"¿Qué pasa si una mujer pilla al marido enrollándose con la canguro de la hija?"
Màrius Serra publica 'El mal entendido', una novela rocambolesca, ambiciosa y tragicómica
BarcelonaSi algún día, por azar, coincida en el metro con Màrius Serra (Barcelona, 1963), es muy probable que tenga un cuaderno abierto entre sus manos y escriba frenéticamente. No se le ocurra interrumpir su flujo creativo: podría romper el chorro de palabras que ha acabado configurando una novela monumental como El mal entendido (Proa, 2026). "Un trayecto de media hora en metro puede dar mucho de sí –asegura–. En un tren de Cercanías, el resultado puede ser espectacular. Me gusta practicar la escritura en movimiento sobre todo por dos razones: la primera, porque estoy fuera de mi puesto de trabajo habitual; la segunda, porque escribo a mano, y soy consciente de que lo que estoy haciendo es un primer borrador, algo que me da".
Fue en un cuaderno muy grueso, pensado para apuntar los contactos telefónicos y las direcciones de familiares, amigos y conocidos –"un regalo de mi madre", precisa– que el escritor colocó, en la letra C, la palabra canguro a raíz de su fijación por una anécdota relacionada con el capitán Cook. "Cuando llegó a Australia, Cook vio unas guindillas que saltaban y les señaló a los aborígenes para que le dijeran cómo se llamaban –recuerda–. Ellos le respondieron: «Kan-ga-rú», y decidió bautizar a los animales como kangaroos, es decir, canguros. Durante mucho tiempo, corrió la anécdota que kan-ga-roo, para los aborígenes, quería decir no te entiendo. Lo investigué y llegué a la conclusión de que era una historia falsa". A partir de ahí, Màrius Serra empezó a recopilar malentendidos históricos, hasta que decidió que podía utilizar una pequeña parte de esa información en una novela protagonizada por Joan Ferrer, un traductor fascinado por los falsos amigos lingüísticos que parte de una situación rocambolo Paul Auster de la Trilogía de Nueva York (1985) o delAM Hombres deOjalá nos perdonan (2014). "¿Qué pasa si una mujer pilla a su marido enrollándose con la canguro de la hija? –plantea–. ¿Y si, tras descubrirlo, la mujer huye con la chica en coche, tienen un accidente y la mujer muere?". Serra lo complica aún un poco más, porque el traductor no tarda en descubrir que la hija, que ha sobrevivido, no lleva su sangre. "Me lo he pasado tan bien, escribiendo El malentendido, que me ha dolido terminarla", asegura el autor, que le ha dedicado cientos de horas desde que publicó La mujer más pintada (Proa, 2023). Durante el último año podía dedicarle jornadas maratonianas de entre ocho y doce horas.
Paternidades, desconcierto y no-binarismo
"Vivimos en un mundo que se nos ha complicado mucho, y cada vez nos cuesta más comprenderlo –continúa Serra–. Joan Ferrer es un eterno secundario y al mismo tiempo encaja con las identidades camaleónicas de hoy". Joan necesita los servicios de un abogado porque la canguro le denuncia. Tiene que hacer terapia con una doctora para mejorar la relación con su hija. Conoce, por azar, mientras traduce una novela erótica, una antropóloga experta en malentendidos históricos. También se reencuentra con un amigo de niñez convertido en editor y en el amante secreto de la difunta esposa de Juan.
Entre los temas del libro se encuentra la exploración de las paternidades complejas, el desconcierto del hombre contemporáneo, el amor no-binario, el choque de culturas y el retrato irónico sobre el mundo editorial, aspecto que Serra ya había investigado, en clave más despiadada, en La novela de Sant Jordi (Amsterdam, 2018). "Allí había un asesino de autores que escriben bestsellers –hace memoria–. Aquí me fijo en un editor que encarga libros de no ficción a expertos con cierta experiencia mediática. Durante la novela quiere publicar un libro de un abogado de culpables confesos, otro sobre masculinidades que falsean el discurso para parecer más feministas y un manual para conseguir que los heteros se curen de su heterosexualidad". El día que presentan a la prensa este último libro, el editor es capaz de morrearse con el poeta. Màrius Serra, a punto de cumplir 63 años, y tras una prolífica trayectoria que empezó con Línea (Columna, 1987) y que incluye títulos como Quieto (Empúries, 2008) y Planes de futuro (Proa, 2013), sigue siendo "un firme defensor de la ficción como ámbito de conocimiento y experimentación". Aunque acabe de presentar uno de sus libros más extensos –El mal entendido supera las 500 páginas– ya ha inaugurado una libreta con la nueva historia que podremos leer en un tiempo. "Nadie, salvo mí, sabe nada", asegura con una sonrisa victoriosa en el rostro.