Txell Font: "Estoy convencida de que hay vida fuera del Barça"
La portera, que compite con su hermana en el club azulgrana, ha despertado el interés de diversos clubs
BarcelonaTxell Font (Tagamanent, 2004) entra en una pequeña cafetería que hay delante de la Ciudad Deportiva Joan Gamper en la que gran parte de la plantilla del Barça femenino es habitual. Es hija y hermana de porteros barcelonistas, por lo que llegar bajo palos no ha sido ninguna sorpresa, aunque su camino ha sido particular. Comenzó a dar patadas al balón rodeada de niños en la UE Centelles, el equipo de un pequeño pueblo de Osona, en todas las posibles posiciones, hasta que en uno de los partidos faltó el portero y de rebote acabó ella bajo palos. No fue hasta los 12 años que se incorporó al conjunto azulgrana.
Esta temporada ha comenzado el curso de entrenadora de la mano de Pep, su padre y el gran responsable de su éxito. Era el año 2007, cuando Gemma, la hermana mayor y actual portera suplente del Barça, comenzaba a despuntar en el equipo del pueblo, rodeada de niños. Ante un vestuario que no acababa de convencer al padre, este decidió reunir a varias niñas de Aiguafreda para crear el primer equipo femenino del club. Años más tarde, repitió la misma fórmula con Txell y la UE Centelles. Todavía hoy continúa implicado en tareas del club, los banquillos y el mundo del fútbol femenino.
Disidencia y rebeldía: dejar ir para poder volar
Quienes conocen a Txell la describen como una persona nerviosa, introvertida y traviesa. A pesar de su juventud, su palmarés ya incluye Copas del Mundo y Europeos en categorías inferiores con la selección española, un Guante de Oro y varias Ligas con el filial azulgrana. Tiene 21 años, no concibe el inconformismo y cuenta con una madurez y perspicacia sorprendentes para su edad. A pesar de estar en el club de su vida, en Barcelona no dispone de los minutos que le gustaría, por lo que no le da miedo abandonar lo que considera su casa en la búsqueda de nuevas oportunidades. Acaba contrato este verano y, mientras mantiene conversaciones con el Barça, ya ha despertado el interés de varios clubes de las grandes Ligas europeas.
“Estoy convencida de que hay vida más allá del Barça. Tengo muchas amistades que han dado este paso y les ha ido muy bien. Sus mensajes son positivos. ¿Por qué a mí no me iría bien? Estoy en el mejor club del mundo, pero no me da miedo marcharme para conseguir mi sueño”, explica con determinación. Un sueño que implica tener un rol protagonista en un equipo de primer nivel, sin renunciar –dice con una sonrisa– a poder cerrar esta etapa con un debut bajo palos con el primer equipo azulgrana.
Todo queda en familia
Tagamanent, un pueblo de 300 habitantes, puede presumir de haber sido la cuna de dos de las tres porteras del Barça. Inmersas en el Macizo del Montseny, a pesar de jugar y ejercitarse en Barcelona confiesan que les es imposible abandonar su tierra natal. Gemma y Txell llevan prácticamente toda la vida en la cantera. Y es que, desde muy pequeñas, en casa han respirado esa estima por el fútbol y el Barça. Su padre, también portero, fue uno de los primeros residentes de la antigua Masía. Allí, compartió residencia con figuras como Àngel Pedraza, Guillermo Amor, Pep Guardiola o Tito Vilanova, entre otros. La pequeña de las Font fue una de las nueve primeras futbolistas en inaugurar la sección femenina de La Masía en el año 2021.
Lleva con normalidad el hecho de entrenar con su hermana, cinco años mayor. “Somos compañeras de equipo, y por eso debe haber cierta competencia, pero por encima de todo somos hermanas y quiero que las cosas le salgan bien, que ambas mejoremos”, asegura con emoción. “Al principio era un poco extraño, ahora lo he normalizado, igual que entrenar con el resto de las mejores jugadoras del mundo. Soy profesional y concibo mi día a día como algo habitual”, concluye la joven portera.
Por su parte, Gemma encara su decimocuarta temporada en el Barça, la octava en el primer equipo, y además de hacer de hermana mayor también hace de chófer cada día al ir a entrenar juntas. Aun así, las recomendaciones las deja de lado. “Somos muy diferentes. Ella tiene la sangre de horchata y nunca se pone nerviosa, entonces siempre he pensado que no hacía falta darle ningún consejo porque la veía muy cómoda”, sentencia la hermana mayor, consultada por teléfono sobre cómo es convivir con una familiar tan próxima en el vestuario.
“La convivencia en la portería es excelente. Las tres somos conscientes de cuál es nuestro rol y qué podemos aportar”, confirma Txell. A Gemma, la conoce de sobra y de Cata Coll, solo habla maravillas: “Tratar con ella es muy fácil. Me ha ayudado mucho desde que entré en dinámica en el primer equipo, tanto dentro como fuera del campo. Es una gran portera y, sobre todo, una gran persona, siempre dispuesta a echar una mano”, certifica la pequeña de las Font sobre la portera titular del Barça.