Es imposible ver 'La Odisea' en Cataluña tal como la concibió Christopher Nolan
El cine más cercano que proyecta la película en formato IMAX 70 mm está en Montpellier
BarcelonaLa nueva película de Christopher Nolan, La Odisea, ha llegado a las salas con un caballo de Troya: su formato cinematográfico. Una característica que ha provocado un encendido debate sobre la proporción del plano en que se proyecta la película en los diferentes formatos de exhibición, hasta el punto de que el crítico y divulgador Alejandro G. Calvo ha cargado contra el sistema de exhibición de La Odisea, que califica de "demencial" y "una falta de respeto al lenguaje cinematográfico", porque "solo puedes ver la película tal como la filmó Nolan en un puñado de cines, y en el resto ves el 75% del plano, o el 73%".
La Odisea está rodada íntegramente en formato IMAX 65 mm con 15 perforaciones y después proyectada a 70 mm, un formato casi cuadrado (1:43:1) que ofrece hasta un 40% más de imagen que la proyección panorámica convencional de la mayoría de cines comerciales. Esta experiencia, sin embargo, solo se puede disfrutar en 41 salas de todo el mundo, las salas IMAX 70 mm. En Cataluña no hay ninguna sala que la proyecte en este formato; la más cercana es la Gaumont IMAX de Montpellier, en Francia.
En la gran mayoría de cines, pues, La Odisea se proyecta en las proporciones panorámicas 1:85:1, un estándar más bien horizontal que en Estados Unidos se denomina flat –muy parecido al 16:9 de las televisiones panorámicas– y que obliga a recortar un 27% de la superficie del plano filmado por Nolan. En Cataluña, como en España, hay cines IMAX digitales, pero sin proyección en 70 mm. En estas salas, la imagen original de La Odisea también se tiene que recortar, pero solo un 25%. En Barcelona hay una de estas salas IMAX digitales en el centro comercial Diagonal Mar, que ya ha agotado prácticamente todas las entradas de La Odisea hasta principios de agosto. En este enlace se pueden ver las diferentes proporciones en que se proyecta el film en todo el mundo.
Una obsesión que viene de lejos
La obsesión de Christopher Nolan con el formato IMAX viene de lejos. En anteriores largometrajes como El caballero oscuro(2008) y Dunkerque (2017), el director ya había filmado algunas escenas de acción en este formato. Hacía años que Nolan soñaba con rodar una película íntegramente en IMAX 70 mm. En unas declaraciones a un diario canadiense recordaba que, de pequeño, quedó maravillado cuando vio unos documentales de naturaleza en este formato en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago. La fascinación de Nolan se debe, en parte, a las dificultades que supone grabar con una cámara analógica IMAX 70 mm. “La auténtica revolución de La Odisea es poder grabar sonido directo con los actores a poca distancia de esa cámara”, explica Pol Turrents, director de fotografía y especialista en imagen digital. Turrents remarca que estas cámaras son muy ruidosas, y por esta razón Nolan y Hoyte van Hoytema, su director de fotografía, diseñaron un silenciador llamado blimp que funciona como una especie de carcasa insonorizadora.
Según Turrents, el milagro de La Odisea radica en el hecho excepcional de haber realizado tanto el rodaje como la proyección en las salas en formato IMAX analógico. "Una película se puede proyectar en pantallas IMAX habiéndola rodado en digital; en cambio, Nolan lo filma todo en analógico, con las complicaciones tecnológicas que eso conlleva –dice Turrents–. La dificultad principal de procesar un negativo tan grande es el tiempo que retrasa el rodaje": el negativo se debe enviar en avión a un laboratorio a miles de kilómetros de distancia para después comprobar si es correcto o no.Turrents recuerda que este método no es nuevo, ya que películas como Lawrence de Arabia (1962), de David Lean, se rodaron de esta manera. Además, para rodar con cámaras de este formato Nolan se ha tenido que inventar un método con espejos para rodar las escenas en plano y contraplano. “Hay otro hándicap, y es que la cámara IMAX 70 mm no permite grabar más de tres minutos, lo que provoca interrupciones y pausas continuas para los actores”, añade Turrents.
Sobre la polémica por los recortes en las diferentes versiones, Turrents opina que “lo que se elimina en las pantallas convencionales no son elementos esenciales, porque la intención de Nolan es colocar a los personajes en el centro, donde sean visibles”. Según el director de fotografía, Nolan utiliza el formato IMAX 70 mm para ofrecer una experiencia inmersiva: “Esta tendencia ya pasó con el Cinerama y ha pasado a lo largo de la historia del cine: buscar cómo superar el modelo actual, que hoy en día son las plataformas de streaming. En este caso, Nolan quiere una nueva experiencia que no se pueda ver desde el sofá de casa”, dice. La Odisea de Nolan continúa, según Turrents, “la tendencia hacia unos cines cada vez más grandes, con mejor tecnología, y también más caros”.