Sucesos

"Todo viene de China": así se ha convertido Badalona en un epicentro de las falsificaciones

Los productos fraudulentos representan un 2,3% de las importaciones totales en el mundo

Almacén en la avenida Maresme de Badalona.
01/02/2026
5 min

BadalonaSobre si el jersey es original, el empleado responde con un rotundo sí. "Es muy bueno, abriga mucho", detalla. Cuestionado por el hecho de que 15 euros es un precio muy barato para un jersey de la marca Norway –la que lleva la bandera de Noruega de logotipo–, el dependiente responde que no es exactamente la marca Norway que viene de Noruega, sino otra que viene de Italia –un país europeo, que es considerado uno de los epicentros de la falsificación de ropa, con la ciudad de Prato. Cuando se le pregunta si se podría pagar con tarjeta, el trabajador pregunta si podría ser efectivo. Una vez pagado, la salida de la tienda te deja a la entrada de otro negocio, también de ropa. De hecho, parecería un centro comercial si no estuviéramos en medio de un polígono industrial del barrio de Sant Roc de Badalona. Entre el ir y venir constante de camiones, se descubren hileras de macrotiendas de ropa al por mayor, una veintena en poco más de 300 metros.

Es viernes a las nueve de la mañana y sólo una clienta ha entrado en una de las muchas tiendas. En la calle, hay ropa por el suelo, echada por las aceras. Y justo en medio de todos los negocios hay un local de trasteros: esta Navidad, la Guardia Civil intervino 200.000 juguetes falsificados que eran peligrosas, puesto que no tenían las medidas de seguridad mínimas. Un trastero de 90 metros cuadrados vale 1.900 euros al mes. La Guardia Civil ya identifica este punto de Badalona como uno de los epicentros del comercio de productos falsificados del Estado. El capitán de la Guardia Civil, Luis Humberto Quiroga Vázquez, jefe de la 1ª Compañía Fiscal y Fronteras del Puerto de Barcelona, ​​explica que la presión policial en Barcelona, ​​sobre todo para hacer frente a los manteros, ha desplazado a los mayoristas de los productos falsificados hacia Badalona.

Almacenes de ropa en el barrio de Sant Roc de Badalona.

El pasado año en España se requisaron más de seis millones de productos falsificados, según los datos de la Guardia Civil. En 2021, el valor del comercio mundial de falsificaciones se estimó en aproximadamente 467.000 millones de dólares. Representa el 2,3% de las importaciones totales en el mundo, según el último informe de 2025 de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. ¿Y de dónde vienen estos productos? El 62% de los artículos falsificados incautados en el comercio global provienen directamente de China o llegan vía Hong Kong, según el mismo informe europeo. "La fábrica del mundo es China", comenta el capitán Quiroga. De lo bueno, pero también de lo falso.

Funcionamiento empresarial

El mando de la Guardia Civil insiste mucho en que las mafias de la falsificación funcionan exactamente igual que las empresas. "Si tú quieres importar algún producto para tu empresa irás a buscarlo al sitio donde se fabrica, ¿no?", pregunta. La respuesta la encuentran en China, donde existen fábricas "A" y fábricas "B". A veces, sin embargo, no hace falta ir a buscar las industrias fraudulentas. Muchas marcas fabrican la ropa –una camiseta, por ejemplo– en China y después hacen los acabados en el país donde se venderá –allí pondrán el logo y la etiqueta en la camiseta, por ejemplo–. Las mafias que falsifican, pues, sólo compran las camisetas básicas y más tarde le ponen un logotipo falso. El capitán explica que en Badalona encontraron en un almacén 1.200 logotipos de Stone Island. Un jersey de esta marca asciende a 350 euros. "Solo vale el logotipo, no la prenda", afirma el mando de la Guardia Civil.

Jersey de la marca Norway expuesto en una de sus tiendas.

Métodos para falsificar hay muchos, pero el resumen es que casi siempre hay que pasar por China. Esto hace que la mafia china sea protagonista en el negocio de las falsificaciones. "Hay que contactar con la gente local para entrar en el negocio", avisa el capitán Quiroga. El mando añade que le consta que en China se están poniendo las pilas y comienzan a cerrar fábricas irregulares.

Venta al por mayor

En el jersey Norway comprado en Badalona existen varias etiquetas, más sencillas que las originales. Dice: "Made in PCR". Es decir: "Made in People's Republic of China". Todas las tiendas de ropa que llenan la avenida Maresme de Mataró están dirigidas por personas de origen chino. La gran mayoría no venden marcas, sólo ropa básica. "La ropa falsa no suelen tenerla visible", avisa Quiroga. Muchos venden ropa al por mayor, un negocio perfectamente legal. "Venta mínima 100 euros"; "20 piezas mínimo", van diciendo los carteles.

De hecho, la gran mayoría de estas tiendas tienen todos los papeles y almacenes en orden. Quiroga explica que la ropa falsificada suele estar en trasteros o en pisos, puntos a los que suelen acudir los manteros y otros futuros vendedores. La organización criminal, como en el mercado legal, actúa de mayorista. Estos pisos y trasteros suelen estar a nombre de testaferros y cuesta vincularlos con los grupos que hay detrás. Normalmente, estos grupos se agrupan por nacionalidades. En el operativo de los juguetes de Navidad, por ejemplo, había uno francés y uno chino. El capitán de la Guardia Civil admite que la distribución urbanística de Sant Roc aún complica más la labor policial. "Es difícil determinar quién es el propietario de un piso o cómo está dividida una finca. Además, es un barrio que está especializado en otras tipologías de delito y tienen figuras que se dedican a avisar si viene a la policía", asegura.

Trasteros donde encontraron los juguetes falsificados.

La policía se ha encontrado con pisos que se habían convertido en almacenes, con productos falsificados en todas las habitaciones y una persona vigilándolos. En un caso concreto, realizaban unos 50.000 envíos al año; más de 130 al día. "Como si fuera Amazon", bromea el capitán. Y tenían de todo: ropa, perfumes, crema... Incluso habían derribado paredes interiores para tener más espacio.

La ruta marítima

Otra pregunta es cómo llegan estos productos a Cataluña. La respuesta más habitual es que vienen por mar, en contenedores marítimos que la Guardia Civil admite que no puede controlar. "Casi todo viene de China. Hacer un análisis de riesgo por el origen y la ruta no tendría sentido, sería imposible", acepta. Por eso, muchas veces la clave acaba siendo la colaboración con las empresas afectadas. Es decir, las marcas avisan a la policía en qué puntos están falsificando. También se han localizado algunos puntos siguiendo a los vendedores al por menor hasta el lugar donde se encuentra el mayorista. Además, también van mirando los antecedentes de las empresas que realizan estos movimientos comerciales. Sin embargo, de vez en cuando en el puerto sí que se pilla algún cargamento. "Mira, ¿ves ese camión azul?", comenta el capitán señalando por la ventana. "Está cargado de material falsificado", resuelve. Añade que ellos, que están dentro del puerto, tienen mucho espacio para almacenar productos requisados, pero que la mayoría de las comisarías no dan abasto.

Con todo, el capitán admite que la solución sería "no comprar cosas falsificadas". La ropa parece inofensiva, pero pone el foco en las cremas y perfumes, productos que ponemos en nuestra piel y no sabemos cuántos controles han pasado. "O los juguetes", avisa.

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