables israelíes "deben dar explicaciones inmediatas con responsabilidad judicial" y que "en el pasado ya costó vidas españolas". Y en medio del clamor para que Vox se pronunciase, Ortega Smith también quiso entrar dando su "apoyo a los soldados españoles desplegados en Líbano que, gracias a Dios, no han resultado heridos".

No son episodios puntuales, sino un pulso estructural a la alianza de Abascal con Israel. Fuentes de Vox lamentan el rosario de críticas de Ortega Smith y también las que está verbalizando el exportavoz Iván Espinosa de los Monteros. En los límites de la extrema derecha se está consolidando un movimiento con los ojos puestos en la política internacional que ha hecho encender las alarmas del lobby proisraelí y sus entidades como ACOM, de la cual había cobrado el eurodiputado de Vox Juan Carlos Girauta, tal como ha reconocido.

Precisamente ACOM ha reaccionadoreientemente alegrándose de que algunos de los críticos, como Toscano, hayan sido expulsados del partido: "La bala que se va a quitar Vox de encima a esta filonazi", dijo. Y ella volvió a la cargaeste fin de semana diciendo que "el señalamiento del lobby sionista (y de sus agentes que se dicen españoles) es una medalla" para ella porque la critican "por defender la verdad y a los cristianos".

Contradicciones?

"La lucha contra el islamismo" y la defensa de los "valores occidentales" han unido a Vox y Netanyahu en los últimos años y el mismo Buxadé afirmó a ARA hace cerca de dos años que "Israel tiene un enemigo real, la organización islamista radical Hamás": "Coincidimos en que el terrorismo y el islamismo son peligrosos para las sociedades europeas". Vox ha tejido buenas relaciones con la comunidad judía e incluso en 2022 el secretario general de la Federación de Comunidades Judías de España, Maxo Benalal, se afilió a él.

En septiembre pasado, Toscano ya condenó, en cambio, "la masacre" que se vive en Gaza, desmarcándose de la línea del partido. Pero si se mira atrás, salen algunas contradicciones. En 2023, por ejemplo, había defendido la concesión de la medalla de oro de Madrid a Israel reiterando que hay que "condenar incondicionalmente los ataques terroristas de Hamás o cualquier otro grupo terrorista contra Israel" y añadió que "el islamismo radical sigue siendo una amenaza para la seguridad de toda Occidente".

Ortega Smith también tiene mensajes aparentemente contradictorios, porque en octubre de 2023 expresó apoyo a Israel, diciendo que "el legítimo derecho a defensa les permite hacer todo lo que esté en sus manos para poner fin a las organizaciones terroristas", y comparó la posición de la izquierda con "la equidistancia" ante ETA. García-Gallardo incluso había apelado a ACOM para cargar contra la izquierda y denunciar su supuesto "antisemitismo". Ahora, sin embargo, carga contra ella porque han "abusado de la bala del victimismo" y "medio mundo les tiene calados".

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