De las críticas a Montjuïc a ser el verdugo del Real Madrid
Víctor Muñoz, ex de los planteles del Barça y del Madrid, fue uno de los más destacados en el triunfo de Osasuna ante los blancos
Barcelona11 de mayo de 2025. El día que cambió la vida de Víctor Muñoz (Barcelona, 2003). El ex jugador de la cantera del Barça y del Real Madrid debutaba con el primer equipo blanco en Montjuïc en un clásico. Con el 4-3 en contra, Carlo Ancelotti le hizo entrar en el minuto 88 por Vinícius, lesionado. El extremo tuvo una ocasión muy clara –solo ante Szczęsny– para marcar el gol del empate y convertirse en el héroe del Madrid, pero envió el balón directamente fuera. Esto provocó una ola de comentarios de odio en las redes sociales, con aficionados blancos pidiendo su "retirada" y salida del club, que obligaron a Muñoz a desactivar los comentarios en el Instagram. El joven barcelonés tendría algunos minutos ante el Sevilla y en los dos primeros partidos del Mundial de Clubs antes de cambiar al Madrid por Osasuna a mediados del pasado julio.
El club navarro pagó cinco millones de euros por el 50% de los derechos del futbolista, que firmó hasta 2030 con el conjunto de Pamplona. "Era una incógnita para la afición, pero está dejando muy buenas sensaciones. Braulio, el director deportivo, dijo que si hubiera marcado ese gol en Montjuïc, seguramente habría continuado en el Madrid", comenta Borja Bernarte, periodista del Periódico de Navarra. Sin embargo, el Madrid se guardó una opción de recompra durante las próximas tres temporadas. "Él era consciente de que en el Madrid no tendría minutos y Osasuna es un buen contexto para crecer para los jóvenes. Este enero, el Sunderland ofreció 25 millones por él, pero no salió. Muñoz está cómodo en Pamplona y no se forzará ninguna salida a corto plazo. Tiene que ser inteligente y su entorno sabe que hay que cocinar".
Con sólo 22 años no se ha perdido ningún partido de Liga desde su llegada a Navarra y ha sido titular en 23 de los 25 partidos disputados hasta el momento. Ha tenido un proceso de mejora y adaptación a la categoría. "Destaca por su velocidad, supera los 30 kilómetros por hora. Los primeros partidos iba a todas las acciones y era de los primeros cambios por cansancio, pero ahora ha aprendido a elegir cuándo debe ir y completa los partidos. Ahora debe mejorar la toma de decisión, pero todo forma parte del proceso", analiza Bernarte. El sábado fue uno de los jugadores más destacados en el triunfo de Osasuna ante el Real Madrid (2-1). Hacía quince años que los navarros no ganaban a los blancos. El extremo barcelonés estuvo muy incisivo desde la banda izquierda, con cuatro regateos completados (de seis intentos) y tres centros en el área con éxito (de cuatro probadas). Además, también probó dos disparos que terminaron bloqueados.
Muñoz es el tercer jugador de la Liga con más regateos completados (56), empatado con Vinícius y sólo superado por Mbappé (62) y Lamine Yamal (107). Los que han compartido vestuario con él no se extrañan de ese dato. "Era un jugador muy rápido, con mucha habilidad y facilidad en el uno contra uno. Tenía muy claro que cuando tenía el balón te tenía que superar y no tenía miedo a fallar. Si no le salía, volvía a intentarlo", recuerda Martí Alba, que le sufrió en los entrenamientos del juvenil de la Damm cuando él hacía de lateral y Muñoz de extremo.
El actual seleccionador catalán sub-12 también explica que sobre el campo "era muy descarado", tal y como se está viendo ahora en Primera. El atacante barcelonés destaca por su velocidad y capacidad para recibir en profundidad. "Ancelotti siempre me decía que fuera yo mismo, que fuera al espacio, como en Castilla", explicaba Muñoz en una entrevista en el diario As. Una virtud que siempre ha tenido. "Cuando no teníamos ideas de juego siempre era un pelotazo largo hacia él y se marchaba por potencia física", explica gente que ha compartido vestuario con el futbolista en categorías inferiores. Esta temporada, la primera entera en la élite, acumula cuatro goles y una asistencia con Osasuna, además de un 80% de precisión en el pase.
De La Masía a La Fábrica
Víctor Muñoz inició su carrera como jugador en las categorías inferiores del Sant Gabriel. En 2014 fichó por el alevín A del Barça, donde coincidió con Alejandro Balde. Después de tres años en La Masia, en la que pasó por el infantil B y el infantil A, se marchó a la Damm, donde continuó creciendo hasta el 2021. Aquel verano cambiaría Barcelona por Madrid y empezaría su carrera como profesional. En el conjunto blanco pasó por el juvenil A y el Real Madrid C antes de llegar al filial, donde jugó dos temporadas. Bajo las órdenes de Raúl González metió trece goles y siete asistencias en 63 partidos en Primera Federación.