Más enganches que propuestas: el tienes debate entre Laporta y Font

Los candidatos a la presidencia del Barça, que este viernes cierran la campaña, vuelven a engancharse en el debate de TV3

Los candidatos a la presidencia del FC Barcelona, Víctor Font y Joan Laporta, antes del debate organizado por TV3
13/03/2026
4 min

BarcelonaLa campaña electoral en la presidencia del Barça acaba esta medianoche. Joan Laporta y Víctor Font harán los respectivos actos de clausura, en el que serán los últimos intentos por arañar votos entre aquellos socios que aún no tienen claro por cuál de los dos decantarse. Probablemente, lo harán bastante más relajados que este jueves por la noche, cuando Laporta y Font se vieron las caras en TV3, en el segundo y último debate antes de los comicios del domingo.

Había expectación por saber cómo reaccionarían los dos candidatos, que ya participaron el lunes en un cara a cara –organizado por el Grupo Godó– trabado, subido de tono y lleno de reproches, donde las acusaciones mutuas pasaron por encima de los proyectos y propuestas de futuro. El jueves volvía a ocurrir más o menos a lo mismo. Incluso con algo más de tensión.

La propuesta de los moderadores, Maria Fernández-Vidal y Francesc Garriga, era el de formular una pregunta a cada uno de los candidatos y dar la opción de réplica al otro. Una propuesta aseada que saltó por los aires desde el principio. Fue difícil que uno y otro respetaran los turnos, porque no esperaban al final de la intervención y saltaban a la mínima que alguien decía algo que los chirriaba. La pausa de la publicidad sirvió para calmar un poco los ánimos y añadirle un toque de humor con el cronómetro, que destacaba algo poco habitual que generó sonrisas: Laporta había charlado menos que Font.

Los candidatos habían tomado nota del debate del lunes

Siguiendo la máxima que dice que quien pica primero golpea dos veces, Laporta aumentó el tono, bastante más de lo que había hecho en el anterior cara a cara, cuando posiblemente se vio sorprendido por la energía de un Font que se notó que tenía la lección aprendida respecto a los anteriores comicios, en los que se había hecho pequeño en los debates. Laporta acusó a su oponente de "negar evidencias" de hacer "demagogia de la mentira" o decir que había practicado la "ceremonia de la confusión durante toda la campaña". De hecho, incluso aprovechó que el expresidente Josep Maria Bartomeu había apoyado a Font para decir que es "el principal peligro para acabar con el modelo del Barça". Font siguió con el pie en el acelerador. El empresario, que tenía claro su discurso, insistió en acusar al actual expresidente de hacer "improvisación", aseguró que "duda de la honestidad" de su gestión y de su palabra, diciéndole que "no es tolerable no decir la verdad".

De la misma manera que el lunes el debate se encendió a partir del regreso frustrado de Leo Messi, del argentino se habló en el segundo bloque. Antes, el primer enganche llegó con el hipotético fichaje de Erling Haaland, que Font defendía diciendo que ya hay un preacuerdo con el futbolista del City. Para el empresario, ésta era una muestra de su capacidad de generar ilusión. Pero Laporta, gato viejo, respondió enseguida recordando que el agente del jugador había desmentido esa posibilidad y aprovechó esa circunstancia para desacreditarle diciendo que no tenía conocimiento suficiente del mundo del fútbol.

Laporta defendió con uñas y dientes su gestión en el vestuario, sacando pecho de un Barça que vuelve a ser un equipo ganador, vendiendo el mensaje de que, a su juicio, no necesita demasiados retoques. Justo lo contrario de lo que propone Font, que insiste en un cambio de sillas radical en los despachos, sobre todo en el área deportiva que ahora comanda Deco. "Nosotros tenemos las cosas claras y tenemos un modelo donde todo el mundo sabe lo que hace, no como ahora". Laporta replicaba recordando la "buena conexión" entre el entrenador Hansi Flick y Deco, y advertía de que un cambio en el palco podría "poner en riesgo" un "proyecto ganador". Por último, de Messi se habló poco. Laporta, a diferencia del lunes, sabía que no era buen negocio entrar demasiado e insistió en su propuesta de homenajear al delantero de Rosario con una estatua y un partido en el estadio. Font, en cambio, hurgaba en la herida de su despedida.

Un debate con pocas propuestas y mucha mirada al pasado

Más allá del tono y la bronca, el debate no generó grandes sorpresas. Las propuestas de futuro fueron mínimas por parte de ambos candidatos, exceptuando la promesa lógica de decir que, con cada uno de ellos en la presidencia, el club funcionaría a todos los niveles. Laporta a ser astuto llevando el frente a frente al pasado, donde se sentía cómodo recordando que cogió "un equipo trinchado" y lo había reconstruido. Cuando se hablaba de números, Font intentó poner el dedo en la llaga en un punto donde la gestión de Laporta genera más dudas. Pero, una vez más, el expresidente salió por la tangente y cargó todas sus culpas a la herencia recibida. Una excusa perfecta para justificar que todavía no se haya llegado a la regla 1:1, o que, como le acusaba Font, "no se haya podido fichar a lo que quería".

Consciente de que la gestión económica es espesa y que pocos socios la saben descifrar con exactitud, Font guiñó un ojo en reiteradas ocasiones a los colectivos descontentos. Por ejemplo, la grada de animación o los socios que no han podido conseguir un abono en este regreso al Camp Nou y deben pagar precios altísimos para ir a algún partido. Así que ofreció todo un catálogo de descuentos para ir al estadio, una propuesta que replicó enseguida a Laporta, prometiendo también descuentos y garantizando que no habrá un aumento del precio de los abonos cuando el estadio esté terminado.

El minuto final para pedir el voto y un tímido apretón de manos sirvieron para poner punto y final a un debate que duró casi una hora y media. El domingo es el turno de los socios.

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