Arquitectura

33 cosas que quizás no sabías de la Sagrada Familia

Del origen del culto a San José a la polémica del AVE

La Sagrada Familia a mediados del siglo XX.
07/06/2026
14 min

BarcelonaDe la Sagrada Familia, que estos días es protagonista porque el Papa conmemorará allí el día 10 el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, se han escrito muchos libros. Casi todo se sabe o está estudiado, pero hay algunas curiosidades que quizás no todo el mundo conoce del gran templo que ahora se ha convertido en la imagen más emblemática de Barcelona. Hemos seleccionado 33, número simbólico que aparece en el cuadrado mágico de la fachada de la Pasión en la que, haciendo un poco de trampa, todos los números de la cuadrícula, de cualquier fila, columna y diagonal, suman 33, que es la supuesta edad de Cristo cuando murió.

El cuadrado mágico de la fachada de la Pasión
1.

Por qué la Sagrada Familia no se llama Sant Josep

A lo largo del siglo XIX, en un contexto de revoluciones tanto liberales como obreras, y un auge del anticlericalismo y del positivismo científico, la Iglesia católica impulsó el culto a San José como modelo para las familias trabajadoras cristianas. En 1870, el papa Pío IX declaró San José patriarca de la Iglesia, y en 1955 otro papa, Pío XII, decidió que el 1 de mayo se celebrase la fiesta de San José Obrero para contrarrestar el día del trabajo socialista. En Cataluña, desde el inicio el culto tuvo mucha devoción y a iniciativa de la Asociación Espiritual de Devotos de San José, creada en 1866 entre otros por el librero Josep Maria Bocabella, se compra en 1881, por 172.000 pesetas de la época, un solar en el municipio de Sant Martí de Provençals para construir un templo expiatorio de los pecados de los hombres que sería pagado con limosnas y donaciones. Estaría dedicado, sin embargo, a toda la Sagrada Familia, tal como ya había reclamado años antes el padre Josep Manyanet i Vives, a quien en 2004 Juan Pablo II hizo santo.

Ilustración de la ceremonia de la colocación de la primera piedra de la Sagrada Familia
2.

El primer arquitecto

La primera piedra del templo se puso el 19 de marzo de 1882, día de San José, con la bendición del obispo de Barcelona José María de Urquinaona (el de la plaza). El arquitecto en aquel momento era Francesc de Paula del Villar, que desde 1877 había hecho diversas versiones del proyecto, la última de las cuales incluía un campanario de unos cien metros. Dimitió en 1883, entre otras cosas porque le faltaban materiales para reforzar las columnas de la cripta, pero sobre todo por desavenencias con el asesor de Bocabella, Joan Martorell, arquitecto del Palau de Pedralbes, que recomendó para continuar las obras a Antoni Gaudí, discípulo y colaborador suyo con quien había hecho un proyecto fallido para la fachada de la catedral.

Primer proyecto de Francisco de Paula del Villar para la Sagrada Familia, de 1882
3.

La cripta 

En 1883, con 31 años, Gaudí se convirtió en el arquitecto de la Sagrada Familia, para la cual invirtió 43 años de su vida, los últimos doce dedicados exclusivamente a las obras del templo. Cuando asumió la obra, solo se había comenzado la cripta, en la que enseguida hizo cambios. Hizo una zanja para que entrara luz natural y cambió el acceso desde el centro a dos escaleras laterales en espiral.

La cripta de la Sagrada Familia en 1885 con las puertas de la capilla de Sant Josep.
4.

Siempre se ha hecho misa

La Sagrada Familia siempre ha estado en construcción, pero también casi siempre ha tenido culto. Aun con la cripta a medio hacer, en 1885 Gaudí acabó y cerró una capilla, la de San José, para que se pudieran celebrar misas desde el primer momento.

5.

La gran donación

En 1890 se recibió una gran donación anónima para el templo que animó a Gaudí a cambiar el proyecto y a dedicar el dinero a la construcción de la fachada del Nacimiento. Según el escritor Julià Bretos, autor de la novela La dama sin rostro, quien hizo la donación de más de medio millón de pesetas fue Isabel Bolet, la viuda de un comerciante del barrio de Sants.

6.

7,5 metros

El templo tiene como módulo base los 7,5 metros, que es la separación entre las columnas de las naves laterales y la duodécima parte de los 90 metros de longitud del interior. Todas las dimensiones principales del templo son múltiples de este módulo base. Y esto es así también en la altura de las torres centrales, como la de Jesús, que tiene 172,5 metros (23x7,5) o las de los evangelistas, que es de 135 (18x7,5).

