Los dos carros de Colita que reviven la primera gran manifestación LGTBI+ del Estado
La sede de la Generalitat en Madrid expone 40 fotografías de la histórica protesta del 26 de junio de 1977 en Barcelona en colaboración con PhotoEspaña y el ministerio de Igualdad
MadridUn grupo de mujeres trans encabeza momentáneamente una protesta en La Rambla de Barcelona. Puños en alto, gritos inmortalizados en la expresión de sus caras y una pancarta con el lema No tenemos miedo, nosotras somos justo detrás. Es una de las imágenes que capturó la fotógrafa Isabel Steva Hernández, conocida como Colita (1940-2023), el 26 de junio de 1977 en la primera gran manifestación LGTBI+ del estado español. Sofía asistió cuando tenía solo quince años y este miércoles ha recorrido la sala de exposiciones del Centre Cultural - Llibreria Blanquerna, sede de la Generalitat en Madrid, buscándose entre la multitud retratada en blanco y negro. Recuerda aquel día con "mucha emoción". "Para mí fue una experiencia nueva y al principio bonita por el hecho de poder gritar y decir «estoy aquí»", explica a el ARA.
PhotoEspaña ha recuperado el contenido íntegro de los dos carretes que utilizó Colita aquel día y, en colaboración con la delegación del Govern en la capital española y el ministerio de Igualdad, expone hasta el 22 de agosto cuarenta de las imágenes que contenían, algunas de ellas inéditas. En la inauguración de la muestra, bajo el mismo nombre que la frase de la pancarta, en la renovada sede del Centre Cultural - Llibreria Blanquerna, la directora de PhotoEspaña, Maria Santoyo, ha puesto en valor la vigencia de aquella reivindicación que abrió camino para que otros miembros del colectivo LGTBI+ se hayan podido manifestar "sin que les tiren piedras". Aquel 26 de junio de 1977, en cambio, algunos manifestantes acabaron apaleados, hospitalizados y encarcelados.
"Al principio no fui consciente del peligro, pero sí de que llamábamos la atención", explica Sofía, que caminaba en el grupo de "las travestis, que es como se nos llamaba entonces", y acabó recibiendo golpes, además de los insultos y burlas de algunos viandantes. La delegada del Gobierno en Madrid, Núria Marín, ha recordado que "aún estaba vigente la ley de peligrosidad y rehabilitación social" y ha destacado que Colita pusiera "su cámara al servicio de la transformación cultural, social y política de nuestro país". El comisario de la exposición, Rafael Doctor, ha insistido en que es "pertinente al 100%" que la exposición se haga ahora, en pleno auge de una extrema derecha que pone en peligro los derechos conquistados y "la libertad con mayúsculas". Después de su paso por Madrid, la muestra se trasladará a la antigua cárcel Modelo de la capital catalana, que es justamente donde acabaron algunas de las personas que participaron en la protesta fotografiada por Colita y que revive casi cincuenta años más tarde.