Los minions más cinéfilos se separan de la sombra de Gru
'Minions & Monsters' da un nuevo impulso a una saga que parecía agotarse
- Dirección: Pierre Coffin. Guion: Brian Lynch y Pierre Coffin90 minutos. Estados Unidos (2026). AnimaciónEstreno en cines el 1 de julio
Después del éxito de las apariciones de los minions en Gru, mi villano favorito, y de la consiguiente proliferación de merchandising asociado, el Hollywood rentista apostó por generar obras derivadas con las que exprimir el filón. No parecía fácil llenar de contenido un largometraje protagonizado por estos torpes agentes del caos con retórica limitada, pero el reto se ha alcanzado ahora que las aventuras de Gru ya dan síntomas de agotamiento. De hecho, Minions & Monsters puede competir por ser considerada la mejor película del universo cinematográfico al que pertenece.
Los responsables del film han encontrado un notable equilibrio entre la comicidad bulliciosa de los minions y un relato más estructurado que se ramifica en un par de tramas que convergen. Los más pequeños encontrarán la anhelada presencia de criaturas amarillas y los que son un poco o mucho más mayores podrán seguir unas historias inocentes de amores y de vocaciones creadoras acompañadas de muchas, muchas referencias cinéfilas. En esta ocasión, se mira más atrás de los años ochenta y noventa del siglo pasado y se lanzan puentes con el humor físico de Charles Chaplin, Buster Keaton y Harold Lloyd. También se homenajean los terrores del primer cine sonoro, aunque se dejan de lado Drácula y compañía y se apuesta por los seres capaces de destruir ciudades en un último tramo de narración más rutinario que la comedia histórica que lo precede. Quizás estos monstruos gigantes encajan mejor con este cine de animación mainstream que inicia a la audiencia joven en las convenciones del espectáculo de acción más o menos fantástico con confrontaciones y destrucción a gran escala. Minions & Monsters también cumple en este ámbito, con persecuciones locas y la inevitable batalla final, mientras incluye un poco de divulgación juguetona y nos recuerda que una parte del cine siempre ha sido cosa de niños grandes que quieren hacer chocar cosas.
Podéis consultar las proyecciones en catalán en este enlace.