7.

Orientación del templo

Tradicionalmente, las iglesias se construyen con el ábside mirando al este, que es donde sale el sol y también la dirección de Jerusalén. En la Sagrada Familia, cosa que no agradaba a Gaudí, el ábside mira al norte, pero él le sacó partido haciendo que la fachada de levante, la del Nacimiento, recibiera la primera luz del día y la de la Pasión, a poniente, la última. Así, el sol va iluminando las diversas partes del templo también de manera simbólica. Los vitrales del interior enfatizan este simbolismo.

 

8.

1926-1936

Cuando Gaudí murió el 10 de junio de 1926, solo se había terminado una de las cuatro torres de la fachada del nacimiento, la de San Bernabé. Había dejado planos de toda la obra y sobre todo muchas maquetas de diferentes partes que servían para explicar cómo pensaba continuar el templo, aunque iba haciendo modificaciones sobre la marcha. En 1936, una escuadra anarquista vandalizó el templo y el obrador de Gaudí quemando documentos y destruyendo maquetas. Gracias a la intervención del debilitado gobierno de Companys, el templo se salvó in extremis de la demolición, cosa que lamentó George Orwell en su Homenaje a Cataluña

Las escuelas de la Sagrada Familia tomadas por el fuego a causa de los disturbios en 1936, en una imagen de autoría desconocida
9.

La continuación

¿Cómo se ha continuado la obra? Gracias a los restos de las maquetas que se salvaron y a las fotografías que se habían hecho antes. Desde los inicios, los planos, dibujos y fotografías de la obra se publicaban tanto en la prensa como, sobre todo, en la revista El propagador de la Devoción de San José, que en 1948 pasó a llamarse Temple y que todavía se publica y tiene versión web en forma de blog. Los discípulos y amigos de Gaudí también iban publicando, en vida de él y una vez muerto, las transcripciones de sus conversaciones, ya que él solo había publicado un artículo –una crítica de una exposición, en 1881– y tampoco se le conocen entrevistas directas.

10.

10 arquitectos hasta ahora

La Sagrada Familia. Catedral de la luz,

11.

150 trabajadores en nómina

Aunque el número va variando, según el arquitecto director, en el conjunto del templo trabajan unas 150 personas, de las cuales una cincuentena están en la parte de arquitectura y el resto entre construcción y gestión. Según explica Chiara Curti en el libro La Sagrada Familia. Catedral de la luz, mientras se construía la cripta trabajaban 200 obreros, pero entre 1914 y 1917, por falta de ingresos, solo constaba el sueldo de 27 personas. Los trabajadores que se relacionan con él de una manera u otra, sin embargo, son cientos. Aun así, si se cuentan los que trabajan indirectamente contratados por empresas externas, como los servicios de limpieza y vigilancia, llegan a los 1.600 trabajadores.

12.

De Etsuro Sotoo a Medina Campey, los escultores

Aunque hay documentados una veintena larga de escultores que de una manera u otra han trabajado en la Sagrada Familia, entre los más destacados se encuentran Llorenç Matamala, colaborador de Gaudí en la fachada del Nacimiento; Etsuro Sotoo, el escultor japonés que ha trabajado en las puertas y otros elementos de la misma fachada y en otras partes del claustro, con más de 500 intervenciones; Josep Maria Subirachs, que hizo la fachada de la Pasión y también las puertas de la Gloria y el San Jorge interior; y Xavier Medina Campeny, que ha hecho la representación de los cuatro evangelistas que se han instalado sobre sus torres.

Fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia
13.

Los vitrales que se guardan

Joan Vila-Grau hizo a lo largo de casi veinte años los vitrales de la Sagrada Familia, en la técnica de la tricromía y vidrio emplomado, en función de lo que habían recogido sus discípulos que quería Gaudí. Así, en la parte de abajo están los vitrales de colores más vivos y en la parte de arriba no tienen color para permitir pasar la luz del sol. En la parte del Nacimiento, son de colores azules y verdes para recoger la luz matinal y en la de la Pasión, amarillos y rojos para recoger la luz del ocaso. Los dibujos de los vitrales de la fachada de la Gloria, aún por hacer, también los diseñó antes de morir en 2022 y están guardados a la espera de poder instalarlos.

