Ilustración

El ilustrador de las emociones del ‘New York Times’ que expone en Gràcia

La galería Fosforito acoge una muestra y un taller de Brian Rea, que ilustra la columna 'Modern love' del diario

El ilustrador norteamericano, Brian Rea
18/09/2026 - 08:59 h.
5 min

BarcelonaCuando en 2010 le invitaron a hacer un mural en la Fundación Joan Miró, el ilustrador estadounidense Brian Rea trabajaba a jornada completa como director de arte en la sección de opinión del New York Times, un trabajo estresante que le generaba mucha ansiedad. Creador compulsivo de listas, Rea había comenzado a apuntar en su diario todas las cosas que le provocaban estrés con el objetivo de rebajar la angustia. La lista creció y creció hasta que Rea tuvo la idea de convertirla en uno de los murales que pintar en la Fundación Joan Miró, la pieza Fears. “Era una pared de palabras, y recuerdo cómo el público se la miraba y cómo reaccionaba –explica Rea–. Gente llorando, gente riendo, gente señalando partes. Como ilustrador no tienes mucho contacto con tu público. Sí, alguien me decía alguna vez que le gustaba un dibujo mío, y ya está. Así que ver en tiempo real las reacciones de la gente fue muy importante para mí. Pero, al fin y al cabo, era una obra basada en texto, y decidí trabajar para conseguir aquel nivel de resonancia emocional en mis obras visuales”.

Poco después, Rea dejó su trabajo como director artístico y hoy en día es uno de los ilustradores más reputados del mundo, especialmente conocido por su trabajo en la aclamada sección Modern love del New York Times, que ilustra semanalmente. Rea inauguró este jueves Mira, un núvol!, una exposición de su trabajo en la galería Fosforito de Miguel Pang e Iratxe López de Munáin, en la calle Bruniquer del barrio de Gràcia. El dibujante también hará un taller en Fosforito que, bajo el título Finding the feelings. Bringing emotions to your work, pone el foco en el rasgo más característico y definitorio de su trabajo: la capacidad para capturar las emociones a partir de recursos mínimos. “Muchos artistas ponen barreras entre su trabajo y las emociones y tienen miedo de retratarlas, pero yo no lo hago –afirma–. ¿Por qué no deberíamos celebrar la alegría, el amor o las conexiones entre la gente? Es lo que todos queremos, al fin y al cabo. Y como persona que ahora tiene una familia, cada vez siento las emociones más intensamente. Incluso las cosas más pequeñas me hacen llorar. ¿Y qué voy a hacer, ignorar de repente esta parte de mí mismo cuando entro al estudio a trabajar?”.

'Gran dopamina'.
'SIN TÍTULO'.

En las ilustraciones de Rea se detecta una búsqueda constante de la simplicidad, aunque él prefiere hablar de “contención”. “Un amigo mío dice que primero aprendes a dibujar, después a mirar y después a escoger, que en mi caso sería decidir qué dejas en el dibujo y, más importante, qué dejas fuera. Y mi estilo se fue construyendo quitando elementos, así que lo podríamos calificar de minimalista”. La simplicidad en el trabajo de Rea no tiene nada de simple. Por ejemplo, en las cerca de 800 ilustraciones que ha dibujado para la sección Modern love, que explora la complejidad del amor a través de historias reales, solo ha utilizado dos veces el símbolo del corazón. “Es un cliché que todos utilizamos, pero para mí el amor es mucho más que un corazón –explica Rea–. El amor son pequeños momentos. Son dos personas conectando en extremos opuestos de una habitación, el gesto de agacharse para abrazar a tu hijo, la manera en que un perro mira a su dueño. Estas son las cosas que trato de capturar. Poner un corazón sobre la cabeza de alguien... Todos sabemos qué significa, pero no hay ninguna emoción en ese símbolo”.

A pesar de los más de 15 años que lleva ilustrando Modern love, el ilustrador asegura que el trabajo sigue siendo excitante y motivador: “Es imposible cansarse de ello porque cada persona tiene una historia de amor diferente que contar, todos nos enamoramos de una manera particular. Y por cada historia podrías crear 10.000 imágenes diferentes para ilustrarla”. Para Rea, lo más importante de su trabajo en Modern love es “capturar el tono emocional que el autor trata de transmitir” pero también hacer un dibujo que exista en paralelo al texto para que el lector sea quien conecte las dos cosas. “Es ese espacio entre la historia y la ilustración el que me interesa, crear un viaje paralelo y único –dice–. Recrear la historia palabra por palabra no tiene sentido, por eso es mejor hacer una foto”.

'Modern love', por Brian Rea.
Ilustración para 'Modern love' de Brian Rea.

El año sabático de la muerte

Más allá de Modern love, uno de los trabajos más irresistibles de Rea es su libro ilustrado Death wins a goldfish, inédito en nuestro país, que sigue a la muerte durante el año sabático que se ve obligada a tomar, ya que la encarnación de la parca no se había tomado nunca ningún día de fiesta. Divertido y tierno, el libro retrata a la muerte intentando disfrutar de sus primeras vacaciones: una visita a un parque de atracciones, citas de Tinder –no acaban bien–, pintando cuadros, practicando surf, viajando a Death Valley... El humor es delicioso, pero también el retrato de los momentos cotidianos y su belleza a menudo invisible.

'Death wins a goldfish', de Brian Rea.
'Death wins a goldfish', de Brian Rea.

Como el mural de la Fundació Joan Miró, Death wins a goldfish comenzó como una lista de cosas divertidas que la muerte haría si se tomara el día libre. “Yo quería enviar aquellos chistes al New Yorker con la esperanza de que me publicaran alguno, habría sido la cima de mi carrera. Pero entonces trabajaba en el New York Times, y tenía tanto trabajo que vivía para trabajar, era una relación tóxica con el trabajo. Pero cuando me propusieron hacer un libro a partir de aquel material y volví a ponerme a ello ya no trabajaba en el periódico y vivía en California. Mi relación con el trabajo era más saludable y eso me permitió hablar también sobre qué significa vivir más despacio”. Como explica en el prólogo del libro, Brian Rea creció en una familia con una ética del trabajo muy estricta, pero cuando su padre se jubiló, el dibujante le pidió qué consejo se daría a sí mismo si pudiera viajar atrás en el tiempo: “Trabaja menos”, dijo el hombre. “El libro es, para mí, un recordatorio de que hay que intentar vivir sin tanta prisa –explica Rea–. Puedes tener un trabajo exigente y, sin embargo, estar presente en tu vida y saborear los pequeños momentos. Es increíblemente duro y requiere un gran esfuerzo, pero se puede hacer”.

stats