Adolescencia

De pósters en la habitación a ‘influencers’ en TikTok: así han cambiado los ídolos de los jóvenes

Cantantes y futbolistas han dejado paso a 'influencers' y 'youtubers' con mensajes alineados con los principios de los adolescentes

Ídolos de los jóvenes
01/04/2026
6 min

BarcelonaPara los jóvenes es positivo y necesario que tengan referentes a los cuales seguir, les ayuda a construir su identidad, imaginarse diferentes posibilidades, encontrar motivaciones y saber hacia dónde ir. “Lo más importante sería tener varios referentes y que sean humanos e imperfectos, así se convierten en una guía en la que pueden mirarse y no en una presión a quien imitar”, propone Sylvie Pérez Lima, psicóloga colegiada y profesora de la UOC. Pero, ¿cómo son los ídolos de los jóvenes en la era digital? De los años 60 a los 2000 las habitaciones de los adolescentes se transformaron con pósters de sus ídolos juveniles colgados en las paredes. “Eran jóvenes un poco más mayores que ellos en los que se miraban, e idealizaban su imagen e identidad”, explica Carles Feixa, catedrático de antropología social de la UPF y coordinador delInforme Juventud en España (INJUVE 2024). En los años 60 los adolescentes se apropian por primera vez de la habitación y exponen sus ídolos, sobre todo los musicales, rock’n’roll y evoluciones del rock. En los 70 eran ídolos políticos revolucionarios –Mao Tse Tung, el Che o Fidel Castro–, que con la crisis de finales de los 70 dejan de tener continuidad. Entonces vuelven los ídolos del consumo con música más comercial, no tanto de protesta, e ídolos deportivos, sobre todo del fútbol y el tenis, que son modelos de triunfo. Es a partir de los 2000 que se inicia la digitalización y emergen ídolos más artificiales, youtubers e influencers, que pasarán a ocupar un espacio aún más íntimo, las redes sociales. Lucía (15 años) sí que tiene pósteres colgados en su habitación, un par de una de las películas de Spiderman y varios de Sadie Sink (@sadiesink_), actriz de Stranger Things: “La sigo en las redes y veo todas las entrevistas que le hacen, es mi crush”. Lo que más mira en TikTok e Instagram son reels de series, música y sobre todo humor, cuentas con las que se ríe –“muchas tonterías, caídas y resbalones”–, a Manu Rivas (@manurivasr) o los bailes de Pablo Vera (@pablovr11), canales de noticias y gente que las explica como los cotilleos de Javi Hoyos (@javihoyosmartinez).

Sus amigas, Sara (15) y Julia (16) también consumen las recomendaciones que los algoritmos de Instagram y TikTok les hacen: “Miro mucho pero no sigo a casi nadie, soy muy de frases motivacionales, reflexiones y rutinas de gimnasio”, comenta Sara, que a la hora de elegir perfiles se queda con el canal de Carlota Marañón (@Carlo Marañon), “porque no hace los típicos vídeos de YouTube de estoy en casa y explico lo que hago, se lo curra, va más allá del diario personal”. En su top también están Anitarqp (@anitarqp) y Elena Gortari (@elenagortarii), una de las creadoras de contenido preferidas de Julia: “Me gusta lo que hace y sobre todo el tono, es muy natural, explica cosas de su vida de forma transparente, sin mostrarse perfecta”. A su lista se suman Aitana Soriano (@aitanaasoriano) con contenido de belleza, cosmética y cuidado personal; Fabiana Sevillano (@fabiana.sevillano), que se presenta con la frase “lo que ves es lo que hay”, o Claudia (@ot2025.claudiaarenas) y Olivia (@ot2025.olivia), participantes de la última edición deOT, y aunque no es muy futbolera, Pau Cubarsí (@paucubarsi), que le encanta. Las tres coinciden en que no se perderán la Velada del Año, porque hay mucha gente que les gusta: Plex (@yosoyplex), Tati (@tatianakaer) o Marta Díaz (@martaa_diiaz).

