Premio al corruptor

23/06/2026
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De la sentencia de 24 años de prisión para Ábalos y de 19 años para su ayudante Koldo destaca que al corruptor de ambos, Aldama, le han puesto 4, no entrará en prisión y se quedará con el dinero que cobró de comisiones.

Lean a Núria Orriols, que lo clava hoy en su análisis: “Quien pueda hablar que hable”Es muy fuerte: corrompes a un político, luego colaboras con la justicia, pactas con la Fiscalía y te libras de la prisión –y con el bolsillo lleno–. Y Aldama va por Madrid como un héroe contra la corrupción, porque, claro, ha conseguido que le claven una durísima pena de prisión a un ministro de Sánchez. ¿Qué quiere decir, este trato exquisito al corruptor? Lean a Núria Orriols, que lo clava hoy en su análisis: “Quien pueda hablar que hable”. O sea, Julio Martínez, amigo de Zapatero, habla y lo enviamos a prisión, y tú no sufras. Y tú, Leire, colabora y acabemos de hundir a Sánchez. Y no sufras, que nosotros ya sabremos compensar a los amigos. Es escandaloso.

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Ahora, no perdamos de vista que el primer escándalo es el de Ábalos: hizo negocio con nuestro dinero con las mascarillas, cuando estábamos todos aterrados y encerrados en casa por la pandemia. Y Ábalos no solo fue colaborador estrecho de Pedro Sánchez, sino que también fue el portavoz del PSOE la tarde de 2018 en que Sánchez fue investido presidente del gobierno español a causa de la censura contra Rajoy… por corrupción. Ábalos dijo aquel día que España necesita un gobierno digno.

Y esto nos lleva a Sánchez. Mañana comparecerá en el Congreso para dar explicaciones. Pero la pregunta que debemos hacernos es: en este punto, ¿qué puede explicar? ¿Se necesita más transparencia? ¿Es que no han transparentado lo suficiente la presunta corrupción de Cerdán y la corrupción de Ábalos? Sánchez no puede dar ninguna explicación convincente y, por lo tanto, se aferrará a la parte de la verdad que le conviene, que es que la derecha judicial (valga la redundancia) le desea el mal y por eso pide el pasaporte de su mujer. Pero, más allá de hablar de lawfare, la mancha para Sánchez y su gobierno no se puede ocultar. A estas alturas, Sánchez solo tiene un incentivo para continuar en la presidencia, que es evitar la cárcel que hace tiempo que le están buscando. Y esto no es lo que se dice un programa de gobierno.

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Buenos días.