La marca de ropa catalana que chupaba dinero a futbolistas y luego no se lo devolvía
Gedo debe diez millones de euros a particulares que nunca recuperaron la inversión, entre los cuales hay exjugadores del Barça y del Espanyol
BarcelonaLa familia Vega Andújar fundó en 1999 un proyecto en el sector de los eventos deportivos. Organizó una Copa Coca-Cola y algunos campus de verano. La idea evolucionó hacia la distribución de ropa deportiva y a principios de la década de los 2000 llegó a tener ocho tiendas multimarca. De esta iniciativa nació Gedo (Gestión de Eventos Deportivos y Ocio), fundada en mayo de 2002 y que fue creciendo hasta el punto de vestir a más de 800 clubes deportivos de todo el Estado. En Cataluña, l'Hospitalet, el Llagostera, el Terrassa o el Reus formaron parte de su cartera de clientes. Pero lo que parecía un negocio solvente en realidad no lo era tanto. De hecho, hasta cinco movimientos de los hermanos Ricard y Jordi Vega para captar fondos para la empresa han acabado en los juzgados a causa de los impagos. Otros intentos para capitalizar Gedo, que hoy día es un proyecto en punto muerto, han implicado a varios futbolistas profesionales. La mayoría han perdido el dinero y también la fe en recuperarlo.
Uno de los detonantes visibles del caso es la querella presentada en 2023 por una familia que ganó 34 millones de euros en la Primitiva y decidió prestarle 2 a Gedo. La inversión les llegó a través de Sandra Solé, la intermediaria contratada para captar inversores para el desaparecido CF Reus. De hecho, esta misma familia invirtió 2,7 millones en las empresas que gestionaban el club del Baix Camp, cifra que tampoco ha recuperado. Solé era socia en ese momento de Raúl Tamudo. Según esta querella, pendiente de vista oral, los 2 millones prestados a Gedo no se invirtieron en la compañía, sino que se habrían utilizado para pagar deudas que afectaban a propiedades de la familia Vega. Una abogada barcelonesa, que declina revelar su identidad, inició otro procedimiento, que está en fase de instrucción, por el impago de 960.000 euros a una sociedad de su familia. En paralelo, los extrabajadores de Gedo Óscar Aldrich y Daniel Cabezón denuncian estar a punto de perder propiedades por haber dejado dinero a los hermanos Vega, a quienes conocían de haber jugado al fútbol juntos.
Dos extrabajadores, a punto de perder la casa
Aldrich comenzó en la tienda de deportes que Gedo tenía en el barcelonés distrito de Nou Barris en marzo de 2003 y después ascendió a posiciones de más responsabilidad. El denunciante recuerda que a partir de 2010 Jordi Vega comenzó a fabricar en China bajo la marca propia Gedo, que se expandió en España gracias en gran parte a Pablo y Jaime Ros. Estos dos hermanos malagueños inyectaron dinero en 2013 con un préstamo que avalaron con una propiedad valorada en 2 millones de euros. Después la perdieron porque el principal no se devolvió nunca. No lo han denunciado.
Los impagos venían de lejos. "Comenzaron pronto. Éramos jóvenes, amigos, y pensábamos que todo cambiaría, porque realmente vendíamos bastante ropa", afirma Aldrich, que a partir de 2006 comenzó a solicitar préstamos a instancias de los Vega para mantener Gedo. En este primer tramo de operaciones, reunió 156.000 euros, de los cuales recuperó 130.000 con pagos intermitentes. Un año más tarde, la cosa se complicó. Jordi Vega le pidió que avalara con su piso un préstamo de 208.000 euros "para ayudar a Gedo". Muy pronto la empresa dejó de devolver el capital. Una década después, Aldrich recibió una notificación de CaixaBank, que le reclamaba 232.836 euros y le amenazaba con perder el piso donde reside. En 2019 CaixaBank vendió la deuda de Gedo, que ascendía hasta los 246.037 euros, a la acreedora Finsolutia, que definió con los Vega un plan de pagos. Sin embargo, Gedo solo pagó 19.500 euros. Aldrich explica con apuro que su querella está archivada y busca la manera de reabrirla: “La justicia me dice que tengo razón, pero que voy tarde”. En 2016 dejó Gedo, que además le debe más de 15.000 euros de nóminas impagadas, y hoy se encuentra en pleno litigio para evitar ser desahuciado.
El caso de Daniel Cabezón es similar. Poco después de sumarse a Gedo como técnico de publicidad y marketing, entre 2006 y 2013, pidió préstamos –a su nombre, al de su mujer y al de su suegra– por un total de 84.250 euros, de los cuales recuperó poco más de 60.000. Finalmente, en diciembre de 2013, Daniel pidió un último préstamo a CaixaBank "para ayudar a Gedo" por valor de 145.000 euros con el aval del piso de sus padres. Accedió para ayudar a la empresa en la que trabajaba. “Eran favores, no sacábamos beneficio”, subraya Cabezón, que en 2018, igual que Aldrich, fue demandado por una deuda de 127.628 euros. Está preocupado por un posible desahucio del piso donde hoy vive su hermana. Sant Cugat del Vallès, donde reside, es lo suficientemente pequeño como para encontrarse con Ricard Vega de vez en cuando. "Un día me dijo que me llamaría para liquidar lo que me debía. Evidentemente, no me ha llamado", lamenta.
