Cine

Susan Sarandon: «'Sirat' me dejó muerta»

La actriz recibirá este sábado al Goya Internacional en Barcelona en la gala de los premios del cine español

Susan Sarandon en Barcelona.
Act. hace 20 min
4 min

BarcelonaEn 2022 la Academia del Cine Español decidió añadir un premio a su gala anual de premios: el Goya Internacional, que premia "personalidades que contribuyen al cine como arte que une culturas y espectadores de todo el mundo". La idea estaba claramente inspirada por el César honorífico de Francia, que durante muchos años ha servido para añadir un toque de glamour de Hollywood a la gran fiesta del cine francés. Este año, en la edición de los Goya que acoge Barcelona, ​​la personalidad galardonada es Susan Sarandon (Nueva York, 1946), una de las grandes actrices estadounidenses de su generación, ganadora del Oscar por su papel como monja en el drama Pena de muerte, y aclamada por trabajos interpretativos memorables como Thelma y Louise, Atlantic City, El ansia o The Rocky Horror Picture Show.

Cabe decir que Sarandon no es una extraña en Cataluña: la visitó en 2017 para recibir el Gran Premio de Honor del Festival de Sitges, y nuevamente en 2023 para presentar una proyección de Thelma y Louise y recibir el Premio Sant Jordi de Honor. Por tanto, es aficionada a venir a Cataluña, como ha reconocido este viernes en una rueda de prensa previa al Born Museu d'Història de Barcelona. "Quiero a Barcelona. Los museos, la comida, los actores... Soy muy feliz aquí", ha dicho, pese a descartar venir a vivir a la ciudad. "Tengo hijos y nietos, no puedo dejarlos solos para venir aquí –se ha justificado–. Pero me encantaría trabajar en España. Dije a Pedro Almodóvar que me buscara algún papel sobre una americana estúpida que no sabe hablar español, pero hasta ahora no lo ha encontrado. ¿Quizás algún otro director?"

También ha quedado claro que para Sarandon marcharse de Estados Unidos es muy liberador, tanto que incluso se ha emocionado y ha estado a punto de llorar cuando ha tratado de expresar lo que significa para ella ver el apoyo a la causa de Gaza del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, o con el actor Javier Bardem: hace sentir menos sola, porque son cosas que nunca se sienten en televisión en Estados Unidos. No sabéis lo que significa para todos los que intentamos levantar la voz en un lugar tan difícil, donde percibes claramente la represión y la censura. Sobre Sánchez, específicamente, ha dicho que no le conoce. "Es alto, es guapo, y siempre que le he oído hablar me ha dado la impresión de que está en el lado correcto de la historia. Me parece que mañana vendrá a la gala y lo podré conocer". Sánchez, por su parte, ha agradecido a la actriz sus palabras: "Es muy emocionante para mí que alguien al que toda España ha admirado durante años haya hecho un comentario tan maravilloso sobre España. Gracias, Susan. Siempre hay esperanza".

Una actriz en la lista negra

La actriz ya dejó patente en sus anteriores visitas a Catalunya su compromiso político. Si en Sitges no dejó que la rueda de prensa se acabara sin que alguien le preguntara por Donald Trump –y pidió a todo el mundo "perdón" por el presidente de Estados Unidos–, en el 2023 aseguró que para ella la política era más importante que la interpretación: "Seré activista más tiempo de lo que soy actriz", aseguró. Poco después de esa visita, Sarandon reforzó esa afirmación al convertirse en una de las primeras personalidades de Hollywood en alzar la voz contra el genocidio de Gaza. También fue una de las primeras en sufrir las consecuencias de haberse mojado, cuando la agencia que la representaba, UTA, la expulsó como cliente después de haber participado en una manifestación en Nueva York en defensa del pueblo palestino.

Susan Sarandon posando para los medios gráficos en Barcelona.

"En el momento en que mi agencia me despachó, me vetaron de los programas de televisión y me resultó imposible trabajar en ninguna película importante de Hollywood –explicó Sarandon–. Al final he encontrado agentes en Inglaterra y he trabajado allí y también en Italia. Pero al director italiano que me hiciera le dijeron que". La actriz reconoce que, a la fuerza, en los últimos años se ha especializado "en películas pequeñas e independientes", con directores debutantes. "Y por eso hago menos películas que antes", concluye.

Con todo, Sarandon reivindica más que nunca la importancia de posicionarse abiertamente y de romper el silencio que se ha instalado en Hollywood contra las políticas de Donald Trump. "Deberíamos poder hablar sin miedo, sin la amenaza de no volver a trabajar nunca más –ha dicho–. Y eso es lo que está ocurriendo ahora mismo". Sarandon tampoco hace ilusiones sobre el activismo de la industria del cine. "Hollywood nunca ha sido político. Si tu película hace dinero, el resto no les importa. Es un mito de que Hollywood sea de izquierdas. Lo son algunas películas, pero cuando los tiempos son más oscuros, Hollywood no tiende precisamente a la izquierda. ¿Recuerda las listas negras? Pues es básicamente lo que está pasando ahora".

Susan Sarandon en el Born Museo de Historia de Barcelona.

Aunque la política ha sido el gran tema de la rueda de prensa, Sarandon también ha hablado de cine. Está a punto de producir una película, pero no tiene intenciones de dirigir: "No quiero estar pendiente de mover 35 camiones para aprovechar la luz del atardecer". Y confesó que, pese a no estar al día del cine español, sí ha visto una de las películas que están nominadas a los Goya. "Sirado me dejó muerta –ha admitido–. Espóiler: cuando el coche cae por la montaña me quedé... Ahora puede ocurrir cualquier cosa. Inocente de mí, le dije a mi hijo que la mirara, y luego él me lo reprochó cabreado. «Nunca podré volver a dormir. ¿No podrían haber bailado durante dos horas?» Me pareció una película alucinante. Y creo que mañana me sentarán junto al director, que aparentemente es muy alto. Aún no sé de qué va la película, pero si quería llevarme a un mundo desconocido, lo logró".

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la actriz Susan Sarandon, en el Born Museu d'Història de Barcelona.
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