Memoria Histórica

Ángel González: "Abrimos un armario y encontramos la prueba de que habían matado a mi abuela en 1936"

Carmen Rodríguez Parra era una destacada anarquista, a la que mataron y enterraron en el barranco de Víznar

El Ángel González con el monedero de su abuela
25/08/2026 - 09:34 h.
4 min

Barcelona“Estoy muy orgulloso de mi abuela, de quién fue y qué hizo, aunque debió sufrir muchísimo, y al mismo tiempo estoy enfadado por todo el silencio, porque nunca se habló de ella en mi familia. Entiendo que lo debieron hacer para protegernos y por miedo, pero ahora quiero hacer todo lo posible para que se sepa quién fue Carmen”, dice Àngel González, que se puso en contacto con el ARA después de leer el reportaje sobre Federico García Lorca publicado en la edición del 16 de agosto.

Su abuela es una de las 40 mujeres exhumadas en el barranco de Víznar (Granada). Carmen Rodríguez Parra (1884-1936), conocida como “Carmela la de los Pajaritos”, fue una anarquista de Granada asesinada el mismo verano que Lorca, y enterrada en el mismo barranc donde desde hace años se buscan los restos del poeta. Fue cuando murieron sus padres, en 2010, cuando supo que la abuela había sido asesinada. La madre de Àngel era Nieves López, una de las dos hijas de Carmen. "Cuando vaciábamos su piso de la calle Provenza [de Barcelona] para venderlo, abrimos un armario y encontramos la prueba de que la habían matado en 1936: había dos libros en los que se hablaba de Lorca y de mi abuela, Carmela, junto con fotografías y un monedero muy especial. Dentro del monedero había unas agujas y una nota manuscrita de mi madre que decía: «Monedero de mi madre que llevaba cuando la mataron»", explica González.

A su abuela, antes de asesinarla, la tuvieron encerrada en la prisión granadina de San Gregorio, y uno de los últimos familiares que se había quedado en Granada recogió el monedero y después se lo dio a Nieves. “Fue un shock enorme darme cuenta de que a mi abuela la habían matado en 1936 y que en casa nunca nadie había hablado de ello”, lamenta González. A partir de ese momento, empezó a investigar. “Encontré artículos de la investigadora Sílvia González y del historiador Fran Andújar, que tenían mucha información sobre la trayectoria de mi abuela como dirigente de la CNT, pero no conocían a ningún familiar. Cuando me puse en contacto con ellos en 2019, todo cogió otra dimensión”, dice González.

No saben cuándo Nieves vino a Cataluña, pero fue poco antes del estallido de la Guerra Civil y del asesinato de la abuela. “Debieron prever que las cosas irían mal dadas”, dice Àngel. De hecho, toda la familia acabó viviendo en Cataluña. Con Nieves vino José Rodríguez Parra, un primo que llegó a tener dos sumarios por masonería. “Se inscribió en la masonería en 1937, lo condenaron y cumplió dos años de prisión. Más tarde, en 1944, tuvo un segundo proceso por haberse adherido a una logia masónica”, explica la historiadora Sílvia González. Carmen, la hermana de Nieves, fue evacuada y durante algunos días estuvo desaparecida porque fue una de los miles de personas que huyeron de Málaga, espantadas ante las arengas radiofónicas en las que Queipo de Llano dejaba claras sus intenciones: masacrar y violar. La carretera de la costa se llenó de familias que intentaban llegar a zona republicana mientras eran perseguidas por los tanques, bombardeadas desde el mar y ametralladas desde el aire.

Las mujeres en las fosas

El marido de Carmen y abuelo de Ángel, Antonio López, estuvo escondido durante un tiempo y fue a Cataluña entre 1942 y 1944. “Lo conocí y le había ayudado en el huerto, pero nunca pensé en hacerle preguntas”, dice Ángel. "Cuando empezamos a investigar Víznar, aparecieron muchas mujeres en la fosa. Como documentalista, me sorprendió mucho; he trabajado en varias fosas y no esperábamos que hubiera tantas. En una fosa enterraron a doce juntas, las costureras. En total, han encontrado cuarenta. Con nuestro equipo vamos por los pueblos y recogemos testimonios, porque cuando empezamos no teníamos datos biográficos de ninguna", detalla Sílvia González.

Carmen era una mujer empoderada y avanzada a su tiempo: "Fue una de las primeras interventoras del Frente Popular en Granada, un caso muy excepcional porque había muy pocas, y su taberna era un lugar muy especial", explica Sílvia González. Se casó cuando tenía 16 años con un hombre de 30. Cuando enviudó, compró la taberna y se juntó con Antonio, el abuelo de Ángel. "La taberna era suya, no de su marido. Fue una mujer muy avanzada a su tiempo que ayudó y dio apoyo a muchos anarquistas. La taberna de Carmen era el centro neurálgico de la CNT, el lugar donde encontraban refugio muchos hombres y mujeres. Los anarquistas hablaban de la Madre Carmela", detalla la investigadora.

"Frederica Montseny era un referente del anarquismo, pero Carmen era el consuelo; su apoyo y acompañamiento fue esencial", destaca Sílvia González, que lamenta que a veces falta información sobre muchas de estas mujeres que murieron asesinadas. "Ellas se resistieron más y fueron las más maltratadas. De la prisión, tenemos poca información: la mayoría fueron rapadas y algún testimonio habla de violencia, pero los datos son escasos. Las mujeres en la prisión no tenían contacto con la familia; los familiares les llevaban comida y ropa, pero no podían hablar. No sabemos a ciencia cierta si sufrieron violaciones, pero cuando ves la fosa y cómo fueron enterradas, la violencia es evidente", explica Sílvia González.

La recuperación de los restos

"En 2022, mi hermano y yo fuimos al barranco de Víznar, donde un equipo multidisciplinar liderado por Francisco Carrión exhumaba restos de las fosas comunes. Dejamos muestras de ADN y, finalmente, en 2024 el laboratorio de Granada confirmó la coincidencia: los restos exhumados correspondían a mi abuela, Carmen Rodríguez Parra", detalla Ángel. El 19 de diciembre del año pasado se hizo la entrega oficial de los restos al Ayuntamiento de Víznar en un acto muy emotivo donde los compañeros de la CNT le rindieron homenaje. Ahora, sus restos están bajo custodia del equipo a la espera de que se construya un mausoleo en Víznar. "Hay una fotografía donde se me ve totalmente abatido, llorando. Jamás me habría imaginado que al recibir los restos de mi abuela –a quien no había conocido–, y con el homenaje que le hicieron, me quedaría tan impactado. Además, como había sido una dirigente de la CNT, los de la CNT llevaron una bandera y cantaron A las barricadas. Fue... Caramba, ahora me emociono y todo. Fue impresionante", recuerda Ángel. "Me emocioné tanto como cuando tuve a mi primera hija", añade.

La nota que dejó la madre de Ángel González en la cartera.
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