De verdad que no sabemos hacernos ni un huevo cocido?
Los paquetes de huevos cocidos y pelados se encuentran en la sección de refrigerados y se venden a precio similar que los frescos
Los huevos duros los encontraréis en la sección de refrigerados de los supermercados. Lo vuelvo a escribir. Media docena de huevos cocidos y pelados, en la sección de refrigerados. Hay una receta maravillosa, tradicional de nuestra casa, que se hace con los huevos duros, que son los huevos mimosa. Se parten por la mitad, la yema se mezcla con atún y su aceite de oliva, y después el relleno se coloca de nuevo dentro de la parte cóncava del huevo. Por encima se ralla un poco de clara de huevo (de otro huevo duro que tengamos). Un detalle importante: el precio del paquete de los huevos duros es similar a los huevos frescos; ronda los dos euros la media docena.¿La pregunta es: no sabemos hacernos huevos duros ni tampoco pelarlos? ¿Tan escaso es nuestro conocimiento culinario que no podemos poner una cazuela con agua fría abundante al fuego y ponerle los huevos? Cuando el agua hierve, se ponen los huevos frescos con la ayuda de una cuchara y al cabo de doce minutos estarán cocidos. Los dejamos enfriar, y después los pelamos. Un apunte: si dejamos los huevos en el agua hirviendo seis minutos, tendremos huevos mollets. Si están tres minutos, huevos pasados por agua. No se debe haber estudiado en diez escuelas de cocina, ni en una, para hervir y pelar un huevo.La industria se adelanta a lo que necesitamos, y lo que nos regala es tiempo, porque es lo que no debemos tener cuando compramos huevos duros. La médica especializada en Nutrición Montse Folch me dice que un huevo duro comprado en el supermercado es “nutricionalmente muy similar al cocido en casa nuestra”. También coincide la dietista-nutricionista Anna Grífols, que añade que los huevos duros del súper, como los de casa, “aportan proteínas de alto valor biológico, vitaminas liposolubles como la A y la D, vitaminas del grupo B, colina, selenio y otros minerales fundamentales para la salud y el rendimiento deportivo. El simple hecho de cocerlo, pelarlo y envasarlo no modifica de manera relevante su valor nutricional”. También añade que no hay que alarmarse “si aparecen ingredientes como el ácido cítrico (E-330) o el ácido láctico (E-270), porque están destinados a mantener la estabilidad microbiológica y el pH del producto”. De entre todos los paquetes que encontraréis de huevos cocidos y pelados sí que hay una advertencia, que es fijarse en la cantidad de sal: “si aporta más de 0,8-1 gramos por cada cien es mejor buscar otro, porque la cantidad de sal ideal sería como máximo de 0,5 g por cada cien”, afirma la médica Montse Folch.Pelados con nutrientes
Sobre el hecho de que los huevos estén pelados, la dietista-nutricionista Anna Grífols tampoco le ve problema. “No comporta una pérdida significativa de nutrientes; se pierden las mismas que si lo hiciéramos en casa, que son algunas vitaminas hidrosolubles y termolábiles, pero su impacto nutricional es mínimo”. Así que la ciencia aplaude el invento; la industria nos regala tiempo y los consumidores ni hervimos huevos para no tener que cocinar. Pero, ¡ay!, hay un hecho que nunca tendremos si compramos un paquete de huevos duros: ¡el gusto! El sabor, el olor, la textura de un huevo duro de un paquete de plástico de supermercado no será el mismo que aquel que nos hemos hecho en casa una tarde de un día agotador, cuando lo único que te apetece es una ensalada fresca de lechuga con un huevo hervido que te preparas en aquella cazuela que tienes destinada para hervir. Mientras hervís los huevos, os podréis poner la ropa de estar por casa y las zapatillas cómodas. Poned la mesa con vuestros manteles, el plato, los cubiertos. Pelad los huevos con las manos. Si tenéis mucha hambre, os quemaréis un poco las puntas de los dedos si los huevos están calientes; si habéis tenido paciencia para dejarlos enfriar, los pelaréis en un momento. Los hay que colocan un bol de vidrio en el congelador mientras hierven los huevos, porque así, tan pronto como han pasado los doce minutos, pueden sacar el bol vacío del congelador y colocar allí los huevos hervidos. Entonces el huevo se enfría enseguida. Todo es fácil si queremos hacerlo bien. Ganamos mucho, ganamos gusto, que en esto no nos ganará nunca ningún invento de la industria alimentaria.