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Deportes  /  Barça 22/08/2022

La magia de Ansu Fati da alas al nuevo Barça de Xavi (1-4)

Con un nuevo dibujo, sin Jordi Alba y con dos goles de Lewandowski, el equipo levanta el vuelo gracias a dos asistencias de su delantero

3 min
Ansu Fati, celebrando el gol de Dembélé

BarcelonaDos asistencias de gol al primer toque. Dos instantes de genialidad de Ansu Fati, apenas dos segundos. Pero suficiente para que el barcelonismo vuelva a sonreír. Después de la mueca del día del Rayo, el Barça recuperó la risa imponiéndose en el campo de la Real Sociedad (1-4) en un partido donde Xavi removió la pizarra con un nuevo sistema. Pero lo ganó con los cambios una vez hizo entrar a Ansu Fati. El joven delantero transformó el dominio azulgrana en goles, regalándolos a Dembélé y Lewandowski. Y él mismo puso la guinda con el cuarto gol. Y el Barça se eleva, levantando de paso los ánimos de un barcelonismo que necesita pensar que todo irá bien.

Había que quitarse el regusto amargo del empate contra el Rayo Vallecano, hacer fuego nuevo. Y Xavi se rompió el caparazón para sorprender a la Real Sociedad. Cambiando solo algunas caras, modificó todo el dibujo. Y salió con tres centrales y dos jugadores de largo recorrido en la banda para conformar un 3-4-3. Uno de los jugadores de la banda, Dembélé, siempre peligroso, tanto cuando ataca como cuando defiende. Y el otro, Alejandro Balde, protagonista involuntario de la revolución que poco a poco lidera Xavi, obligado, como pasaba en las tragedias griegas, a enemistarse con sus viejas camaradas. Después de quitarle los galones a Piqué, Xavi dejó en el banquillo a Jordi Alba, quien quedó escondido en el banquillo junto a Sergi Roberto. Sin el sancionado Busquets, era un Barça sin los cuatro viejos capitanes, buscando nuevos liderazgos. Uno de ellos, Lewandowski, como no. Tenía que ser él el autor del primer gol oficial esta temporada, rematando ya en los 49 segundos de juego una centrada de un Balde que empezó el partido de la mejor forma, con una asistencia. Para dejar claro que lleva media vida en la Masia esperando este momento, sin miedo.

Un nuevo sistema

El inicio del partido vino acompañado de fuegos artificiales, a ambos lados. La Real Sociedad intimidó al Barça buscando presionar arriba, pero el equipo azulgrana los sorprendió a la contra con el gol del polaco. Salió cara. Pero poco después salió cruz, cuando Kubo mangó la cartera a un Frenkie de Jong que se encargaba de jugar más o menos allí donde manda Sergio Busquets. Una pérdida letal que dejó al Barça desnudo. E Isak empató, dejando el marcador igualado. Todo estaba igualado, de hecho. Un partido bonito, entretenido, de aquellos para comer palomitas, pero sufrir, puesto que los dos equipos disfrutaron de ocasiones para gritar más goles. Xavi había ordenado el Barça con esta defensa de tres y con cuatro jugadores en medio del campo para intentar garantizar tener la pelota y evitar que fuera monopolio donostiarra. Exigiendo un gran sacrificio defensivo a todo el mundo y que Ferran Torres, por primera vez titular, se acostumbrara a hacer de las suyas por el medio, en vez de en la banda. Un sistema que protegió a algunos jugadores, como a Araujo y Christensen, que dio alas a Balde, pero exigió mucho a otros. ¿Y Pedri? Siempre que tocaba la pelota el canario, el tiempo se paraba. Poesía en pantalones cortos.

Sin embargo, la Real Sociedad también tiene poetas. Tienen buen gusto, en San Sebastián, con jugadores como Silva, Merino o un Take Kubo que, cuando niño, era compañero de Ansu y Eric en la Masia, y ahora es rival. Jugadores que supieron encontrar grietas en el dibujo de Xavi, dando suficiente trabajo a un Ter Stegen que defendía la portería con el brazalete de capitán en el brazo. Tampoco se sentía cómoda la Real, mordida cada vez que Dembélé y Ferran podían chutar. Era un espectáculo eléctrico, cierto, pero Xavi no lo veía del todo claro. Así que movió pieza.

Había que revolucionar el partido. Y el encargado de hacerlo fue Ansu Fati. Xavi lo hizo entrar en la segunda parte junto con Raphinha por Balde y Ferran. Y en cinco minutos Ansu lo había terminado todo. Es un joven especial, destinado a hacer grandes cosas. Cuando el barcelonismo se enamoró de él, entraba en el campo y en un santiamén había marcado dos goles. Ahora se ha reinventado y en cinco minutos dio dos asistencias que dejaron fuera de combate al equipo vasco. El primero que recibió un regalo, en este caso de tacón, de Ansu fue Dembélé. Chute creado y barraca. El segundo fue un regalo de cumpleaños a Lewandowski, que cumplía 34 y lo celebró con dos goles. El polaco, por cierto, parece ser una persona agradecida. Y le devolvió a Ansu el regalo inventándose una asistencia de espaldas que el joven delantero envió al fondo de la portería de Remiro. La complicidad Lewandowski-Ansu enamora. Y asusta a los rivales.

    • Real Sociedad: Alex Remiro, Aihen Muñoz, Le Normand, Zubeldia, Aritz Elustondo (Gorosabel, 78'), Zubimendi, Brais Mendez, Mikel Merino (Karrikaburu, 78'), David Silva (Turrientes, 71'), Take Kubo (Mohamed-Ali Cho, 71'), Alexander Isak (Navarro, 70')
    • FC Barcelona: Ter Stegen, Balde (Ansu Fati, 63'), Araujo, Christensen, Eric Garcia, Dembélé (Jordi Alba, 72'), De Jong (Kessie, 84'), Gavi (Sergi Roberto, 84'), Pedri, Ferran Torres (Raphinha, 63') y Lewandowski
    • Goles: 0-1 Lewandowski (1'), 1-1 Isak (6'), 1-2 Dembélé (66'), 1-3 Lewandowski (69') y 1-4 Ansu (78')
    • Árbitro: José Luis Munuera Montero (andaluz)
    • Tarjetas amarillas: Elustondo (21'), Le Normand (41'), Araujo (51')
    • Tarjetas rojas: ninguna
    • Estado: Real Seguros Arena (36.201 espectadores)
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