Gobierno

Salvador Illa vuelve al trabajo prometiendo afrontar las crisis del país: "Sé lo que Catalunya necesita"

En su reaparición, ya sin muletas, el presidente defiende la sanidad pública tras su paso por Vall d'Hebron

17/02/2026
4 min

BarcelonaEl presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se reincorpora al trabajo. Han sido 30 días de baja en los que el presidente ha sido apartado de sus responsabilidades mientras se recuperaba de la osteomielitis pública causada por una bacteria, por la que ingresó de urgencia en la UCI del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. En una declaración institucional desde la galería gótica del Palau de la Generalitat, el jefe del ejecutivo catalán ha querido agradecer el trabajo al equipo médico que lo ha tratado, así como al resto de trabajadores del centro: "Desde que tuve que ser ingresado, han sido días duros en algunos momentos, pero también aleccionadores y gratificantes".

Illa vuelve después de unas semanas convulsas en Catalunya marcadas por la crisis en Cercanías, que el Govern ha tenido que afrontar con el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, al frente, junto a la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. A este episodio se le añadió la huelga de profesores –pendientes de una propuesta por parte de Educación–, la gestión de la ventolera y la huelga de médicos convocada para esta semana. Illa, que en las últimas semanas ha continuado la recuperación desde casa, ha dicho que ha tomado nota: "Soy plenamente consciente de lo que ha vivido Catalunya durante el periodo en el que he tenido que delegar mis funciones. Han sido días difíciles para el país y para el conjunto de la ciudadanía", ha afirmado. El Parlamento ha puesto en la diana a la consejera Paneque, pero desde el Govern descartan hacerla dimitir o dividir las carpetas de su macroconsejería. Mientras estaba en el hospital, Illa optó por dejar el liderazgo de la crisis en manos de Dalmau, consejero en funciones de presidente, con contactos por teléfono para resolver consultas.

Ante las crisis que generan "malestar" a los ciudadanos, Illa ha prometido "certezas", ambición y rigor. El presidente mantiene que tiene un diagnóstico sobre la hoja de ruta a seguir, con más recursos para los servicios públicos, inversión en infraestructuras y medidas para garantizar el acceso a la vivienda. "Sé lo que Catalunya necesita. Sé lo que los catalanes y catalanas reclaman. Sé lo que hay que hacer. Y hoy les digo, de nuevo, que lo haremos", remachó. Otro de los retos que tiene por delante es conseguir los apoyos para aprobar los presupuestos de la Generalitat, que el Gobierno tiene entre ceja y ceja aprobar el primer trimestre con ERC y Comuns.

El regreso del presidente ha levantado reacciones de todo tipo. Desde Junts, Carles Puigdemont le ha reprochado "hacer ver que empieza de cero" ahora que vuelve de la baja, pese a que lleva año y medio gobernando. "El caos en Cercanías no aparece porque sí. Ni el malestar de médicos y profesores. Ni la preocupación del sector porcino. Ni la falta de vivienda", ha escrito a X. Este lunes los junteros han dado un paso más y han anunciado que el grupo en el Parlament ha presentado la solicitud de comparecencia urgente al pleno del presidente para que se explique en un contexto de "colaps". Turull relacionó el "caos" del Principado a "la falta de liderazgo" y recalcó que durante la ausencia de Illa se han encendido "problemas acumulados" ante los que el presidente respondió en una comparecencia con "excusas extemporáneas". Juntos pidió el viernes que Illa se sometiera a una cuestión de confianza, algo que ha repetido este lunes, pero la petición de comparecencia es un paso que depende exclusivamente del Parlament, no de la voluntad de Illa.

El PP, más ácido, ha aprovechado para ironizar con la polémica por los incentivos a los CAP para acortar las bajas médicas: "Esperamos que su regreso no sea fruto de incentivos económicos a los médicos para dar altas", ha aseverado Santi Rodríguez. Comuns y CUP también han cargado contra la medida, pero celebrando la reincorporación de Illa .

El presidente Isla en la galería gótica del Palau de la Generalitat.
El presidente durante la comparecencia.

Contra la "mercantilización" del bienestar

En la declaración, que hizo derecho, tras una rehabilitación para poder recuperar la fuerza en las piernas, el presidente volvió a defender a la "humanidad" en la política y los valores de libertad, solidaridad y fraternidad como respuesta ante la extrema derecha. "Estos días en el hospital he sido testigo del alto sentido de humanidad y de solidaridad que se vive y se practica", ha subrayado. Illa ya camina sin muletas, pero durante la convalecencia ha perdido peso. Todavía recibe antibiótico por vía intravenosa. Los médicos prevén que pueda pasar al antibiótico oral ya la próxima semana.

El también exministro de Sanidad ha hecho una alabanza del sistema de salud pública, que es "excelente" aunque tenga "recorrido de mejora". En este sentido, ha querido lanzar un mensaje contra las privatizaciones, en un momento en el que el gobierno español ha puesto en marcha una ofensiva contra el modelo sanitario madrileño de gestión privada, a raíz del caso de Torrejón de Ardoz, con una nueva ley para vetarle. Según ha defendido, las cosas más valiosas de la vida, como "la familia, la amistad o la salud", no tienen precio. "No podemos permitir la mercantilización de nuestro bienestar ni de los valores humanos que lo sustentan", añadió. Illa también ha dirigido unas palabras de apoyo a la consellera de Educación, Esther Niubó, deseando que se recupere pronto después de la intervención médica por la que está de baja.

Primer acto sobre vivienda con la Iglesia

El presidente se reincorporará a sus funciones de forma progresiva, con actos que, de momento, no supondrán que deba desplazarse de punta a punta del país. El primero de todos será en el Palau de la Generalitat y sobre vivienda. A media mañana ha firmado un acuerdo de colaboración con el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, para crear una comisión con la Iglesia que estudie qué inmuebles de las diócesis catalanas podrían cederse a la Generalitat para que los destine a vivienda social. Era un acto que quedó colgado cuando Illa tuvo que tomarse la baja por una enfermedad que le tuvo dos semanas ingresado. Tal y como explicó el AHORA, la cesión de inmuebles de la Iglesia para hacer vivienda social es una vía que exploraron por primera vez los Comunes de Tarragona con el Arzobispado, y que ahora se buscará exportar a toda Cataluña.

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