El restaurante que Costes de Barcelona quiere desahuciar en quince días (con el contrato de explotación vigente)
La Caleta, en Sant Vicenç de Montalt, recibió la semana pasada la factura habitual para pagar el alquiler y al mismo tiempo la notificación de desahucio
La historia que está viviendo el restaurante La Caleta de Sant Vicenç de Montalt tiene tres protagonistas: Adif, la demarcación de Costas del Estado (en Barcelona) y la familia Casado, que sirve platos de cocina marinera desde 1955. Desde que el abuelo de Albert Casado, la actual generación al frente, abrió el restaurante situado entre la playa y la carretera, han pagado un alquiler semestral a Adif, que representaba que era el titular de los terrenos. Ahora bien, sin que la familia Casado lo supiera, en 2017 el titular de la propiedad pasó a la Demarcación de Costas del Estado en Barcelona, organismo que depende del ministerio de Transición Ecológica. Y aquí es donde comienza el gran lío.
“Es un lío porque, para empezar, nosotros no lo sabíamos y, después, hemos continuado pagando como siempre el alquiler a Adif; hace setenta y un años que pagamos semestralmente”, dice Albert Casado (Sant Andreu de Llavaneres, 1988), que expresa el nerviosismo que siente por la notificación de desahucio que le ha hecho saber Costas de Barcelona. El martes de la semana pasada, Albert recibió, como esperaba, la factura para que pagara el alquiler, pero dos días después, el jueves, recibió una carta de Costas que le anunciaba que en quince días lo desahuciaban porque el terreno que ocupa La Caleta no cumple la normativa de la ley de costas. A todo esto se añade que en 2015 la familia Casado había firmado un contrato con Adif según el cual podían continuar trabajando allí quince años más.
Sentencia firme de desahucio
“Desde el jueves pasado hemos empezado a presentar recursos, porque nuestro contrato está vigente, porque hace setenta y un años que pagamos religiosamente y porque del trabajo de La Caleta dependen veinte nóminas”, dice Albert Casado, que añade que la primera notificación que recibió de Costas anunciando el desahucio fue en febrero pasado; el jueves, la definitiva. “A pesar de que todos mis papeles están en regla, es como si el juez hubiera inhabilitado el contrato en vigor que yo tengo, porque hay una sentencia firme de desahucio”, dice Casado.
Por su parte, y después de las reuniones que la familia ha mantenido con el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt, el equipo de gobierno ha declarado que hará de mediador en la situación del restaurante. “El secretario de Gobiernos Locales de la Generalitat, Xavier Amor, se reunirá mañana viernes en Madrid para poder frenar la sentencia”, dice Albert Casado.
Todo está en el aire sobre lo que puede pasar en los próximos días, pero hay una certeza, que es el apoyo que la familia ha recibido desde el pasado jueves. “Algo debemos haber hecho bien durante todos estos años cuando todo el mundo nos da tanto calor”, dice Casado, que siente gratitud por la gente. De hecho, la noticia se ha hecho viral a raíz de los mensajes que el mismo restaurante empezó a hacer públicos, y en los que hacía saber también que, además de los sueldos que dependen del restaurante, está el hecho de que Albert tiene un hijo pequeño con un 75% de discapacidad y un grado de dependencia tres.
La Caleta ofrece menús de martes a viernes por 18 euros en los que siempre hay pescado y arroz, y los fines de semana a la carta. “En una comida de sábado y domingo servimos a doscientas veinte personas”, comenta el gerente de La Caleta, que añade que es el restaurante que más le funciona de los dos que tiene: el otro es Mas Nadal, y está situado en Sant Andreu de Llavaneres.