Jonas Vingegaard brilla en Montjuïc
El doble ganador del Tour gana el primer duelo con Tadej Pogacar en el Grand Départ de Barcelona
BarcelonaDespués de probarlo en diferentes carreras, el Tour de Francia ha estrenado en Barcelona la contrarreloj por equipos con la particularidad de que gana la etapa el equipo del ciclista que llega a meta con el mejor tiempo. El registro conseguido de forma individual marca la clasificación general. Ya no hace falta que lleguen cinco ciclistas juntos y las novedades han traído nuevas estrategias que se han aplicado a un recorrido de 19,6 km que ha pasado por 3 distritos de Barcelona. Los ocho giros de Sant Martí han sido la zona más técnica de la contrarreloj. En el Eixample se ha volado y en Sants-Montjuïc la potencia de las piernas de los ciclistas en las subidas del paseo de Santa Madrona y el Paseo Olímpico han sido determinantes para marcar la diferencia. En la bajada después del estadio olímpico Lluís Companys en la curva de izquierdas de INEFC los ciclistas han llegado a más de 80 km/h antes de llegar a la calle del Foc. La estrategia de las contrarrelojes por equipos ha cambiado y los ciclistas se han ayudado entre ellos con los relevos en la ciudad y los jefes de fila, los gallos del corral, han buscado su mejor tiempo en la clasificación general en los 800 metros finales que han picado hacia arriba hasta la línea de llegada al lado del estadio. Pros y contras de este nuevo formato en el que al inicio se ve el engranaje del equipo en perfecta armonía de lo que es una contrarreloj por equipos en la que cada uno tiene su función y un final en el que los ciclistas llegan a cuentagotas después de su lucimiento individual que ha dado un espectáculo muy emocionante.
El Movistar estaba haciendo una buena contrarreloj cuando marcaba el mejor tiempo provisional hasta que en la subida después del paseo de Santa Madrona el líder del equipo para la clasificación general, el belga Uijtdebroeks, ha perdido fuelle y los compañeros le han esperado. Por detrás ya venía el equipo de Mathieu van der Poel acariciando el mejor tiempo que ha conseguido en solitario al llegar a meta. Después ha llegado la locomotora italiana de Filippo Ganna del Netcompany Ineos para clavar un tiempo que marcaría la referencia del triunfo final: 21’55” con una velocidad media de 53,6 km/h. Posteriormente, traca final con el castillo de fuego de los favoritos a la general en que Jonas Vingegaard ha pisado el acelerador más que nadie para conseguir superar a Ganna y batir el mejor tiempo. Solo faltaba por llegar Tadej Pogacar, que ha conseguido el tercer mejor registro por detrás de Vingegaard y el italiano que se ha quedado con la miel en los labios a ocho segundos del triunfo. Por tanto, el equipo Visma Lease ha ganado la etapa y el danés que viene de ganar el Giro de Italia es el primer maillot amarillo del Tour de Francia. “Es una manera ilusionante de empezar el Tour. He esperado este momento desde hace dos años”.
Una contrarreloj de nuevo formato que ha comenzado a marcar las diferencias en la clasificación
Juan Ayuso, la mejor opción española en la general, ha cedido solo dieciséis segundos a pesar de perder del grupo a Mattias Skjelmose, un activo importante del equipo por avería durante la contrarreloj. “Nos hemos quedado cinco ciclistas solos muy pronto”, explicaba a la llegada el ciclista que hasta el año pasado era el compañero de Pogacar y que salió del equipo de los Emiratos para tener la oportunidad de ser un jefe de filas en el Tour de Francia y en el Lidl Trek lo ha conseguido. El descarado ciclista francés Paul Seixas, que con diecinueve años de momento no le incomoda la presión de todo un país por estar en el podio del Tour o incluso ganarlo, cierra el Top 10 de la general a 39 segundos de Vingegaard.
El Caja Rural de los dos ciclistas catalanes en el Tour ha conseguido el 16º mejor tiempo de los 23 equipos que han salido del Fórum y han llegado delante del estadio olímpico. “Durillo pero bien”, explicaba a el ARA al acabar la etapa Abel Balderstone, que ha notado el calor del público en las calles de Barcelona. “El nuevo sistema de contrarreloj da más emoción porque se puede jugar más con la táctica y da más juego a la carrera”, comenta Joel Nicolau a el ARA después de debutar en el Tour de Francia.
Este domingo, segunda etapa entre Tarragona y Barcelona (168,5 km) donde destaca la subida a Begues como primera cota puntuable de segunda categoría, las tres vueltas finales al circuito del Castell de Montjuïc y meta delante del estadio olímpico.