Acuerdo PSC-Junts para sacar adelante el Museo Thyssen de Barcelona
El acuerdo contempla reducir en 1.000 metros cuadrados los usos comerciales y velar por el patrimonio
BarcelonaEl proyecto para instalar el futuro Museo Carmen Thyssen en el Palau Marcet de Barcelona –el antiguo cine Comedia– salvará su último escollo en el Ayuntamiento. El líder de Junts per Barcelona en el consistorio, Jordi Martí Galbis, ha anunciado este jueves un acuerdo con el gobierno de Jaume Collboni para dar luz verde al nuevo equipamiento a cambio de introducir algunas modificaciones. La principal, que el espacio perderá 1.000 metros cuadrados de usos comerciales respecto a lo previsto en el proyecto inicial.
"El museo será inequívocamente el uso principal del equipamiento", ha subrayado Martí en rueda de prensa. En concreto, el pacto establece que el futuro museo tendrá un máximo de 1.700 m2 usos comerciales, y no los 2.750 previstos hasta ahora. El acuerdo implica también que la modificación del plan general metropolitano (MPGM) que requiere el proyecto –y que se aprobará provisionalmente en el pleno de este mes– prohíba explícitamente que el restaurante que habrá dentro del museo tenga entrada desde la calle.
El proyecto que se llevará a votación también reformula otros aspectos del proyecto inicial. Uno de los más destacados es la volumetría superior. El esbozo inicial realizado conjuntamente por el estudio arquitectónico OUA de Barcelona y el estudio alemán Casper Mueller Kneer levantó polvareda por una remonta blanca que hacía que el edificio prácticamente doblara su volumen. Ahora, según han explicado Martí y los concejales de Junts Damià Calvet y Joan Rodríguez, esa cubierta (ver imagen inferior) se cambiará por otra que no agota el gálibo y que, según han dicho, tendrá un color azul claro que se integrará mucho mejor en el horizonte de la ciudad. Tapará, eso sí, las dos medianeras de los edificios anexos que ahora hay a la vista y que Calvet consideró "feas".
Martí también ha defendido que el acuerdo implica reforzar la protección patrimonial del Palau Marcet porque establece el mantenimiento y restauración de las fachadas, así como la restitución de la composición histórica del chaflán recuperando los arcos de entrada originales en vez de algunas de las puertas actuales existentes en los comercios de los bajos.
Por todo ello, Junts ha defendido el acuerdo con el gobierno de Jaume Collboni, que sigue el camino de lo que ya cerraron recientemente para la reforma del Club Capitol. "Tenemos las máximas garantías para sacar adelante un proyecto que creemos que enriquece la oferta cultural de calidad de la ciudad", ha dicho, y ha defendido que la instalación del futuro Museo Thyssen en la capital catalana proyectará Barcelona internacionalmente como destino cultural, generará empleo calificado y beneficiará al comercio y la restauración del entorno del paseo de Gràcia.
Un proyecto controvertido
Con el seno de Junts, Collboni logra sacar adelante un proyecto controvertido que contaba con la oposición de sus dos principales socios este mandato –Esquerra y Barcelona en Comú– y también de los movimientos vecinales y del Colegio de Arquitectos. Éste último incluso había hecho llegar un escrito al alcalde en el que le pedía frenar el proyecto y abrir un proceso participativo y un concurso de ideas para mejorarlo.
Este jueves, tras conocer el contenido del acuerdo entre PSC y Junts, los comunes y Esquerra han redoblado sus críticas al proyecto. El concejal de BComú Guillé López ha avisado de que se trata de una "operación especulativa disfrazada de proyecto cultural, en una ubicación ya saturada de visitantes". Desde ERC, Eva Baró lamentó que 1.700 metros cuadrados de uso comercial sigue siendo "desproporcionado" y lamentó que no existe ningún plan para descongestionar el turismo.