Barça

Flick no quiere más fugas en el vestuario

El centrocampista, protagonista en la victoria ante el Copenhague, cumple su sueño y seguirá en el Barça

Marc Bernal durante el partido ante el Real Oviedo.
30/01/2026
3 min

BarcelonaDurante muchas semanas, el futuro de Marc Bernal era incierto. El futbolista había vuelto a jugar después de una grave lesión que le dejó un año fuera de los terrenos de juego. Pero el centrocampista no tenía los minutos que esperaba. La recuperación había ido bien, aunque el ecosistema había cambiado. El Barça de Hansi Flick era un equipo rodado y el berguedá, que había impresionado a todo el mundo en los tres partidos que disputó al inicio del curso 24-25, debía esperar su turno con paciencia. No es fácil pasar del elogio al ostracismo, de verse imprescindible a sentarse en el banquillo. Desde el club le pedían tranquilidad y le mostraban, con su renovación hasta el 2029, que confiaban en él. Ahora bien, en el vestuario no todo eran flores y violas. Y, disputando únicamente minutos residuales, aparecieron las dudas.

Aquí fue donde el Girona vio una oportunidad. En Montilivi, donde –aunque los últimos resultados hayan sido propicios– saben que son necesarios refuerzos para mantener la categoría, habían visto en el Barça un buen sitio donde ir a pescar. Salieron adelante con Marc-André ter Stegen, que esta semana ya se estrenaba como portero titular de los gerundenses. Y, durante buena parte del mes de enero, creían que también podrían convencer a Marc Bernal para ir a jugar cedido hasta final de temporada. El futbolista no lo quería, de entrada, pero en el Barça existían dudas de si podría ser o no una buena opción. Para el club era una apuesta de futuro clara, aunque si debía tener minutos residuales, valoraban si en el Girona, donde habría tenido la titularidad garantizada, podría ganar la confianza y el rodaje necesarios.

Así estuvieron unos y otros, deshojando la margarita, hasta que se cerró el traspaso de Dro Fernández, que el martes era presentado como nuevo jugador del París Saint-Germain. Su salida molestó mucho a Hansi Flick. El técnico alemán del Barça había dado confianza al centrocampista, al que, aunque no le había dado los minutos que algunos esperaban, estaba formando pensando en el futuro. Flick confía en sus habilidades para gestionar el vestuario y prefiere tener una plantilla extensa, consciente de que entre el calendario apretado, las lesiones y las sanciones, al final hay minutos para todos. Así que Dro dejaba el club azulgrana, el entrenador daba orden de bloquear la salida de Bernal. "Flick lo quiere sí o sí", apuntan desde la Ciudad Deportiva.

Y Flick no sólo lo dice de palabra, también con hechos. El técnico dio a Bernal minutos en el partido ante el Copenhague. Y no eran minutos cualesquiera: con el Barça perdiendo en el descanso, y necesidad de cambiar a Eric Garcia por un golpe, el técnico hacía confianza al centrocampista, un pívot puro, y le contagiaba que comandara el ataque del equipo en la segunda mitad. La actuación de Bernal fue notable: 36 intervenciones, tres recuperaciones, dos duelos directos ganados y 25 pases buenos de 30 intentos.

"El Barça es mi vida y mi escudo"

"[Flick] ya me dijo que sería un proceso largo y que estos minutos me vendrían bien para ir cogiendo ritmo y seguir en esa dinámica", comentaba Bernal después del partido contra el Copenhague y, con una sonrisa de niño travieso, celebraba la clasificación directa para los octavos de final sin tener que pasar la repesca. Recibió elogios del vestuario y de los analistas. Era la tercera vez que jugaba 45 minutos de un partido. "Mi intención siempre ha sido quedarme. Es mi vida, mi escudo y esto siempre será así", añadía.

Poco a poco, con paciencia, Bernal empieza a tener el protagonismo que quería, aunque el proceso no ha sido fácil. Un año sin jugar deja secuelas y, aunque médicamente todo estaba bien, había algunas actitudes fuera del terreno de juego que no acababan de convencer al técnico. Por eso, antes de Navidad, Flick se sentó a hablar con el futbolista y le fue muy sincero: tenía un puesto en el Barça, pero tenía que dar un paso adelante. Si él lo hacía, el entrenador confiaría en ello. Dicho y hecho. Bernal sabe que todavía no tiene un sitio en el once y que, cuando Pedri y De Jong estén disponibles, ellos estarán por delante suyo. Pero está dispuesto a tener paciencia y seguir trabajando. A cambio, el entrenador le dará más minutos y de calidad a lo largo de la temporada.

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