Interior del templo de la Sagrada Familia con los ventanales de la fachada de la Gloria al fondo
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Campanarios y campanas

Gaudí imaginó la Sagrada Familia también como un gran instrumento musical, tanto en el exterior –las torres tendrían campanas tubulares, unas ochenta, que tocarían como un gran carrillón que se oiría por toda la ciudad– como en el interior, donde diseñó la distribución del órgano y del coro que rodea toda la nave para asegurar la mejor acústica. De campanas solo hay una, no se sabe si fue una prueba, en la torre de Sant Bernabé. Pero el sonido que se oye ahora es una grabación. Se prevé colocar las campanas una vez se acabe la obra. En el interior sí que se ha probado la acústica en diversas celebraciones y el 10 de junio se volverá a tocar en la misa del Papa con la participación de 600 cantores.

Antoni Gaudí y Lluís Millet, director del Orfeó Català, en las obras de la Sagrada Familia en septiembre de 1920
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El faro de Barcelona

Gaudí preveía, según explicó a sus seguidores, que el templo también fuera una especie de gran faro. Así, habría dos focos en las cuatro torres de los evangelistas, uno que iría hacia tierra y el otro hacia la torre de Jesús, que también iluminaría y enviaría rayos de luz a toda la ciudad en las grandes ocasiones. Al mismo tiempo, la estrella que corona la torre de la Virgen María, más humilde, ya se ha iluminado en ocasiones señaladas.

Primera luna llena con la estrella de la torre de la Virgen María de la basílica de la Sagrada Familia
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Linares de trabajadores

En algunos casos, los trabajadores del templo son familia. Fue el caso de los escultores Llorenç y Joan Matamala, y también de los arquitectos Lluís Bonet y Josep Bonet, en ambos casos padre e hijo; pero también de la escultora Mercè Riba, cuyo bisabuelo fue escultor en la fachada del nacimiento, o de Laia Vinaixa, jefa del centro de documentación del templo, que es descendiente directa de Josep Maria Bocabella, que era el padre de su tatarabuela.

17.

Los oficios 

Como bien le corresponde a la advocación de San José, cuyo símbolo es una sierra (que con el manto de María y la cruz de Jesús configuran los símbolos de la Sagrada Familia), el templo rinde homenaje a los oficios en diversas partes. Incluso la cuna de Jesús en la fachada del Nacimiento es un capazo de picapedrero. De artesanos, los ha habido muchos anónimos, y otros que en los últimos tiempos han tenido un papel importante en algunos aspectos, como Jordi Barbany, por el tratamiento de la piedra, Toni y Guillem Cumella, por los mosaicos interiores de la nave y las torres, o Enric Pla Montferrer, por los elementos de forja. 

18.

172,5 o 175,5 metros? 

El 20 de febrero de este año la Sagrada Familia se convirtió oficialmente en el edificio religioso más alto de Europa al alcanzar los 172,5 metros de altura. Esto si se considera, como hace su plan especial ordenador, que la cota cero del templo es el pavimento interior de la nave. Tal como explicó en X @efemarq (Efemerides d’Arquitectura), si se tuviera en cuenta el nivel de la calle, que es como se calcula en la mayoría de edificios, la altura sería de 175,5 metros porque la nave está sobre una plataforma de tres metros. Y si se tuviera en cuenta el nivel del mar, la altura sería de 207,5 metros porque el nivel de la zona donde está situada está aproximadamente 32 metros por encima del nivel del mar. Es decir, que en relación al nivel del mar, la Sagrada Familia es más alta que Montjuïc, que tiene 177,7 metros.

El templo de la Sagrada Familia con la cruz que corona la torre de Jesús.
19.

De Maragall a Margarit, los poetas

Ha habido muchos escritores que se han inspirado en la Sagrada Familia, pero posiblemente los más cercanos son dos Joans. El primero, Joan Maragall, amigo de Gaudí y uno de los principales defensores del templo. En su "Oda nova a Barcelona", de 1909, escribe: "En la parte de levante, místico ejemplo / como una flor gigante florece un templo / maravillado de haber nacido aquí. En medio de una gente tan altiva y mala / que se ríe y blasfema y se pelea y se desboca / contra todo lo humano y lo divino. / Mas, en medio la miseria y la rabia y humareda, / el templo (¡qué más da!) se alza y prospera / esperando unos fieles que han de venir". El otro Joan es el poeta Joan Margarit, que como arquitecto especialista en estructuras calculó sus cimientos y participó directamente en la construcción de la nave principal del templo; en algunos de sus poemas su experiencia profesional está muy presente. 

