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Deportes  /  Barça 09/08/2022

La noche en la que Bartomeu se gastó 311 millones

El club ve indicios de criminalidad en las renovaciones de Ter Stegen, De Jong, Lenglet y Piqué de octubre del 2020

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El chófer Bartomeu

BarcelonaEs un miércoles de Champions. El Barça acaba de golear el Ferencváros (5-1) en un partido sin público en el Camp Nou. En medio de la pandemia y de una crisis económica sin precedentes, Josep Maria Bartomeu reúne a cuatro jugadores en su despacho. El presidente del Barça convence a Ter Stegen, De Jong, Lenglet y Piqué para que se bajen el sueldo y den un poco de oxígeno a las arcas del club. Como contrapartida, alargarán su contrato. Los jugadores aceptan encantados y firman casi sin pensárselo. ¿Por qué? Porque Ter Stegen, De Jong y Lenglet hacen un pequeño esfuerzo económico el primer año pero después acaban multiplicando casi por dos lo que tendrían que cobrar. Tan solo Piqué alarga su contrato manteniendo unas condiciones económicas similares. En solo una noche, la del 20 de octubre , Bartomeu comprometió al Barça a gastarse 311 millones de euros. Una semana después, el presidente y su junta dimitían en bloque.

Los contratos de los jugadores son uno de los caballos de batalla de la actual directiva, encabezada por Joan Laporta. La masa salarial continúa disparada y el club está haciendo todo lo que puede para conseguir ahorrar dinero. Pero no les es nada fácil, básicamente por la oposición de los futbolistas. La gran mayoría de los contratos heredados son a largo plazo y con unas condiciones extremadamente buenas para los jugadores. Desde el Camp Nou se calcula que en una docena de casos lo que cobran los futbolistas está un 200% por encima de lo que ingresarían en alguna otra entidad.

30 millones de ahorro a cambio de 311 millones adicionales de gasto

Aquella noche de octubre, sin embargo, se vivió una situación que ha dejado perplejos a los nuevos gestores, que califican de "alucinante" aquella renovación en bloque. Además, se produjo solo unas horas antes de que se constituyera la mesa de negociación, que precisamente tenía que servir para que todos los jugadores del primer equipo –además de los empleados del club– pactaran una rebaja salarial para hacer viable la entidad, que había sufrido una sacudida por la pandemia y la bajada de ingresos. Bartomeu ya había cerrado las cuentas de la temporada 2019/20 con unas pérdidas de casi 100 millones y las proyecciones no eran nada optimistas. Aquella rebaja salarial pactada con los cuatro futbolistas supusieron un ahorro que rondaba los 30 millones, entre la parte salarial (entre 16 y 18) y las amortizaciones (15).

Lo que hizo la directiva fue pasar la pelota a los nuevos gestores del club. A nivel salarial, había un ahorro en las cuentas de la temporada 2020/21, que entonces estaba en curso, tanto en el balance de resultados como la tesorería. Ahora bien, de cara a las siguientes, los jugadores no solo recuperaban lo que habían perdido sino que pasaban a ingresar mucho más. Además, aumentaban la duración de los contratos (Piqué hasta el 2024, Ter Stegen hasta el 2025 y Lenglet y Frenkie de Jong hasta el 2026). Los 311 millones, según fuentes del Barça, son el dinero adicional al que se comprometió la directiva aquella noche. En su día el Barça aplaudió aquellas renovaciones contractuales porque suponían un ahorro económico. Visto con perspectiva, el ahorro no aparece en ninguna parte.

Ahora bien, ¿era correcta aquella renovación deprisa y corriendo, hecha justo el día antes de que se iniciara la mesa de negociación, una semana antes de dimitir, y que suponía que los contratos de cuatro futbolistas se multiplicaran? Este es la duda que tiene el Barça, que ha trasladado la cuestión a sus servicios jurídicos. Externamente también lo ha consultado a dos bufetes de abogados, y en los dos casos los especialistas consideran que hay indicios de criminalidad. Así, el club está estudiando presentar una demanda contra la anterior directiva por administración desleal. Una demanda que se añadiría a la del forensic, que sigue su curso en la Fiscalía.

Sobre este caso, Josep Maria Bartomeu se defiende y asegura que los contratos fueron validados por abogados del club, auditores y la Liga. La versión de la junta, sin embargo, es que los contratos suponían un gasto inasumible, hecho durante la pandemia –en la que habían bajado los ingresos– y que tendría que asumir el próximo presidente, puesto que Bartomeu –aunque no hubiera dimitido– acababa su mandato en 2021.

El Barça quiere que los jugadores vuelvan a las condiciones salariales antiguas

En paralelo, el club, ahora en manos de Laporta, se ha puesto en contacto con los jugadores afectados. Gerard Piqué es el único que se ha mostrado receptivo y ha accedido a una rebaja salarial, volviendo a las condiciones que tenía pactadas anteriormente. Esta novación –la misma duración pero con diferentes condiciones salariales–, que todavía no está cerrada, implicará que el jugador mantenga el contrato hasta el 2024 pero cobrando muchos menos dinero. En el caso de Lenglet, De Jong y Ter Stegen, los futbolistas han dejado el caso en manos de sus agentes y, según aseguran al Barça, por ahora no hay ningún indicio de que quieran llegar a ningún acuerdo.

El club está convencido de que estos contratos no se tendrían que haber firmado, y si finalmente no llegan a un acuerdo con los jugadores, están dispuestos a iniciar un proceso judicial contra ellos. El objetivo que persigue el Barça es que estos contratos se consideren nulos, por lo cual los jugadores volverían a las condiciones anteriores. Esto, sin embargo, solo pasará si finamente no se puede pactar con los implicados (con Piqué ya está en camino de hacerse) una salida amistosa.

La entidad empezó a sospechar de estos contratos hace unos meses e inició el proceso con los bufetes de abogados, que está en standby a la espera de saber si hay pacto con los implicados. El club ya ha hecho saber a los futbolistas cuáles son sus intenciones y les ha asegurado que será inflexible. El Barça les propone que hagan como Piqué y acepten negociar para volver a las condiciones económicas del 2020, con la posibilidad de mantener los años de contrato. Esto, sin embargo, dependerá de cada caso. El club ya les ha advertido que si no hay entendimiento se abrirá el proceso judicial. Si finalmente la demanda prospera y la justicia da la razón al club, anulando las renovaciones del 20 de octubre, los contratos de los futbolistas pasarían a tener exactamente las mismas condiciones que tenían entonces (Lenglet y Ter Stegen acabarían contrato en 2023 y De Jong en 2024). Adicionalmente, tendrían que devolver al club el dinero que hubieran recibido de más.

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