La sentencia del juicio del accidente del metro de Valencia cierra 14 años de "suplicio" para las familias
Cuatro exdirectivos han sido condenados a 22 meses de prisión y cuatro más han quedado absueltos
Valencia"Firmamos el acuerdo porque [el caso] tiene que cerrarse de alguna manera y el pacto conseguido no deja de ser un reconocimiento de responsabilidad. Seis meses de juicio habrían sido un suplicio y, además, con un gran margen de incertidumbre, porque cabían todas las posibilidades, desde la absolución completa hasta la condena completa". Esta es la justificación que hacía al ARA Enric Chulio, expresidente de la Asociación de Víctimas del Accidente de Metro del 3 de Julio del 2006, minutos antes de entrar a la sala donde se ha dictado la sentencia que ha condenado a cuatro exdirectivos y ha absuelto a cuatro más. La asociación se ha sumado finalmente al pacto firmado la semana pasada entre la Fiscalía y las defensas de los ocho procesados, y ha permitido concluir un proceso abierto hace 14 años.
Tal como dejaban entrever las palabras de Chulio, que perdió a su mujer en el accidente, después del juicio, que ha durado poco más de media hora, la resignación y la rabia de los familiares ha vuelto a aflorar y a la salida de la vista han esperado a los ocho exdirectivos en el estrecho corredor que separa la sala donde se ha dictado la sentencia del inmenso espacio central de la Ciudad de la Justicia de Valencia para reprocharles su actuación. De hecho, uno de los familiares se ha dirigido a la exgerente de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana (FGV), Marisa Gracia, que ha quedado absuelta, y le ha preguntado: "¿Puedes dormir tranquila?" La ex alto cargo le ha contestado: "Sí, muy tranquila".
El más beligerante de los familiares ha sido Julián Pérez, que también perdió a su mujer y que se ha encarado a Gracia. Unos momentos de tensión que se han repetido dos veces más. Lo más destacado, poco antes de que la ex alto cargo abandonara el edificio, cuando su marido y Pérez se han encarado y han intercambiado insultos. Ya en la calle, y acosada por los periodistas, Gracia se ha reafirmado en su posicionamiento y, cuando le han cuestionado por si reconocía alguna responsabilidad en el accidente, ha contestado con un rotundo "no".
"Actitud inhumana" de los exdirectivos
Precisamente la negativa de los exdirectivos a pedir disculpas es lo que más ha molestado a los familiares de las víctimas, que mediante su portavoz, Rosa Garrote, han lamentado que los acusados "han mantenido una actitud muy impasible, muy inhumana". "Es verdad que han reconocido su culpa, pero no es menos cierto que la han reconocido a raíz de la posibilidad de un castigo mayor. Lo que habría tenido realmente valor es que ese reconocimiento hubiera llegado acompañado de un perdón y al cabo de pocos días del accidente".
Para Garrote, la sentencia de hoy representa un "final digno". "Es el triunfo ciudadano. Si se lucha, si se intenta, sí que se puede", ha enfatizado. Con todo, ha reconocido que el acuerdo "deja muchas cosas en el camino" pero lo ha defendido porque representa "el máximo" que se podía conseguir: "Hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano y hemos demostrado que la responsabilidad era de la empresa y de los gestores".
La responsabilidad política
Otra de las grietas que según Garrote deja la sentencia es que "no se han asumido las responsabilidades políticas". "La lucha ha valido la pena porque lo que no podía ser es que todo quedara en que el accidente fue culpa del conductor, que es el último eslabón de la cadena, y que los directivos, las personas realmente con poder, salieran impunes. Nos ha costado más de trece años, ha sido un camino duro, pero hoy ha valido la pena".
Cuatro condenados y cuatro absueltos
Al igual que la máxima exdirigente de la empresa pública, también han sido absueltos el exjefe de talleres de las instalaciones de València Sud, Luis Miguel Domingo Alepuz; el exjefe de la línea 1, Sebastián Argente, y el exresponsable de estudios y proyectos, Francisco Orts. Por el contrario, han sido condenados el exdirector de operaciones, Manuel Sansano; el exdirector de la auditoría para la seguridad y la circulación, Juan José Gimeno; el exdirector adjunto de explotación, Vicente Contreras, y el exdirector técnico, Francisco García.
Según los hechos que se han declarado probados, los cuatro exdirectivos conocían "las deficiencias de seguridad en el tramo subterráneo de esta línea, especialmente entre los tramos de [las estaciones de] Plaza de España y la estación de Jesús". A pesar de ello, "omitieron" su obligación de implementar medidas de seguridad tecnológica para controlar la velocidad en esta línea y "neutralizar" los riesgos de descarrilamiento y vuelco de los trenes, así como para resolver otras deficiencias relativas al "material móvil rodante" y la "formación y selección del personal para el trabajo de maquinista". "Todos ellos eran conscientes de que aquellas deficiencias comportaban un riesgo muy importante para la seguridad de los trabajadores y para los viajeros", ha concluido la sentencia.