Futbolistas conocidos sobre todo con pasado en el Espanyol
Pero los casos de Aldrich y Cabezón, que hasta hace poco no se habían explicado mutuamente que Gedo les debía dinero, son solo una pequeña parte del agujero. El proyecto tenía decenas de inversores. Entre las víctimas hay caras bastante conocidas, como el exjugador del Barça y del Espanyol Toni Velamazán, que se incorporó a la compañía como socio con una inversión de 440.000 euros. Más adelante, participó en ampliaciones de capital con 150.000 y 640.000 euros. Como parte de esta segunda operación, Velamazán aportó un local en El Masnou valorado en 580.000 euros (se utilizó como tienda) y tres plazas de aparcamiento en el mismo municipio por valor de 20.000 euros cada una. Estas aportaciones aparecen en el Registro Mercantil. Consultado por el ARA, Velamazán defiende a Gedo a pesar de no haber recuperado las inversiones: "No tengo ninguna queja aunque el proyecto no haya despegado como todos esperábamos". Fuentes cercanas al exjugador aseguran que aún confía en recuperar el dinero "a las buenas".
Otro exfutbolista del Barça y del Espanyol también participó prestando 100.000 euros a Jordi Vega, que nunca le devolvió la inversión. Recurrió a los tribunales, donde se le reconoció la deuda, pero el dinero no lo ha recuperado porque Vega y Gedo se declaran insolventes. También aportó 100.000 euros otro ex del Espanyol, pero en su caso sí tuvo la suerte de recuperarlos después de que Gedo le hiciera una transferencia "por error". Otro ilustre miembro de esta misma generación en el Espanyol no tuvo tanta suerte: puso 100.000 euros a Gedo y 100.000 más en el bolsillo de Jordi Vega, unas cantidades que da por perdidas, según reconoce al ARA. Un exfutbolista del Getafe que invirtió 60.000 euros más también desiste de recuperar el dinero. Por su parte, un destacado brasileño ex del Barça de fútbol sala puso dinero a Gedo y tampoco lo ha cobrado. Este diario ha intentado que estos inversores externos revelaran su identidad, pero han preferido no revelarla. "Me da vergüenza que se sepa que me dejé estafar por esta gente", argumenta uno de ellos.
A principios de 2018 el proyecto ya estaba hundido. Con todo, mediante La mala gestión llevó a Gedo a la liquidación
Extrabajadores de Gedo explican también que el material deportivo desaparecía. “Si nos llegaban 100 camisetas, yo solo recibía 30. Las otras 70, o el dinero de las otras 70, no sabíamos dónde estaban”, manifiesta uno de los exempleados consultados. “Nos entraron a robar en la nave de Rubí y corría el rumor de que fue Ricard Vega quien lo organizó todo para cobrar el seguro. En otra nave, se activó la alarma de incendios por la noche y se perdió todo el material. Se cobraron casi 400.000 euros del seguro”, recuerda otra persona. Otras fuentes dicen que Gedo perdió millones en ropa que llegaba en contenedores de China porque no podía pagar los aranceles.
Deportistas de élite y familias relanzan GedoUn retorno utópico
A principios de 2018 el proyecto ya estaba hundido. Aun así, mediante un artículo en Palco23, titulado Deportistas de élite y familias relanzan Gedo, los Vega anunciaron la intención de recuperarlo con una inversión de 10 millones de euros. Tres años más tarde, sin embargo, se liquidó definitivamente la sociedad Gedo Distridep, a pesar de que esta investigación tiene constancia de hasta nueve sociedades más que la familia Vega ha creado durante los últimos años para mantener activo el proyecto. De hecho, en 2023 encargó un estudio de mercado para preparar un nuevo relanzamiento.
La solución a finales de 2023 fue proponer a antiguos inversores de Gedo que volvieran a invertir dinero en él con la promesa de recuperarlo junto con deudas del pasado. La mayoría declinaron la oferta. Aun así, al igual que Velamazán, hay participantes que todavía ven alguna opción de recuperar el capital. Es el caso del exresponsable de La Masia Carles Folguera, que en declaraciones a el ARA todavía ve luz al final del túnel: “Gedo era un proyecto ilusionante cuando lo conocí, y hoy en día todavía lo es. Aun así, por diferentes razones, tiene un nivel tan alto de complejidad que para dejarlo todo bien resuelto ha requerido un tiempo superior al previsto por parte de todos”.
El ARA ha pedido la participación de los hermanos Jordi y Ricard Vega en este reportaje, pero no ha recibido respuesta.