El aceite de oliva podrá costar 4 euros el próximo año gracias a las lluvias abundantes de enero y febrero
El olivo se ha fortalecido con el agua, y en mayo se prevé una floración abundante, que es la que asegura, en buena parte, el fruto
Los olivos florecerán y lo harán de forma abundante esta primavera gracias a las lluvias de enero y febrero. Si el olivo se carga de flor en mayo, como todo apunta, en junio tomará el fruto, y entonces en otoño habrá una buena producción de aceite de oliva. Si es así, al sumarse a la producción anterior, de un año que también ha sido bueno, habrá excedente, y el precio del aceite de oliva se podrá mantener a 4 euros, como se vende actualmente. Ésta es la previsión de los productores, que también dicen que, con el olivo, como con muchas cosechas, nunca existe una teoría segura. "Ahora en primavera podemos prever que el próximo año el precio del aceite de oliva será bajo, pero todo puede cambiar si en verano las temperaturas son extremas, y entonces el árbol sufre", dice Paco González, de Olies Guadalimar, uno de los productores más importantes de Jaén, que también comenta la posibilidad de que en junio haya. Entonces las flores podrían caer y, por tanto, el fruto no coge, que es lo que ocurrió justamente hace tres años. En Catalunya, Toni Galceran, productor y responsable de la rama del aceite en la Federación de Cooperativas Agrarias de Catalunya, afirma que "es muy difícil hablar de ello, de cómo será la previsión, y ahora mismo es ciencia ficción explicar nada, porque depende de la floración en mayo, del fruto en junio y verano".
La floración en la primavera del olivo es primordial, y especialmente la que habrá este año, porque se prevé que haya mucha. "No todas las flores dan fruto, porque la estadística nos dice que lo hace un 1% de cada 3% del árbol", dice el elaborador Paco González, y añade que "si la estadística habitual es ésta, por eso es tan importante esta primavera, porque el árbol tendrá mucha más flor de lo habitual, y por tanto más posibilidades que coja el fruto".
Un tercio perdido de aceitunas
Los productores de aceite de oliva trabajan habitualmente con expectativas de consumo de cosechas futuras. Parten de estadísticas, las del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que indican que el mercado del Estado y el europeo asume un millón trescientas mil toneladas de aceite de oliva. "Este año no llegaremos a esta cifra, porque un tercio de la cosecha de enero y febrero se ha perdido por las lluvias, que provocaron que la aceituna cayera del árbol, y por tanto se perdiera", dice Paco González. Por eso el precio del litro de aceite de oliva ha dejado de bajar este año, estabilizándose a 4,20 el litro del aceite de oliva virgen extra.
Tal y como han ido estos primeros meses de año, en otoño habrá mucha aceituna, y por tanto una producción de aceite de oliva que excederá el millón trescientas mil toneladas que es capaz de comprar el mercado. "Si hay más, es entonces cuando hay excedente, y consecuentemente los precios podrían bajar", dice el elaborador de Guadalimar.
Hace tres años, cuando el precio del aceite de oliva se encaramó hasta los 10 euros, lo que pasó es que había más demanda de consumo que producción. El olivo sufrió estragos con la sequía, no dio frutos, y entonces la producción se situó por debajo de lo que el mercado demanda. Tiempo después, todo ello se ha recuperado, y este año podríamos encontrarnos con un muy buen año. Ahora bien, todo esto si todos los condicionantes se mantienen hasta el otoño: floración muy abundante, que será por las lluvias de enero y febrero; fruto cogido en junio; verano sin temperaturas extremas y, finalmente, a partir de octubre, la cosecha. La primera, la del primer chorro, la del aceite verde.