Susto en Trinitat Vella por unas obras de Adif: “Se movía todo como en un pequeño terremoto”
Ochenta vecinos se han visto afectados presuntamente por los trabajos de Adif, que no han generado daños estructurales
BarcelonaUn nuevo susto relacionado con las obras ferroviarias ha provocado el desalojo preventivo de unos ochenta vecinos de Trinitat Vella, en Barcelona, según ha avanzado La Vanguardia y ha confirmado el ARA. Según fuentes municipales, poco después de las 3.30 horas de esta madrugada, los residentes de tres bloques situados en los números 75-103 de la calle de Pérez del Pulgar, cerca de la zona del derrumbe de Montcada i Reixac de hace unos días, han llamado al 112 tras notar vibraciones y movimientos en los edificios. "Se movía todo como si fuera un pequeño terremoto. No era una simple vibración", explica Beni, una de las vecinas afectadas, que asegura que el episodio ha generado inquietud entre los residentes.
Hasta el lugar de los hechos se han desplazado efectivos de los Bomberos de Barcelona y del Centre d'Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB), que han gestionado la incidencia y han hecho las comprobaciones de seguridad pertinentes. Una vez finalizada la inspección, los vecinos han podido volver a sus viviendas a primera hora de la mañana. Los técnicos no han detectado daños estructurales, aunque los servicios municipales mantienen un seguimiento de la situación.
Según fuentes de Adif, las vibraciones detectadas estarían relacionadas con las obras de la variante de Vallbona y de la Bifurcación Aigües. Esta semana había comenzado a trabajar una compactadora, pero los trabajos se han tenido que detener a raíz de la incidencia de esta madrugada. El teniente de alcaldía de Barcelona, Jordi Valls, que se ha desplazado al barrio para hablar con los vecinos y hacer seguimiento, ha remarcado en una atención a los medios que el incidente "no tiene nada que ver con ningún túnel" ni con trabajos subterráneos, sino con una maquinaria que trabajaba en superficie para compactar terraplenes del desvío provisional de la infraestructura ferroviaria.
Valls ha explicado que la máquina continúa parada y ha reclamado a Adif que replantee la ejecución de estos trabajos para que tengan el mínimo impacto sobre el vecindario. También ha pedido una comunicación "clara" con los residentes antes de reanudar las obras y ha asegurado que el Ayuntamiento continuará haciendo seguimiento de la situación y acompañando a los afectados a través del distrito de Sant Andreu.
Adif asegura que continúa monitorizando la situación para reanudar las obras tan pronto como sea posible y que adoptará las medidas necesarias para "evitar molestias a los vecinos".
Demanda de explicaciones
En los alrededores de los bloques afectados, efectivos de los Bomberos de Barcelona, la Guardia Urbana y miembros del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona se reúnen de urgencia para hacer seguimiento de la incidencia. A pocos metros, los vecinos también se concentran para preparar una rueda de prensa prevista para este viernes, en la que expondrán la situación vivida y trasladarán sus demandas.
Según relata Beni, vecina afectada, el desalojo se hizo puerta a puerta en los bloques de la calle de Pérez del Pulgar, aunque las vibraciones también se notaron en otros edificios de la zona. Vecinas como Raquel lamentan que, más allá de la evacuación preventiva, no han recibido explicaciones sobre el origen de las vibraciones y aseguran que les han convocado a una reunión informativa.
Los residentes afectados también reclaman una mejor comunicación y más información sobre unas obras que, dicen, hace tiempo que condicionan el día a día del barrio. Algunos explican que la preocupación es aún mayor porque varios edificios del sector presentan patologías previas y están pendientes de expropiación y rehabilitación. "La pared del edificio va hacia un lado y hacia el otro", afirma una vecina, que asegura que las obras han agravado problemas existentes en su vivienda, afectada previamente por aluminosis y, en algunos casos, con elementos estructurales apuntalados.
Otra vecina explica que se le ha desplazado el marco de una puerta y que han empezado a abrirse baldosas del suelo, aunque ninguno de los entrevistados afirma haber detectado nuevas grietas o desperfectos importantes a raíz del episodio de esta madrugada.
No es la primera vez que los vecinos sienten temblores en sus viviendas. Una vecina, que prefiere no dar el nombre, explica que las obras de reforma de la antigua cárcel del barrio, en el marco del proyecto de modernización de Trinitat Nord, ya obligaron a la constructora a intervenir meses atrás porque también provocaban vibraciones en los edificios.
En cuanto a las obras de Adif, esta misma vecina asegura que las molestias se remontan a mediados de julio y muestra audios compartidos en grupos de WhatsApp del vecindario en los que se oyen ruidos y vibraciones en el interior de las viviendas, que atribuyen al estado de los edificios agravado por los trabajos.
Raquel explica que la afectación ha sido más extensa de lo que inicialmente se ha comunicado: aunque la Guardia Urbana ha centrado los esfuerzos en los números 75-103 de la calle de Pérez del Pulgar, ella asegura que también ha notado los temblores en el número 22.
Para los afectados, la prioridad ahora es que Adif les informe con antelación de cualquier actuación que pueda generar nuevas vibraciones y que el Ayuntamiento acelere la rehabilitación de los edificios más deteriorados de la zona.