Contenido para chicas y contenido para chicos

La Cooperativa Eines hace talleres en colegios e institutos, formaciones a familias y formadores, y ofrece servicios de prevención integrales en drogas y pantallas. Ester Angelats, técnica de prevención en drogas y pantallas y socia de la cooperativa, considera que, salvo excepciones, aún hay diferencias entre lo que consumen los chicos y las chicas. En los talleres, las chicas se interesan más por tendencias, rutinas de belleza, moda o bailes, y el contenido de los chicos está más relacionado con finanzas y culto al cuerpo. A un grupo importante de chicos les interesa el fútbol, y se miran en jugadores como Lamine Yamal o Pau Cubarsí, que son prácticamente adolescentes como ellos. Con el auge del fútbol femenino, muchas chicas que hacen deporte han incorporado nuevos referentes como Alexia o Aitana Bonmatí, que también son jóvenes, y han conseguido cambiar el rol del fútbol, que hasta ahora era muy masculino. A Guim (17) lo que más le gusta de sus ídolos es lo que representan, los temas que tratan y la visión que tienen del mundo. Le interesan temas de política, fútbol y sociedad, y entre sus creadores de contenido preferidos se encuentran los raperos Ill Pekeño (@pekeorc) y Ergopro (@ergopro_) por sus ideales políticos y cómo los transmiten, Baya Baye MGT (@bayabaye_mgt) por cómo se expresa o Santa Salut (@santa.salut) por cómo comunica, “te da la sensación de que estás escuchando la canción con ella”.

¿Qué les gusta?

Cuando en las redes se ve siempre gente exitosa y con planes constantes es fácil creer que te estás perdiendo algo y que tu vida es menos interesante. “Te puede distorsionar la percepción de lo que es normal y afectar la autoestima, además de generar una presión constante por estar y mostrarse bien”, explica la psicóloga. Seguramente por eso, aunque sea de manera inconsciente, a la hora de seguir perfiles, los jóvenes buscan espontaneidad, referentes más cercanos que compartan contenidos menos preparados, o que al menos lo parezca. Ya no les gustan tanto los influencers demasiado pulcros, valoran la autenticidad. Para Angelats, teniendo en cuenta que los jóvenes están en un momento vital de búsqueda y construcción de su identidad, que sigan diferentes creadores de contenido les permite tener referentes diversos y más de un punto de vista: “El problema llega cuando todo lo que ven tiene un enfoque similar, están dentro de una burbuja ideológica, creen que todo el mundo piensa lo mismo y les cuesta ser críticos”, apunta.

En cuanto a los contenidos sugeridos, en los talleres se fijan en cuáles son las recomendaciones que les aparecen a cada uno: “Suelen ser contenidos diferentes pero similares en función de si son chicos o chicas”. Este pequeño experimento les resulta útil para entender que el algoritmo elige el contenido que sabe que más tiempo estarán mirando, y que se haga o no viral no lo determina la calidad. “Es importante que haya un consumo consciente de las redes, si no es el contenido quien te elige a ti y no tú el contenido”, comenta Angelats. También hay jóvenes a quienes estar expuestos constantemente a cuerpos imposibles –supuestamente perfectos– les puede afectar la autoestima. Angelats recomienda hacerles reflexionar sobre el modelo de éxito que se les vende –ser populares, viajar, tener dinero–, y que entiendan que hay muchos otros modelos de vida. Esta experta asegura que los jóvenes han ido modificando la manera de estar en las redes. Hace cinco años publicaban mucho contenido en los muros, se mostraban constantemente, por eso en las intervenciones en los talleres les recordaban que debían pensar antes de publicar porque una vez publicado el contenido ya no lo pueden recuperar y les representa para siempre. En cambio, ahora los muros están vacíos, comparten stories y tienen varios perfiles –principal y secundarios–, para separar su identidad digital, una cuenta es su carta de presentación para todo el mundo, pueden tener otra para los mejores amigos y otra para la familia.

Del "para siempre" hasta "que me guste"

“No soy muy fan de nadie en concreto ni acostumbro a seguir siempre a la misma gente”, dice Pau (15), aun así admite que Bad Bunny le gusta especialmente, “las sus canciones y sobre todo lo que defiende, la cultura y la justicia”. El contenido que sigue suele ser de música, películas, política y deporte. Aparte de Bad Bunny, en su top están 31 FAM y la Mushka. El antropólogo Carles Feixa explica que los ídolos de los años 60 y 70 eran para toda la vida: “Te hacías heavy y lo eras para siempre, las ideologías eran más duraderas. Hoy son volubles, son unos ídolos que no se los acaban de creer, saben que son temporales y momentáneos”. Hay dos tipos de ídolos, los digitales que sobre todo se encuentran en las redes que gustan a los adolescentes como TikTok e Instagram, y otros que son cara a cara, una especie de mentores, figuras adultas que no son los padres ni los profesores y que les acompañan sin juzgarles ni infantilizarles. Así como los primeros se los encuentran sin buscarlos gracias a los algoritmos, los segundos los buscan pero les cuesta mucho encontrarlos.

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