¿Y los derechos de los alumnos?

Y aquí es donde habrá que empezar a hablar de los derechos del alumnado, del derecho de ir a la escuela y recibir enseñanza, que ya se ha visto bastante alterado este curso. Muchos de los alumnos que están actualmente en el sistema escolar ya pasaron por las interrupciones de la covid-19. Presidente, póngase las pilas. Y Esquerra y Comuns, entiendan que no siempre se puede estar simultáneamente apoyando al Gobierno y a las manifestaciones en contra

15/06/2026
2 min

La semana comienza bajo el signo de una buena noticia, aparentemente, que es el acuerdo de paz entre los Estados Unidos y el Irán. Digo “aparentemente” porque se trata de un acuerdo anunciado pero no firmado, y además está amenazado por un amigo de Trump, Netanyahu, que dice que no se retirará del sur del Líbano. De todas las veces que parecía que llegaba el final de la guerra, esta es la más verosímil, pero ¿qué quieren que les diga, a estas alturas, de la fiabilidad de Trump y de un primer ministro israelí que huye hacia adelante para salvar la piel matando a miles de personas en Gaza y en el Líbano?

Aquí, una vez se ha desvanecido el incienso de la visita papal, los problemas continúan existiendo (como el dinosaurio del cuento de Monterroso). Es el caso de la protesta de los maestros, que ayer se manifestaron en Barcelona por última vez este curso, en el que han hecho un total de 25 huelgas. Al final de la manifestación, los líderes sindicales hablaron de aprovechar el verano para negociar, pero no queda claro para negociar qué, porque el acuerdo fue firmado inicialmente por los sindicatos y, por lo tanto, no descarten que en septiembre el curso comience con la misma mala atmósfera con la que se está acabando.

¿Qué hace el Gobierno? En un intento de buscar la opinión de los expertos, la consejera Esther Niubó cenó la semana pasada con cuatro exconsejeros de Educación: Ernest Maragall, Marta Cid, Joan Manuel del Pozo e Irene Rigau. Otros excusaron su presencia. De la cena quedó la idea de que todo el mundo es muy consciente del problema pero no tanto de la solución, y, por lo tanto, quedó una sensación de impotencia. Porque, además, la protesta de los maestros ha desbordado a los propios sindicatos, y ahora no descartan que el malestar de los docentes, sumado al malestar de los médicos o el que provoca el encarecimiento de la vivienda, acabe sugiriendo la posibilidad de una huelga general, en un claro mensaje de ingobernabilidad del país.

Y aquí es donde habrá que empezar a hablar de los derechos del alumnado, del derecho de ir a la escuela y recibir enseñanza, que ya se ha visto bastante alterado este curso. Muchos de los alumnos que están actualmente en el sistema escolar ya pasaron por las interrupciones de la covid-19. Presidente, póngase las pilas. Y Esquerra y Comuns, entiendan que no siempre se puede estar simultáneamente apoyando al Gobierno y a las manifestaciones en contra.

Buenos días.

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