'Presidente Isla, cómo pasar de los agradecimientos a las mejoras reales'

El problema de Isla es cómo pasar de las palabras de reconocimiento a las mejoras para los médicos, o para los maestros o los usuarios de Cercanías. Sobre todo cuando la Generalitat está estrangulada y el Gobierno hace equilibrios para no incomodar al gobierno español, presidido por un amigo del que ha sido ministro. Mirin, lo que está ocurriendo con la vivienda o con Cercanías es una metáfora de buena parte de los problemas que tiene Catalunya.

16/02/2026
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Esta mañana hemos vuelto a ver al presidente Salvador Illa, que ya ha ido a trabajar.

Primero lo han mostrado cuando le ha recibido su equipo a pie de coche, en el patio de carruajes, y lo hemos visto subiendo por su propio pie las escaleras hacia su despacho. Y sobre las ocho y cuarto ha comparecido detrás de un atril, de pie, en la galería gótica del Palau. Se le veía igual que hace un mes, a lo sumo un poco más delgado.

Illa ha hecho un discurso de ocho minutos muy personal, con el tono de esa reflexión que todos hacemos cuando la salud nos obliga a detenernos e ingresar en un hospital. Elogia a los profesionales del sistema público de salud y les dio las gracias, y tuvo pensamientos del tipo "han sido días duros", "lo importante es cuidarnos", y "tomar perspectiva de uno mismo y reflexionar".

Y de la reflexión personal ha pasado a la colectiva: "No se puede poner precio a la salud", es decir, mercantilizarla, y no podemos deshumanizarnos entre nosotros, ni en el debate político ni en el de los territorios.

Y a partir de ahí es cuando ha desgranado la conexión de sus pensamientos con todos los problemas que han estallado en Catalunya coincidiendo con su ausencia: la huelga de médicos para toda la semana, la huelga de maestros la semana pasada, la protesta de los campesinos, la ventolera y Cercanías hundida en el caos. Y se comprometió a ofrecer "soluciones, respuestas y verdad" a partir de afirmar que sabe "lo que Catalunya necesita".

"Sé lo que Catalunya necesita. Sé lo que los catalanes y catalanas reclaman. Sé lo que hay que hacer, y hoy os digo, de nuevo, que lo haremos. No es tiempo ni de fatalismos, ni de conformismos, ni de responsabilidades. Un país se construye con conciencia, con responsabilidad y con exigencia. Con su trabajo es de fe y cada uno. y más determinado que nunca de seguir haciendo desde hoy mismo. Muchas gracias y buenos días”.

Por cierto, que mientras ha enviado un agradecimiento específico al consejero Dalmau, en quien delegó las funciones de presidente, no ha dicho nada de la consejera Paneque.

Lógicamente, el problema de Isla es cómo pasar de las palabras de reconocimiento a las mejoras para los médicos, o para los maestros o los usuarios de Cercanías. Sobre todo cuando la Generalitat está estrangulada y el Gobierno hace equilibrios para no incomodar al gobierno español, presidido por un amigo del que ha sido ministro.

Mirin, lo que está ocurriendo con la vivienda o con Cercanías es una metáfora de buena parte de los problemas que tiene Catalunya. Si pasas años sin invertir en mantenimiento, sin comprar nuevos trenes y crece la población y tienes un cambio climático, si dependes de dos empresas como Renfe y Adif y que un secretario de estado deba instalarse en Barcelona para saber qué pasa, tarde o temprano todo esto acabará explotando.

Buenos días.

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