El paradigma que el tiempo (y el Barça) ha desmenuzado
El filial ha dejado de ser una bisagra para muchos jóvenes y sus entornos: ¿por qué?
BarcelonaEl fichaje de Dro por el PSG es el último ejemplo de un cambio de paradigma que ya hace tiempo que se ha instalado en el Barça, y también en otros muchos equipos de la Liga. El centrocampista, criado futbolísticamente en la Masia, se ha ido al club parisino a cambio de una cifra cercana a los 8,5 millones de euros. La operación, más allá del disgusto que provocó en Hansi Flick, encaja con la política del PSG de fichar a jóvenes talentos desde la llegada de Luis Enrique.
En el caso del Barça, la ecuación que resume la apuesta por los jóvenes es sencilla: el club está apretado por la debilidad económica, que choca directamente con el fair play de la Liga, a la vez que la Masía es un plantel único y de los más talentosos del planeta. Basta añadir un entrenador que confíe en los jóvenes. En este aspecto, los últimos técnicos del Barça han tenido una mirada cuidadosa hacia la cantera, en algunos casos más fruto de la necesidad, en otros, más por convicción. Ronald Koeman, Xavi Hernández y Flick han hecho debutar a jugadores en el primer equipo y, lo más importante, les han dado confianza y continuidad.
El PSG, que no tiene los problemas económicos del Barça porque es un club-estado, está apostando por el talento joven, como decíamos, desde la llegada de Luis Enrique. Con una historia y un plantel mucho menos potente que el azulgrana, el PSG ha ido a pescar una perla. Tampoco es la primera vez: ya lo hizo con Xavi Simons. Ahora lo ha hecho para el primer equipo. La tendencia cada vez más instalada es que el filial ya ha dejado de ser una bisagra en muchos casos, no sólo en el de futbolistas con un talento excepcional, como fue Leo Messi en su día o, últimamente, Lamine Yamal.
Dro, que acaba de cumplir 18 años, es el último ejemplo de esta tendencia que, de hecho, desmenuza una sentencia del propio Luis Enrique cuando dirigía al Barça. "No hay que subir con 16 años. No hay prisa. A los jugadores jóvenes les diría que calma. A sus padres, aún más calma. Que estudien, que se formen. Hay casos como el de Messi que escapan porque ya tienen tanto nivel que es normal que suban cuando tienen 16 o 17 años. La inmensa mayoría no debe subir en esta mayoría".
De Messi a Dro
Dro es el último caso de una tendencia en la que, con presencia inexistente o residual en el B, los jugadores pasan a formar parte del primer equipo directamente. Messi, que jugó algunos partidos con el filial o el Barça C, era una rara ancianos, y tuvo un ascenso meteórico, pero en las últimas temporadas la lista se ha engordado considerablemente. Ansu Fati no pasó por el filial y, pese a las lesiones, superó los 100 partidos con el primer equipo, y fue el primero de la cantera en hacerlo desde Sergi Roberto. Gavi (tres participaciones con el filial) pasó prácticamente de ser cadete a ser internacional absoluto con España. Nico González, antes de irse, sí se había fogueado un poco más (27 partidos con el B). Un caso similar es el de Balde, con 31 participaciones en el filial. Lamine Yamal apenas disputó tres ratitos, como Pau Cubarsí, a quien Xavi hizo debutar cuando sólo llevaba nueve apariciones con el B.
Marc Bernal y el caso frustrado de Dro eran las principales apuestas de Flick. El de Berga sí se había fogueado un poco más en el filial (31 partidos), mientras que el jugador del PSG solo había estado tres ratitos, el último, este enero. Fermín sí se fogueó en el fútbol semiprofesional, con un curso en el Linares, mientras que Gerard Martín y Marc Casadó jugaron más de cincuenta partidos: el primero entre el Cornellà y el filial, y el segundo, íntegramente en el Barça Atlètic. Pedri saltó directamente del juvenil a jugar en Segunda con Las Palmas.
"Por las circunstancias de los últimos años, ahora es más fácil jugar en el primer equipo", valora Ramon Planes, director deportivo del Al-Ittihad y ex secretario técnico del Barça. "Antes era más habitual permanecer entre dos y cuatro años en el filial, para acabar de consolidarse. Pero esto ha cambiado", dice el artífice del fichaje de Pedri. "Por un lado, el Barça tiene una cantera muy talentosa y, por otra, en los últimos años el mercado se ha vuelto muy agresivo, también con los jóvenes. Solo hay que ver el caso de Dro. Esto también hace que los clubs suban más rápido futbolistas, para que vean que se cuenta con ellos –continúa–. Se ha naturalizado saltar del juvenil al primer equipo. Rodríguez pasó directamente del juvenil al primer equipo y este verano le ha fichado el Como por más de 20 millones”, declara. Planes concluye considerando que "todo se ha acelerado mucho en el mundo del fútbol en los últimos años: desde la profesionalización de los planteles hasta la toma de decisiones, mucho más acelerada, también por parte de los entornos de los jugadores".
Desde la "prisa" hasta las redes sociales
En la mejora de los planteles también incide Carles Martínez, entrenador del Toulouse y con pasado en la Masía. "Cada vez hay menos diferencias en la forma de trabajar entre los planteles y los primeros equipos. Obviamente, hay diferencias, ya sea por el tipo de competición, la presión... Pero en cuanto a saltar en el vestuario de un primer equipo y en la asunción de los conceptos tácticos, creo que las diferencias son menores pero eso es más bueno, es más bueno, es más bueno, es más bueno, es más bueno. hace que la exigencia de los planteles se acerque a la de los primeros equipos". Martínez también considera que se han ido difuminando las jerarquías entre jóvenes y veteranos y que también existe más igualdad entre el cuerpo técnico y los futbolistas. El técnico del Toulouse también incide en que los jóvenes suben "con mayor confianza y menos miedo a los retos" y añade que, a partir de la explosión de las redes, los jóvenes "están ya más acostumbrados a la sobreexposición" y la presión que todo ello conlleva. También menciona el recurrente factor económico: "Si no puedes fichar a los jugadores que quieres, los entrenadores cada vez dan más oportunidades a los jóvenes y muchos rinden".
Franc Artiga, entrenador del Rubín Cazan y que estuvo durante más de una década en la cantera azulgrana, también menciona la coyuntura económica del fútbol español. "Con el fair play, una manera de cuadrar las plantillas es mirando a los planteles, no sólo al filial. Tienen salarios más bajos y los más talentosos dan el salto. El Barça siempre lo ha hecho, pero ahora más. También le ocurre al Valencia, por ejemplo. En cambio, en la Premier League, saneada económicamente, cuesta más de ver". El técnico de Cambrils también destaca la "prisa" en el fútbol actual. "Desde el entorno de los futbolistas cada vez hay más prisa y presión: si un compañero ha llegado al primer equipo, saltándose el filial, hay entornos que también quieren que lo hagan sus factores. "estructurales" del fútbol actual. "La excepción es en Inglaterra, donde hay dinero para ir al mercado siempre que les conviene. Basta con ver que el Birmingham, de la Segunda inglesa, acaba de pagar 8 millones de euros por Carlos Vicente [del Alavés]", concluye.