El presidente de Aragón o el odio contra el catalán hecho pacto
La incompatibilidad entre el proyecto nacional español y el catalán es un hecho que tampoco estamos descubriendo ahora. Tiene excepciones, buenas voluntades, gente culta y sensible, pero es un hecho político estructural que tiene su transposición al ordenamiento jurídico. A efectos prácticos, somos unos extranjeros humillables que pagamos los impuestos en este estado
Hoy el día respira la felicidad de una fiesta, de una fiesta que tiene una particularidad única: es simultáneamente una fiesta nacional y una fiesta universal. Y, francamente, tal como está el mundo (y con el día movido que nos espera), con esto ya tendríamos bastante para analizar este 23 de abril, que hoy podría tener un título muy sencillo: Viva San Jorge.Pero la actualidad es como es, imperativa y caprichosa, hasta el punto de que hoy nos trae la otra cara de la vida. Si Sant Jordi es el perfume de una rosa y el olor de un libro por estrenar, el pacto entre el PP y Vox en Aragón es como si lloviera mierda y el ambiente hubiera quedado empapado de la peste de la podredumbre.El PP y Vox han pactado en Aragón pedir “liberar Aragón de la imposición del catalán” para investir a Jorge Azcón, del PP, como presidente. Así, como suena: “Liberar Aragón del catalán”. Hay un apartado del acuerdo que se titula “Libertad ante el adoctrinamiento y la imposición”. Se reforma la ley que dice que el catalán de Aragón es lengua propia y se suprime el Instituto Aragonés del Catalán, que vela por la aplicación de la normativa del catalán y por el uso social de la lengua. A ver, el PP ya se inventó el nombre LAPAO para no llamarlo catalán, pero ahora ya no se esconden de nada y hablan de “liberar Aragón del catalán”, como aquel que habla de liberarlo de una invasión extranjera o de una enfermedad, como si no fuera la lengua que hablan y han hablado durante siglos los aragoneses que viven en la Franja.
Esto lo han firmado el PP y Vox, pero no oiremos ninguna condena ni del PSOE, ni de Podemos, ni de Sumar, ni de ninguna de las izquierdas solidarias con todas las causas justas del mundo, porque la movilización progresista española se detiene justo ahí donde topa con el catalán o Cataluña. Ya lo vimos el 1 de Octubre. Es así. La incompatibilidad entre el proyecto nacional español y el catalán es un hecho que tampoco estamos descubriendo ahora. Tiene excepciones, buenas voluntades, gente culta y sensible, pero es un hecho político estructural que tiene su transposición al ordenamiento jurídico. A efectos prácticos, somos unos extranjeros humillables que pagamos los impuestos en este estado.
¿Y el Gobierno? ¿Qué dirá el Gobierno? Pues no gran cosa. Hoy en ARA explicamos una noticia que da miedo. El departamento de Salud no ha puesto ninguna multa por no atender a pacientes en catalán. Las reclamaciones de los usuarios de la sanidad por no ser atendidos en catalán no paran de crecer, pero las sanciones por este motivo continúan estancadas. Cero. La razón es que Salud no tiene competencias para sancionar ni a hospitales, ni a CAPs ni a médicos. Y el departamento de Política Lingüística admite que no ha existido nunca una regulación específica que permita sancionar por este motivo. Es escandaloso. Y mientras tanto, hoy la lengua y los libros vibrarán en la calle.Buenos días.