Antoni Gaudí, a la derecha, mostrando la Sagrada Familia al nuncio apostólico Francesco Ragonesi en 1915.
20.

Gaudí, el primer guía, y siempre en catalán

Gaudí fue el primer guía de la Sagrada Familia. Hay constancia de que le gustaba mucho mostrarla tanto a los niños como a los visitantes ilustres, como el nuncio papal Francesco Ragonesi. Eso sí, costaba que cambiase de idioma. Tanto al rey Alfonso XIII en 1904 como a Miguel de Unamuno en 1906, les habló solo en catalán. El encuentro con el escritor vasco, ambos con una fuerte religiosidad pero divergente, fue tenso, dicen las crónicas. Uno diciendo “no me gusta, no me gusta”, el otro contestándole “no le gusta a ningún castellano”.

21.

San Felipe Neri

El 7 de junio de 2026, Gaudí fue atropellado por un tranvía en la Gran Vía, cerca de la calle Bailén, cuando, habiendo terminado el trabajo en el templo, iba, como cada día, caminando a pie a la iglesia de Sant Felip Neri. En esta iglesia del barrio gótico tenía el confesor y su comunidad religiosa, los oratorianos. Su amigo Lluís Millet era el director de la capilla donde se cantaba canto gregoriano. La devoción por este santo italiano, que también está presente en la Sagrada Familia, se vio reflejada con dos cuadros de Joan Llimona en los cuales Gaudí hizo de modelo para la representación del santo.

Gaudí como San Felipe Neri en una pintura de Joan Llimona
El escultor Josep Maria Subirachs junto a la escultura de Gaudí en la fachada de la Pasión
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Gaudí retratado en la Sagrada Familia

Al igual que Gaudí utilizaba gente del barrio o a sus trabajadores como modelos de las esculturas de la fachada de la Pasión, Subirachs se inspiró en la fotografía de Gaudí en la procesión del Corpus –una de las más conocidas de un hombre nada amante de las fotografías: solo hay una treintena– para representarlo en la fachada de la Pasión, en el conjunto escultórico de la Verónica.

23.

Un claustro extraño 

La protesta contra la continuación de la Sagrada Familia, siempre latente, tuvo un momento álgido en julio de 1990, cuando la revista

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La famosa bomba Orsini 

Es muy conocida la famosa figura del joven con una bomba Orsini, la que explotó en el atentado del Liceo, representada en el portal del Roser, la fachada interior que desde el Nacimiento da al claustro. En la otra parte, sin embargo, hay otra representación de las tentaciones: una mujer joven con una bolsa de dinero. Anarquismo y prostitución, dos de los males que se querían expiar en el templo. En 1936, el portal del Roser fue de los más vandalizados por los anarquistas.

Joven con una bomba Orsini en el portal del Roser de la Sagrada Familia
25.

La primera captura

Después de la Guerra Civil, las obras de la Sagrada Familia estaban paralizadas, bajo mínimos. En marzo de 1955, sin embargo, se hizo la primera colecta, una campaña de recogida de donativos para contribuir a la construcción del templo que después pasó a ser anual, coincidiendo normalmente con el 19 de marzo, día de San José, en que también se solía hacer jornada de puertas abiertas para mostrar lo que se había hecho y en que se incentivaban los donativos. De manera difusa, a finales de los años 90, con motivo del aumento de visitantes por el impulso de los Juegos Olímpicos, la colecta como tal desapareció. Hoy ya no se hacen colectas, pero las entradas continúan constantes como contribuciones a las obras. Y las puertas abiertas se hacen ahora normalmente coincidiendo con la Mercè, con entradas que se sortean entre los barceloneses.

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Protesta cívica contra la continuación 

La protesta contra la continuación de la Sagrada Familia, siempre latente, tuvo un momento álgido en julio de 1990, cuando la revista Artics, dirigida por Vicenç Altaió, convocó una protesta cívica ante la fachada de la Pasión en la que todo un seguido de personajes de la ciudad subían a un atrio para insultar o criticar las esculturas que estaba haciendo Josep Maria Subirachs. Años antes, en 1965, el mismo escultor había sido uno de los firmantes del manifiesto contra la continuación de las obras, publicado en La Vanguardia, que también habían firmado Tàpies, Bohigas, Le Corbusier y Joan Miró, entre otros. 

27.

