Jacob Elordi está muy solo, el pobre
Cuesta determinar cuál es el propósito de Ridley Scott en la película 'La constelación del perro'
- Dirección: Ridley Scott. Guion: Mark L. Smith.119 minutos. Estados Unidos (2026).Con Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley y Guy Pearce.
Ya es extraño que nadie todavía se haya inventado una palabra que defina y agrupe todas las ficciones sobre el apocalipsis, ahora que cada semana, si no hay una película, hay una serie. De la misma manera que alguien un día se sacó de la manga actioner para los films de acción o survival para los de supervivencia extrema, un apocalipter, por decir algo, quizás facilitaría el etiquetado de cara al espectador. La que toca hoy es la última de Ridley Scott. Y la verdad es que cuesta determinar cuál es el propósito de este film, hacia dónde va, qué pretende, qué nos quiere decir exactamente. Lo que sí nos queda claro es que ya no basta con sacar a Jacob Elordi lo más guapo posible: ahora también debe saber pilotar aviones, arreglar cualquier cacharro, cocinar bien, ser afectuoso con los niños y los animales, parecer el mejor yerno posible y buscar la fraternidad entre las escorias del mundo aunque haya llegado el Armagedón. Un santo varón postapocalíptico. Ah, y también incluir planos existencialistas de él volando con su avioneta destartalada por paisajes de belleza National Geographic con la mirada profunda, mustio, como recordándonos que si es tan buena persona, es porque en realidad se siente muy solo. Es de agradecer que esta vez Ridley Scott no filme con multicámara, aquel recurso que a menudo sacrificaba la planificación intencionada. El director de Alien sabe cuándo una imagen es poderosa. Y iría bien que también fuera más exigente con las que son flojas o tópicas.