Aina Clotet: “El deseo y el sexo forman parte de la vida y hay que reivindicarlo”
La actriz estrena en la Semana de la Crítica de Cannes 'Viva', su primer largo como directora
Enviado especial a CannesEn la primera escena de Viva, la opera prima como directora de Aina Clotet, que ella misma protagoniza, la actriz aparece incómoda y desnuda en el hospital, donde el personaje que interpreta se está haciendo la última prueba para cerrar el tratamiento del cáncer de mama. La herida de la mastectomía en primer plano es la primera señal de que Clotet va de cara en esta película sobre el intenso deseo de vivir de Nora, una investigadora científica que, tras ver la muerte de cerca, siente la necesidad de sacudir su vida y, como hay que empezar por algún sitio, le pone los cuernos al marido con un chico mucho más joven y de cuerpo escultural.
“Quería explorar el miedo a la muerte, pero contraposición a los vínculos que genera el amor romántico y a las estructuras heteropatriarcales que hemos heredado sobre cómo debe ser una mujer a cierta edad”, explica Clotet desde la playa privada de la Semana de la Crítica, la sección paralela del Festival de Cannes donde se ha estrenado este jueves la película. “Me maravilla cómo nos han recibido, solo tienen siete películas a competición y las cuidan mucho”, dice la directora, a quien Cannes le trae suerte: en 2024 ganó el premio a mejor actriz del festival Canneseries por Esto no es Suecia. Y competir en la Semana ya le ha traído buenas noticias: Viva se estrenará en Francia en octubre.
En Viva, Clotet retrata la aventura romántica de la protagonista con un tono muy cercano a la comedia, mostrando de manera franca y divertida cómo la atracción sexual por el chico trastoca el equilibrio de Nora y buscando la fricción entre los prejuicios autoimpuestos del personaje y la ligereza juvenil de su amante, un bailarín que vive en la inmediatez y sin planes de futuro. La mirada de la cámara es muy física y directa, porque el sexo tiene un gran peso narrativo en el viaje personal de Nora. “Quería mostrar el deseo sexual de las mujeres, y en este sentido era importante mostrar la huella emocional y física de la enfermedad –explica Clotet–. Y también reivindicar que este cuerpo diferente tenía una oportunidad de ser amado y deseado. En el fondo es como una segunda pérdida de la virginidad, una reapropiación del propio cuerpo”.
Repte interpretatiu
Aina Clotet, guionista y directora, no se lo ha puesto fácil a Aina Clotet, actriz, que para interpretar a una mujer que acaba de perder un pecho debía pasar dos horas al día “aplastándose el pecho para ponerse la prótesis”, un trabajo “muy laborioso” en el que la directora, como buena hija de científicos, se documentó a fondo en el tipo de mastectomía y reconstrucción que le practican a Nora para “cuidarlo hasta el último detalle”. Además, Clotet tuvo que enfrentarse a algunas de las escenas más sexuales y explícitas de su carrera desde que en su debut en cine, Joves, era víctima de una violación. “Había momentos en que pensaba: «Ay, madre, en qué momento escribí esto» –admite–. Nunca he sido una persona muy interesada en mostrarme desnuda en el cine, y cuando algo no me ha parecido bien he dicho: «Esto no». Pero me parecía necesario rodar estas escenas. Al fin y al cabo, el deseo y el sexo forman parte de la vida y hay que reivindicarlo”.
A Nora, el asunto con el joven amante le pasará factura emocional, sobre todo en lo que respecta al matrimonio con Tom, que según Clotet “es un tipo fantástico que la quiere y que la ha cuidado mucho, pero con quien ella siente que se ha enterrado en vida”. Clotet ya exploraba las relaciones de pareja en la serie Esto no es Suecia, pero aquí lo hace de manera más profunda y directa. “En el fondo se trata de pensar desde dónde nos relacionamos con el otro, si es desde las ganas de estar con alguien libremente –explica–. Es importante estar bien con uno mismo para generar vínculos de calidad, pero Nora, sobre todo al principio, es un personaje dominado por el miedo a no estar sola”. En resumen, se trataba de reflexionar sobre el siempre complicado arte de amar bien. “A veces nos atrapamos a nosotros mismos y es difícil generar relaciones sanas desde la necesidad de ser salvada”, dice.
A pesar de la felicidad por haber debutado como directora con Viva, Clotet no tiene ninguna intención de aparcar la carrera como actriz, que continúa siendo una de sus prioridades. Para ella, explica, la interpretación es el espacio en el que ha crecido y se ha formado creativamente. “Me encantaría seguir actuando a las órdenes de otros directores en proyectos que fueran un reto y me llevaran a lugares diferentes –dice–. La dirección también me gusta mucho y espero poder mantener las dos carreras. Al final, el tipo de cine que quiero hacer requiere mucho tiempo y dedicación, así que no haré una película cada año. Y mientras tanto, ojalá pueda participar como actriz en proyectos que me alimenten”.
Viva, única película catalana de esta edición de Cannes en versión original catalana, llegará a nuestros cines el 19 de junio. Pero estuvo a punto de estrenarse con otro título: Oh Nora. El culpable del cambio de título fue, por cierto, un cineasta a quien Clotet admira mucho: Sean Baker. “Oh Nora cae en el momento en que aparece Anora –revela la directora–. Yo al principio me decía: «No pasa nada, quizá pasa sin pena ni gloria». Pero cuando triunfó en los Oscar empezamos a buscar títulos alternativos y una agencia de comunicación de Madrid propuso Viva, que a mí ahora me gusta más incluso, porque transmite muy bien el sentimiento de la protagonista”.