Accidentes, pocos 

A pesar de la envergadura de la obra del templo, hay constancia, al menos pública, de pocos accidentes en la obra. El más grave fue en 1994, cuando en el museo del templo un niño tocó un molde de yeso de un capitel, que pesaba unos 200 kilos, y le cayó encima provocando su muerte. Menos grave, porque ocurrió de noche, fue la caída de dos piedras enormes sobre un taller mientras se estaba construyendo la parte central. En aquel caso, en el año 2000, no hubo heridos. En 2011 hubo también un incendio intencionado en la cripta que no provocó heridos graves.

28.

El crecimiento

En 2002 se celebró el Año Gaudí con motivo del 150 aniversario del nacimiento del arquitecto. Supuso un punto de inflexión. En 2001, el presupuesto de la junta era de 10,2 M€ y el número de visitas, de 1,5 millones de personas. Al final de 2002, los visitantes habían subido casi un 30% y los ingresos también fueron creciendo proporcionalmente. En 2025 se llegó a los 4,8 millones de visitantes y los ingresos fueron de 134,5 M€.

29.

Los halcones 

Desde 2003 hay una pareja de halcones peregrinos en una de las torres de la Sagrada Familia como parte del proyecto de reintroducción de esta especie que impulsó el Ayuntamiento de Barcelona, conjuntamente con Galanthus Natura, en el año 1999. Hay una cámara a través de la cual se puede seguir en directo lo que pasa en el interior del nido. Actualmente, en la ciudad de Barcelona hay identificadas ocho parejas de halcones que crían allí. De hecho, en el marco del proyecto de reintroducción de la especie en la ciudad, hasta hoy han nacido 250 polluelos, 56 de los cuales en las torres de la Sagrada Familia.

Halcones en su nido de la Sagrada Familia
30.

¿Patrimonio de la humanidad? No todo

En 2005 se declararon siete edificios de Gaudí patrimonio de la humanidad: el Park Güell, la Pedrera, la Casa Batlló, el Palau Güell, la Cripta Güell, la Casa Vicens y la Sagrada Familia. Del templo, sin embargo, solo quedó incluida la parte construida en vida de Gaudí, básicamente la cripta y la fachada del Nacimiento. La declaración implica unos controles que la junta constructora quería evitar. Desde 2014, las entidades o los responsables de estos edificios, y otros que no forman parte de la lista de la Unesco, están integrados en el consejo para el fomento y la difusión de la obra de Gaudí, Consell Gaudí, un órgano consultivo del departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya que ha impulsado la celebración del Año Gaudí 2026.

31.

Los cimientos, antes del túnel del AVE

Cuando se tomó la decisión de hacer pasar el túnel de la AVE por la calle Mallorca, hubo mucha polémica porque se temía que hiciera tambalear el templo y, sobre todo, que impidiera la construcción de la fachada de la Gloria. En previsión, los cimientos de la fachada y de la nave ya estaban hechos, pero además se hizo una barrera física de 120 pilotes para separar los cimientos de la zona por donde pasaría la gran tuneladora, que estaba situada a casi 30 metros de profundidad. El templo intentó parar el túnel de Fomento en los tribunales, pero perdió y en 2013 entró en servicio sin incidentes.

Los edificios que estarán afectados por la escalinata de la Sagrada Familia vistos desde la calle València.
32.

137 años sin licencia de obras

Aunque parezca extraño, la Sagrada Familia ha estado 137 años sin una licencia de obras. Se había pedido en 1885 al ya desaparecido municipio de Sant Martí de Provençals, pero nunca se llegó a tramitar. Después de años de polémica, se regularizó la situación en junio de 2019 cuando, tras acordar un plan especial para el templo, el gobierno de Ada Colau accedió a dar la licencia a cambio de 4,6 millones de euros. Además, debía compensar al Ayuntamiento por el gasto urbanístico y de transporte con 36 M€ a pagar en 10 años.

33.

La plaza de Rubió inventada en 1977

Frente a la fachada del Nacimiento se está terminando una plaza circular en la calle Marina, entre la de Mallorca y la de Provenza, que recupera la idea del arquitecto paisajista Nicolau Rubió i Tudurí de 1977, autor también de la plaza Gaudí, ajardinada, de enfrente. Su tío había sido colaborador de Gaudí en la catedral de Palma y lo acompañó en un viaje rápido a Maó, donde fue recibido por Marià, el padre del paisajista. La remodelación se enmarca en el plan de acción del Espacio de Gran Afluencia (EGA) de la Sagrada Familia, que recoge un conjunto de actuaciones municipales para descongestionar el espacio público.

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