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Deportes  /  Barça 22/08/2022

El serial Griezmann-Barça no se ha acabado

Las dos suplencias seguidas del francés levantan suspicacias en el club azulgrana, puesto que condicionan la opción de compra acordada

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Antoine Griezmann, suplente en las dos primeras jornadas ligueras

BarcelonaHace casi un año que, sobre la bocina, en los últimos minutos antes del cierre del mercado de fichajes, Antoine Griezmann salía del Barça en una operación a tres bandas. El francés volvía al Atlético de Madrid, Saúl Ñígüez se iba al Chelsea y Luuk de Jong llegaba a Barcelona procedente del Sevilla, los tres en calidad de cedidos. De este modo, el Barça –ya presidido por Joan Laporta y bajo la dirección deportiva de Mateu Alemany– se desprendía del último fichaje millonario de la etapa de Josep Maria Bartomeu y conseguía liberar masa salarial, debilitando, eso sí, una plantilla que ya se había quedado sin Leo Messi.

A pesar de que Ronald Koeman, que iniciaba una turbulenta segunda temporada como técnico azulgrana, contaba deportivamente con el delantero francés, la prioridad en la cúpula deportiva era –y sigue siendo– acabar con una docena de contratos fuera de mercado heredados del mandato de Bartomeu. Con casos resueltos como el traspaso de Philippe Coutinho al Aston Villa y la renovación a la baja de Sergi Roberto, la situación de Griezmann se abordó con una cesión por dos temporadas en el conjunto colchonero, el destino que más seducía al futbolista cuando se le comunicó que tendría que abandonar la plantilla del Barça por cuestiones económicas.

La insistencia de Diego Pablo Simeone, el entrenador con el que el ex de la Real Sociedad se convirtió en un icono en el Atlético de Madrid, acabó de convencer al francés, que no tenía intención de dejar de competir en la Liga española. Para poder recalar en el conjunto madrileño, el futbolista tuvo que aceptar reducir parte de los generosos gajes que percibía en el Barça y, así, poder desbloquear su salida de la entidad azulgrana. El acuerdo entre los dos clubes incluye una cesión por dos años que, al finalizar este curso, se tendría que resolver con la compra, a cambio de 40 millones (el Barça pagó por él más de 120 millones en el verano de 2019), por parte del Atlético. Pero para que esta cláusula sea efectiva, el francés tiene que disputar un mínimo de 45 minutos en los partidos en los que esté disponible para jugar. Un porcentaje que el curso pasado superó con notoriedad. De hecho, fue titular en hasta una treintena de partidos.

Esta temporada, sin embargo, en los dos primeros partidos oficiales del conjunto colchonero, el francés ha partido desde el banquillo, y ha entrado, en los dos enfrentamientos, superada la hora de juego. Esto ha generado recelo en la cúpula deportiva azulgrana, que, si bien considera que la carpeta con Antoine Griezmann no es un problema que afecte a corto plazo un cierre de mercado en el que la principal urgencia sigue siendo inscribir a Jules Kounde y reforzar el lateral derecho, sí que puede ser un quebradero de cabeza más adelante. Hay que recordar que el delantero francés sigue siendo un futbolista en propiedad del Barça, con un contrato progresivo y con bonificaciones hasta 2024.

Mientras tanto, el jugador se mantiene ajeno a todo lo que rodea su situación contractual, que considera que es una cuestión que corresponde más a un entendimiento entre los dos clubes y no tiene intención de romper su discreción. A pesar de las dos suplencias consecutivas, considera que la confianza que Diego Pablo Simeone ha depositado en él se mantiene intacta y está concentrado en demostrar su talento sobre el terreno de juego.

El club sigue trabajando en las salidas

Aun así, el serial Griezmann-Barça no está acabado. Esta temporada será decisiva para delimitar el futuro del futbolista, pero en el club azulgrana en ningún caso se prevé un regreso el próximo curso manteniendo las condiciones contractuales que firmó durante la presidencia de Josep Maria Bartomeu. A corto plazo, la cúpula ejecutiva azulgrana sigue trabajando para cerrar la salida de Pierre-Emerick Aubameyang al Chelsea y de Memphis Depay a la Juventus. Mientras que la primera avanza, a pesar de que no se resolverá todavía este lunes, la segunda está en stand by a falta de un acuerdo económico entre el delantero neerlandés y el club turinés. Tal como ya publicó el ARA, sin la salida de los dos difícilmente el Barça podrá inscribir a Jules Kounde.

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