Pérez-Reverte y Vigorra aplazan las jornadas sobre la Guerra Civil de las que se había desvinculado David Uclés
Los organizadores denuncian la presión ejercida en las redes sociales por "grupos de ultraizquierda"
BarcelonaEl escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, organizadores de las jornadas 1936: La guerra que todos perdimos, que debían tener lugar del 2 al 5 de febrero en la Fundación Cajasol de Sevilla, han decidido aplazarlas hasta otoño. "La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, que proponían manifestarse de forma violenta frente al lugar donde estaban previstas [las jornadas] nos ha hecho aconsejar a Cajasol que aplace los debates anunciados", dicen Pérez-Reverte y Vigorra en un comunicado que recoge Efe.
Las jornadas fueron noticia hace unos días cuando el escritor David Uclés se retiró al ver que entre los ponentes estaba el expresidente del PP José María Aznar y uno de los fundadores de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. "Aznar es una de las personas que más daño físico han hecho en el pueblo español recientemente, y Espinosa de los Monteros ha cofundado un partido que niega mi libertad de expresión y mi derecho a existir, y que defiende unos valores que no comparto y contra los que lucho", dijo Uclés, el autor de la novela La península de las casas vacías y elúltimo ganador del premio Nadal por La ciudad de las luces.
La Fundación Cajasol ha confirmado el aplazamiento en un comunicado en el que explica que "en los últimos días, varios participantes han comunicado la renuncia a formar parte del programa". "Esta circunstancia altera de forma sustancial el contenido de las jornadas, así como el equilibrio de voces y enfoques que consideramos imprescindible para garantizar un debate cultural diverso y representativo". Según la fundación, estas bajas de última hora han provocado "problemas organizativos que hacen razonable el aplazamiento" de las jornadas hasta otoño, por lo que haya un margen de "tiempo prudencial" para reorganizarlas.
Pérez-Reverte y Vigorra denuncian "una campaña intolerable de presiones de Podemos y medios afines sobre algunos de los participantes" para hacerles renunciar a intervenir en unas jornadas cuyo contenido "conocían perfectamente".
David Uclés ha celebrado el aplazamiento de 1936: La guerra que todos perdimos. "Para mí es una victoria y una reparación —dice Uclés—. Victoria porque parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensaje de que blanquean el fascismo y el franquismo [...] Reparación porque he sido vejado por un montón de amigos de Reverte, descalificado por el mismo escritor, quien un sábado me despejaba. jugado limpio. Han mentido públicamente. Los invitados no conocíamos la nómina de invitados, y el título nunca había llevado signos de interrogación tal y como afirmaba Arturo en varios periódicos.