"Algo está cambiando": el entrenador que rompe tabúes con un permiso de paternidad
El técnico se perderá las eliminatorias por el título del Casademont Zaragoza
BarcelonaDías después de conseguir la tercera plaza en la Euroliga Femenina y justo antes de iniciar los play-off por el título de la Liga Femenina Endesa, el Casademont Zaragoza anunció que su entrenador Carlos Cantero no dirigirá temporalmente al equipo porque se toma un permiso por paternidad. Su mujer Paula acaba de tener un hijo (Mateo) y, según explica el club, "el técnico ejercerá su derecho a la suspensión del contrato por nacimiento y cuidado de un menor, de conformidad con la normativa laboral vigente".
El catalán Arnau Ferreres asumirá temporalmente las funciones de entrenador. "Le deseo toda la suerte al equipo en estos play-off. Sé que están preparadas", asegura Cantero, que hace poco renovó su contrato hasta 2028. El Casademont Zaragoza disputará los cuartos de final contra la Ingeniería Ambiental Estepona. La eliminatoria, que comienza el jueves en la localidad malagueña, se decidirá el domingo en el pabellón Príncipe Felipe.
Bernat Canut, entrenador del Hozono Global Jairis, también se cogió el permiso por paternidad esta temporada. Marta Fernández, exjugadora de baloncesto, ha aprovechado el caso de Cantero para explicar la experiencia que vivió con su pareja, Alberto Miranda, actual entrenador ayudante del Unicaja. "Hubo un tiempo, y no hace tanto, en que ser padre en el deporte significaba simplemente intentar encajar la vida como se podía. Ajustar momentos únicos en un calendario que no se espera, que no se para. Recuerdo aquel momento muy de cerca. Hospital, todo preparado… incluso programando una cesárea para que él pudiera estar. Intentando que todo cuadrara, que coincidiera, que encajara. Y casi sin darte cuenta, normalizas cosas que en realidad son enormes. Dos días después, de vuelta al equipo. Porque era lo que tocaba. Porque siempre había sido así. Y nadie lo cuestionaba", ha escrito en su cuenta de Instagram.
"Hoy leo que Carlos Cantero decide parar, coger la baja por paternidad y estar ahí. Estar de verdad. Y no puedo evitar detenerme un segundo. Porque hay momentos que no vuelven. Momentos que no entienden de calendarios, competiciones ni exigencias. No se trata de mirar atrás ni señalar nada. Se trata de darse cuenta de que algo está cambiando. Poco a poco. Que el deporte, que ha estado durante tanto tiempo por encima de todo, empieza a abrir espacio a la vida. A lo importante. A estar ahí. Y esto, aunque parezca pequeño, es enorme. Ojalá llegue el día en que esto no sea noticia. Pero mientras tanto, vale la pena explicarlo, valorarlo… y seguir avanzando. Porque, al final, hay decisiones que no hablan solo de deporte. Hablan de vida", ha añadido.
"Nunca me perdonó que no abortara"
Una rueda de prensa de Sarunas Jasikevicius se hizo viral en 2017. Un periodista lituano preguntó al entonces técnico del Zalgiris su opinión sobre el hecho de que un jugador se perdiera un partido de semifinales porque había sido padre. La respuesta del entrenador fue contundente. “Se lo he dado permiso yo. ¿Tienes hijos? Cuando los tengas lo entenderás. Es la mejor experiencia del ser humano. ¿Piensas que el baloncesto es lo más importante? Cuando seas padre entenderás que esto es lo más importante en la vida. Entonces vienes y me lo explicas, porque es lo mejor del mundo. Créeme, ni títulos ni nada más. Augusto Lima, emocionalmente, ahora está en el cielo, y yo estoy contento por él”.
La respuesta de Saras tenía una emotividad extra. Rita Jasikeviciene, su madre, formaba parte del equipo de balonmano de la URSS que debía disputar los Juegos Olímpicos de Mont-real de 1976. “Mi carrera iba muy bien hasta que me quedé embarazada y me perdí aquellos Juegos. El seleccionador, Igor Turcin, dijo claramente que no me quería volver a ver nunca más. Nunca me perdonó que no abortara”, relató al diario lituano Kauno Diena.
El 5 de marzo de 1976 Jasikeviciene dio a luz a un niño a quien puso de nombre Sarunas. El combinado de balonmano femenino de la URSS ganó la medalla de oro en aquellos Juegos de 1976 sin la madre de Jasikevicius, que siguió con su carrera pero que ya no volvió a la selección. “Yo bromeaba y le decía al pequeño Sarunas: ‘Me debes unos Juegos Olímpicos’. Unos años después cumplió y nos compró entradas para ir a verle a Sídney 2000”.